General Díaz: un despertar milagroso tras casi un siglo dormitando

Batalla de Curupayty

Luque, la ciudad de 176.000 habitantes situada a las afueras de Asunción y conocida por albergar en su término municipal tanto el aeropuerto más importante de Paraguay (el Silvio Pettirossi) como la sede la Conmebol, tiene también su propia historia futbolística. Allí nació José Luis Chilavert, que de hecho inició su carrera en el club con mejor palmarés de la localidad, el Sportivo Luqueño. Esta entidad se fundó en 1921 y se proclamó campeona de la liga nacional en dos ocasiones en la década de los cincuenta. Desde allí llegó a España el ex jugador del Rácing de Santander, el Zaragoza y el Barcelona Raúl Amarilla. Sin embargo, lo que no había trascendido fuera de Paraguay es que en la ciudad de Luque había un club aún más antiguo… Un club que se fundó en 1917… Y que juega en Primera División sólo desde la temporada pasada. En 2012 consiguió ascender por primera vez en sus 95 años de historia. Es el Club General Díaz.

La versión televisiva de este reportaje, con imágenes de los partidos mencionados, puede verse en el programa Planeta Axel de GolT

De repente, este modestísimo conjunto ha alcanzado repercusión internacional. Y lo ha logrado por estar disputando la Copa Sudamericana, algo absolutamente inimaginable hace sólo dos temporadas. ¿Cómo ha conseguido este equipo tan pequeño jugar torneos internacionales? Pues gracias a la magnífica puntuación acumulada entre los Torneos Apertura y Clausura de 2013 en lo que era su estreno en la máxima división paraguaya. Llama la atención que acabara sexto, por encima del equipo históricamente más importante de su ciudad, el Sportivo Luqueño.

Pero lo sorprendente no acaba aquí. El Club General Díaz ya ha pasado una ronda de la Copa Sudamericana 2014 eliminando a un conjunto con mucha más experiencia en el primer nivel como es el Cobresal chileno. Y lo hizo de manera épica. Tras vencer por 2-1 en la ida en Luque con goles del argentino Toranzo y del veterano delantero Roberto Gamarra, en Chile resistió pese a quedarse con nueve jugadores en la primera parte y con ocho en la segunda. Con tres futbolistas menos, el General Díaz empató 2-2 en el Estadio El Cobre. Fue un partido absolutamente legendario, más si tenemos en cuenta que las dos primeras expulsiones se produjeron porque dos compañeros de equipo se pelearon entre ellos. Quizá se tomaron demasiado en serio el origen bélico del nombre del club, que homenajea al general que luchó en la Guerra de la Triple Alianza en el siglo diecinueve defendiendo al Paraguay frente a una coalición formada por Argentina, Brasil y Uruguay.

Batalla de CurupaytyUna ilustración de la época retrata la Batalla de Curupayty, en la que las tropas paraguayas dirigidas por el general José Eduvigis Díaz Vera derrotaron a las fuerzas aliadas.

El milagro de Chile parecía que no iba a tener continuidad, pero en la siguiente ronda el Club General Díaz hizo algo casi más inesperado aún: vencer en la cancha del Atlético Nacional de Medellín, uno de los conjuntos que mejor papel ha hecho en la Copa Libertadores en los últimos años. Pedro Chávez y Blas Cáceres, ambos asistidos por Diego Doldán, anotaron los tantos que sellaron otro marcador para la historia (0-2). En pocos meses, el equipo luqueño ha alcanzado más titulares en la prensa mundial que en los noventa y siete años anteriores. En la madrugada del jueves al viernes (en Europa), esa repercusión puede aumentar aún más si es capaz de mantener en el partido de vuelta la renta de dos tantos frente a los colombianos y confirmar su clasificación para los octavos de final de la Copa Sudamericana 2014.

La imagen utilizada tanto en la portada como en el artículo es de dominio público y libre de licencia.

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1 comments

Como la pechea Nacional. En Libertadores con Defensor y ahora con General Díaz. Y casi lo hacia con La Guaira…

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