Wembley, una Copa, Europa

Llegó el día. Hoy domingo ocurrirá algo muy especial. Gane quien gane. Si es el Swansea, se cerrará ese círculo que empezó con la llegada de Roberto Martínez en tercera división: se pasaría, en cinco años, de soñar con subir a segunda a saborear un título y la clasificación para la Europa League. Sería el triunfo de la originalidad y la persistencia. De la apuesta por jugar de una manera distinta en una división que no admitía ideas revolucionarias. Del sentido común de Huw Jenkins, el presidente que no abandonó el estilo de toque cuando se le marchó el entrenador que lo había implantado, buscando a técnicos de un perfil parecido para que dieran continuidad al proyecto. Si es el Bradford quien gana, sonreirá por fin una hinchada que solo conoce la gloria a través de los relatos orales que empezaron a transmitir los abuelos -o quizá los bisabuelos- de los que hoy estarán en Wembley. Es difícil no sentir simpatía por los dos equipos. Uno desearía que ganaran ambos. Pero no es posible. Solo uno levantará la Capital One Cup.

Wembley Stadium, 17:00 (hora española): Swansea City – Bradford City
El partido no se televisa en España pero podrá seguirse en Radio Marca y en un minuto a minuto especial en esta web.

Swansea, favorito indiscutible
Es extraño lo que le sucede al Swansea. Disputa su primera gran final, es un novato en estas instancias, y sin embargo tiene toda la presión de los favoritos. Hay tres categorías de diferencia entre el cuadro galés y el Bradford, pese a que es el Bradford el que ya sabe lo que es ganar una Copa (la FA Cup de 1911). Pero a día de hoy no hay color. El Swansea está en la zona cómoda de la Premier League y cuenta con algunos de los jugadores que causan sensación en este momento en el fútbol inglés (Michu, Britton, Rangel…). El Bradford, en cambio, está undécimo en cuarta división. Estaba peleando por el ascenso, pero según fue avanzando rondas en la Capital One Cup fue perdiendo puntos en la liga. Ahora mismo tiene el play-off a ocho puntos.

Choque de estilos
La final de hoy en Wembley enfrenta a dos equipos que utilizan maneras de jugar casi opuestas. El Swansea es el paradigma del juego asociativo en la Premier: algunos medios lo han bautizado incluso como Swansealona. En muchos partidos junta a Britton, Ki Seung-Yeung y De Guzmán en el medio: tres futbolistas con una evidente tendencia combinativa. El Bradford, en cambio, ha llegado a la final sacando el máximo partido del balón parado. Defendiendo atrás y fiándolo todo a la precisión de Gary Jones en los córners y en las faltas laterales. Más de la mitad de los tantos que lo han llevado al partido de hoy se han producido en jugadas de estrategia. Y luego está la fe, claro, su espíritu, su capacidad para resistir durante muchos minutos soportando el dominio de conjuntos superiores. Con esta receta se cargó al Wigan, al Arsenal y al Aston Villa. Y hoy pretende hacer lo mismo ante el Swansea. Phil Parkinson, su entrenador, lo tiene claro. “El Arsenal se sintió muy incómodo con nuestro poderío físico en cuartos de final. Para tener éxito contra el Swansea deberemos aprovechar de nuevo nuestra superioridad física”.

