Omar Pérez apareció a tiempo

Santa Fe repite semifinal continental como en la Libertadores 2013. Foto: Agencia Andes.

No podía pasar sin él. Por una cuestión de pura justicia, Santa Fe no podía llegar a una final continental sin la participación del que ha sido su líder absoluto durante más de un lustro. El pasado verano y coincidiendo con la llegada del técnico uruguayo Gerardo Pelusso, Omar Pérez tuvo que ser operado de su rodilla izquierda y se alejó durante dos meses de las canchas. En su ausencia, Pelusso diseñó un 4-4-2 claro con extremos a pie natural, dos delanteros rápidos y el repliegue y contra como arma principal en los partidos grandes.

Sin el capitán ni tampoco el mediocentro internacional Daniel Torres (traspasado al DIM), el talento asociativo del centro del campo cardenal se redujo al venezolano Luis Manuel Seijas, que en este tramo ha aumentado su influencia en el equipo. Desde la izquierda, es el único que piensa en horizontal y se detiene con la pelota para esperar que aparezca un compañero mejor colocado. Por eso, por ser el único que busca tenerla, lleva semanas siendo el diferente y el más destacado, pero si su equipo necesita mantener un resultado con balón no basta con un jugador solo. Y ahí apareció el Bocha.

Con la dificultad que tiene siempre salir a jugar sabiendo que el 0-0 te vale para clasificar pero que no debes centrarte en él, Santa Fe sufrió en el primer tiempo y se vio superado por un Sportivo Luqueño al que solo le faltó claridad en los metros finales para encontrar la portería de Zapata. Pelusso tenía que cambiar algo, porque solo defendiéndose parecía difícil resistir aún con otra notable actuación de la que hasta ahora es la mejor pareja defensiva de la Copa: Yerry MinaFrancisco Meza.

Así que a falta de media hora retiró al delantero ecuatoriano Daniel Angulo para dar entrada a Pérez. Y todo cambió. Solo con su presencia calmó a compañeros y aficionados y después exhibió una vez más su capacidad para recibir siempre solo entre líneas pese a moverse con suma calma y lentitud. Seijas pasó a tener un socio al que dársela sabiendo que se la iba a devolver bien y el doble pivote alguien que se movía por delante y le dejaba la salida clara. Y es que el Bocha es uno de los grandes dieces que ha dado el fútbol sudamericano en la última década y no se iba a perder la ansiada final continental para un equipo que lleva desde 2009 jugando a lo que marca él.

Gerardo Pelusso sobre Sportivo Luqueño: “Conozco bien el fútbol paraguayo, conozco bastante bien al futbolista paraguayo y conozco muy bien al entrenador, el profesor Eduardo Rivera. Y las tres cosas son fuertes. No serán lindas, no serán bonitas para la vista pero son muy competitivas. Yo si enfrento un equipo paraguayo, lo respeto. Ustedes verán en los campeonatos internacionales, que Nacional de Asunción hace dos años, cuando nadie daba nada por ellos, llegó a la final contra San Lorenzo y perdió recibiendo un solo remate al arco. Olimpia, al que Santa Fe enfrentó, estuvo a cinco minutos de salir campeón de la Libertadores contra Atlético Mineiro con un equipo con montón de problemas. No cobraron en todo el semestre… tenían problemas internos de todo tipo. Pero cuando hay once paraguayos adentro de una cancha, un respeto. Sabía que Luqueño, que no tiene gran nombre, era un gran equipo”.

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