El año perfecto de Huracán

Huracán - Prensa Nueva Chicago

Hace justamente un año, Huracán celebraba en San Juan el primer título oficial de su historia. Fue la Copa Argentina, cuando aún jugaba en la B, y días después selló el ascenso en un partido de desempate ante Atlético Tucumán. Ahora, solo dos semanas después de alcanzar la salvación en la última jornada, logró clasificarse para su primera final continental. Tras una Copa Sudamericana impecable en la que no perdió ningún partido y solo empató tres, el Globo superó a River Plate con justicia pese al sufrimiento final (3-2 en el global).

En este cúmulo de éxitos el plantel ha sido prácticamente el mismo, pero en el banquillo sí ha habido un cambio destacado. Apurado en el torneo local y eliminado en la fase de grupos de Copa Libertadores, Néstor Apuzzo fue destituido tras ser el héroe de Copa y ascenso y su lugar lo ocupó el que hasta entonces era el capitán y líder de la defensa: Eduardo Domínguez.

Domínguez, en un partido de esta misma temporada. Foto: Prensa Nueva Chicago.
Domínguez, en un partido de esta misma temporada. Foto: Prensa Nueva Chicago.

A nivel de jugadores, en un equipo caracterizado por jugadores jóvenes y alegres, cuatro veteranos destacan por encima del resto: el meta Marcos Díaz (29), el mediocentro Federico Vismara (32), el enganche Patricio Toranzo (33) y, sobre todo, el punta Ramón Ábila (26). Acostumbrado a jugar muy solo en punta, ‘Wanchope’ es, más allá de sus goles, un alivio constante para el Globo gracias a su autonomía y capacidad para sacar al equipo ganando y aguantando cualquier balón largo que le envían. De apariencia tosca por su ancha espalda y físico un tanto desgarbado, cada partido que pasa demuestra más recursos técnicos y más claridad en la definición -37 goles entre 2014 y 2015-. A vueltas con la renovación, su presidente lo ha tasado en 15 millones de dólares según el propio futbolista reconoció después de eliminar a River con otro gran gol -ganó la espalda a la defensa y superó a Barovero con una precisa vaselina-.

De cara a la final, la atención estará puesta a partir de hoy en el joven Cristian Espinoza, siempre importante por su velocidad y regate, y que dejó la cancha llorando tras la enésima patada incomprensible -y no sancionada- de Leo Ponzio. En principio solo sufre una fuerte contusión, pero sus gestos de dolor al término del encuentro parecían indicar que él mismo ya sabe que tiene complicado recuperarse para la próxima semana.

Foto de portada: Prensa Nueva Chicago.

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“Hace justamente un año, Huracán celebraba en San Juan el primer título oficial de su historia” ERROR. Huracan fue campeon del torneo local en 1973, de la mano del gran Cesar Luis Menotti. Y mucho antes ganó una decena de titulos en la era amatur.

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