Laudrup convirtió la Capital One Cup en una prioridad
Cuando empezó la temporada, el objetivo del Swansea era la permanencia. Había cierto miedo a que el segundo año en la Premier fuera mucho más difícil que el primero. Porque suele ocurrir: los rivales te conocen mejor y tú bajas un poco la tensión que te daba el estímulo del debut en la máxima categoría. Además se habían marchado Brendan Rodgers, el entrenador del ascenso, y Joe Allen, uno de los futbolistas básicos en el centro del campo. Había llegado gente nueva, claro, pero nadie podía esperar que dieran el rendimiento que están dando. Especialmente en el caso de Michu. Así que Michael Laudrup, como tantos entrenadores en Inglaterra, alineó en el primer encuentro de la Copa de la Liga un once alternativo, dando descanso a las figuras. Era agosto y el rival en el Liberty Stadium era el Barnsley. Se quedaron en el banquillo sin jugar ni un minuto Michael Vorm, Ashley Williams y Michu. Leon Britton no entró ni en la convocatoria. El Swansea ganó 3-1 con goles de dos jugadores que contaban muy poco en la Premier: Luke Moore y Danny Graham. En la ronda siguiente, el equipo galés sufrió una barbaridad ante el Crawley Town de tercera. Iba perdiendo 1-2 y remontó en los últimos minutos, con un gol del capitán Garry Monk -uno de los que ha ido ascendiendo categorías con el equipo- en el 92′. Fue en su tercer envite cuando Laudrup decidió apostar por la Capital One Cup como objetivo claro de la temporada. El equipo había arrancado muy bien la temporada y tenía margen de maniobra de cara al descenso. Así que sacó el once más fuerte posible en Anfield ante el Liverpool y ganó 1-3 (con un gol de Chico, el central español que lamentablemente se perderá la final de hoy por lesión). Desde entonces, el técnico danés comprendió que la manera más directa de llegar a Europa era intentando ganar la Copa de la Liga, y alineó a los mejores en cuartos de final ante el Middlesbrough y en semifinales ante el Chelsea. Incluso ha reservado a jugadores importantes en partidos de la Premier para que llegaran frescos a los choques decisivos de la Capital One Cup.

Michu, delantero o llegador, amenaza siempre
Una de las dudas del partido de hoy se refiere a la posición que va a ocupar Michu, la gran figura de este Swansea. John Benjamin Toschack comentaba esta semana en el programa “Marcador Internacional” de Radio Marca que, en su opinión, “el Swansea es mejor cuando Michu juega de delantero centro, porque esto permite situar a un tercer centrocampista por detrás y el equipo es más compacto”. De todas formas, reconoció que, para el propio Michu, quizá era más beneficioso “jugar por detrás de un nueve que le ocupara a los centrales”. Preguntado al respecto en el mismo programa, el asturiano admitió que se siente más cómodo como media punta, ya que “si juego de nueve se pierde una de mis mejores virtudes, que es la llegada de segunda línea apareciendo por sorpresa. De todos modos, en partidos en los que vamos a tener mucha posesión, el míster a menudo me sitúa de delantero centro para sumar un pasador más en el medio”. Lo cierto es que Michu ha funcionado esta temporada en ambas demarcaciones. Ha marcado goles de llegador, pero también de rematador. Hoy estará muy vigilado, pero el reto no le asusta en absoluto. Tras sufrir en segunda división española, en la que no era titular indiscutible en el Celta, jugar hoy una final parece un sueño. “A veces les cuento mi historia a compañeros que no están jugando en sus equipos y que lo están pasando mal. El fútbol puede cambiar mucho en cualquier momento”.

Nahki Wells, el goleador del Bradford
Y pese al estilo físico en el que basa su juego el Bradford, su gran goleador mide 1.70. Es un punta de 22 años nacido en la isla de Bermuda y llamado Nathan Wells. Ha anotado catorce goles en la League Two esta temporada y otros tres en la Capital One Cup. La semana pasada fue reservado en el partido de liga contra el AFC Wimbledon para que llegara en las mejores condiciones posibles a la final. Solo entró en el minuto 85, justo después de que les empataran el partido. Acabaron perdiendo 2-1.

Posibles alineaciones:

Bradford

Duke
Darby, McHugh, McArdle, Good
Atkinson, Jones, Doyle, Hines
Wells, Hanson

Swansea

Tremmel
Rangel, Williams, Monk, Davies
Routledge, De Guzmán, Britton, Dyer
Pablo Hernández
Michu

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