Fàbregas se reivindica en Leicester

Cesc Fabregas of Chelsea celebrates scoring their fourth goal during the EFL Cup match at the King Power Stadium, Leicester
Picture by Andy Kearns/Focus Images Ltd 0781 864 4264
20/09/2016

Fue una eliminatoria épica la que enfrentó a Leicester City y Chelsea en el King Power Stadium. Un choque en el que el conjunto dirigido por Claudio Ranieri no logró administrar una renta de dos tantos a favor anotados gracias al buen hacer de Shinji Okazaki y en el que los hombres de Antonio Conte consiguieron voltear el marcador gracias a tres acontecimientos determinantes: el gol convertido por Gary Cahill a la salida de un córner antes de llegar al descanso –sirvió para acortar distancias en los instantes previos al entretiempo–, el extraordinario plus ofrecido por Diego Costa a lo largo de la segunda mitad y la merecida expulsión de Wasilewski en el 89′, que dejó muy tocado al actual campeón de la Premier League. Todo ello, unido al oportunismo de Cesc Fàbregas, acabó pesando en una balanza que a punto estuvo de volverse loca ante los múltiples errores defensivos cometidos por ambos bandos.

Leicester City 2 (Okazaki 17′, 34′)
Chelsea 4
 (Cahill 45′, Azpilicueta 50′, Fàbregas 92′, 94′)

Leicester vs Chelsea - Champions League - Football tactics and formations

El Chelsea dominó la posesión en el primer periodo pero sufrió cuando Schlupp, Gray o Musa encontraron metros a la contra. Entre tanto velocista, Okazaki acaparó todos los focos: futbolista de equipo como pocos, Slimani lo ha relegado a un segundo lugar en el escalafón del Leicester y sin embargo su contribución no ha menguado. Sus apoyos constantes y movimientos al espacio castigaron a una zaga errática e inconsistente. David Luiz volvió a mostrar las mismas carencias que le han acompañado a lo largo de su periplo por París –dificultades para imponerse en su propia área y descoordinación con el resto de la defensa–, Cahill continúa rindiendo a un nivel discreto y Azpilicueta, protagonista a posteriori al anotar un gol de bandera, se quedó atascado con regularidad a la hora de manejar la línea del fuera de juego. 2-0. Y de Matic sigue sin haber noticias.

Tras el paso por los vestuarios (2-1), el Chelsea generó más fútbol entre líneas y Azpi anotó uno de sus mejores goles como profesional: una volea que se coló por la escuadra de la meta defendida por Ziegler. El 2-2 sembró de dudas al Leicester y los Foxes lo acabaron acusando, sobre todo a partir de la entrada al campo de Diego Costa. El internacional español ha recuperado el punto de plenitud física que lo convierte en un delantero diferencial. Su chispa se notó tanto durante los 13′ en los que compartió la punta del ataque blue con Batshuayi como cuando debió actuar como única referencia. Abre líneas de pase, atosiga a los rivales, es intenso –a veces en exceso– y todo ese derroche de trabajo acabó revirtiendo en la expulsión de un Wasilewski de nuevo excesivamente duro. Con diez hombres sobre el terreno de juego, el Leicester reculó en exceso, hasta condenarse. Fàbregas abrió la lata en la prórroga al definir con acierto una bellísima jugada trenzada entre el propio Cesc, Costa y Hazard… e hizo el 4-2 tan solo dos minutos después para delicia de Antonio Conte. Sin duda el centrocampista de Arenys de Mar es uno de los hombres que sale más reforzado de un encuentro algo caótico que deja al Leicester sin la posibilidad de alzarse con cuatro títulos, si es que alguien contemplaba esa posibilidad.

David Luiz of Chelsea during the EFL Cup match at the King Power Stadium, Leicester Picture by Andy Kearns/Focus Images Ltd 0781 864 4264 20/09/2016
David Luiz, en Leicester.
Fotos: Andy Kearns/Focus Images Ltd.

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