Bradford-Swansea, una final muy MI

En abril de 2008, uno podía viajar a Swansea, ir a cenar con los jugadores, presentarse en el entrenamiento del día siguiente y hacerle una entrevista al entrenador, al que acababa de conocer media hora antes. Aquel club galés que extrañamente jugaba en Inglaterra -como todos los demás de su nación que fueron fundados antes de la creación de la liga galesa y que decidieron luego no sumarse a ella- era, al fin y al cabo y pese a su moderno e imponente estadio, una entidad que se encontraba en la League One (la tercera categoría del fútbol inglés, algo equivalente a la Segunda B española pero con muchos matices que la diferencian). Hoy, menos de cinco años después, el mismo club organiza un Media Day en el mismo lugar: un Media Day al que van a acudir periodistas de varios países y en el que será imposible entrevistar al entrenador de manera individualizada por la altísima cantidad de solicitudes recibidas por el jefe de prensa del club. Ahora están en la Premier y el domingo juegan en Wembley una final de Copa. Ojo, no solo la juegan: son favoritísimos para ganarla.

Y sin embargo, en el Media Day del próximo jueves en el Liberty Stadium desfilarán algunos futbolistas que ya estaban en abril de 2008. Incluso alguno que acudió a cenar con nosotros cuando visitamos al Swansea City en aquel viaje que inició la asociación entre Marcador Internacional y el club. Garry Monk, Ashley Williams, Àngel Rangel y Leon Britton son los cuatro supervivientes del ascenso de Gillingham (el ascenso de League One a Championship, en el que el héroe fue el mallorquín Bussy) que estarán el domingo en Wembley. Y, esto es lo más bonito de todo, tres de ellos serán titulares porque son básicos en el equipo de Laudrup: Williams, Rangel y Britton. El equipo ha ido ascendiendo y ellos han acompañado la mejoría colectiva adaptándose sin ningún complejo a las nuevas divisiones. Su presencia no es lo único que permanece: el estilo también es el mismo. Roberto Martínez ya se fue, y con él los dos cracks que más llamaron la atención en aquella primera temporada en segunda: Jason Scotland y Jordi Gómez. Pero el equipo sigue jugando igual, y ha jugado igual con todos los entrenadores (cuatro) que ha tenido desde el inicio del proceso. El Swansea se hizo un nombre siendo el único equipo de las divisiones inferiores inglesas que combinaba por abajo y ha alcanzado la élite combinando por abajo. El domingo puede ganar un título y meterse en Europa combinando por abajo.

Para nosotros, la final del domingo es casi el cierre de un círculo. Nunca imaginamos cuando celebrábamos los goles del Swansea en League One en la radio -y la única manera de seguir sus partidos era tecleando F5 para actualizar el livescore– que aquel equipo, un lustro después, se convertiría en algo parecido al mainstream. Si los visitamos cuando subieron a segunda, tenemos que visitarlos ahora que se disponen a ganar una copa. Así que hemos enviado a Albert Fernández al Reino Unido para que, casi en forma de road movie, cuente las historias relacionadas con la final que se generen desde hoy hasta el lunes. Queremos que visite en los días previos las dos ciudades protagonistas: primero Swansea, después Bradford. Y que luego viaje a Wembley con los hinchas del conjunto del Yorkshire.

Porque claro, hablamos de círculos que se cierran y podría ser que ganara el Bradford. Hay tres categorías de diferencia entre ambos, pero también las había con el Wigan, el Arsenal y el Aston Villa y las sorpresas se sucedieron. Pero, si gana el Bradford, ¿no sería aún más una historia MI? ¿No son las cupsets lo que alimenta nuestro espíritu? ¿No definen las aventuras de los clubes pequeños en las Copas de Francia e Inglaterra la cultura de fútbol que amamos?

Ocurra lo que ocurra, ésta es una final muy MI. Preparaos para disfrutarla. Este blog tendrá solo seis días de vida. Pero qué seis días.

Enlaces de interés:
Nuestra primera visita a Swansea en abril de 2008
Entrevista a Roberto Martínez, entrenador del Swansea en abril de 2008

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