River empeora pero sigue de Copas

Marcelo Gallardo. Foto: Agencia Andes

El dato es apabullante: 12 de 12 en eliminatorias a doble partido. Ese es el balance de Marcelo Gallardo desde su llegada a River Plate. Copa Sudamericana 2014, Recopa Sudamericana 2015, Copa Libertadores 2015 y de nuevo la Sudamericana sin conocer la derrota. Los tres primeros títulos los levantó y en el último es ya el favorito: está en semifinales pese a haber bajado notablemente el nivel de juego.

Desde que se proclamó campeón de América en el mes de agosto, La Banda ha ido perdiendo brillantez y también empeorando sus resultados, sobre todo en el torneo local. River ya no domina, ya no transmite esa seguridad defensiva y esa contundencia ofensiva que le hizo controlar el continente durante una temporada entera. Ya no atemoriza a los rivales con sus atacantes ni consigue mantener su portería a cero. Ahora sufre para ganar, pero, a doble partido, sigue ganando.

Gallardo a la Revista de AFA: “Seguramente va a ser cada vez más complicado conseguir títulos, pero hay que seguir siendo competitivos y no relajarse. Tenemos que defender la Sudamericana, un torneo que va bien con nuestra manera de jugar, con partidos de eliminaciones directas, duelos de 180 minutos; este equipo puede ganar o perder, pero nunca te deja a gamba, ya que tiene hambre, temperamento y está mentalmente preparado para jugar finales”.

River ha sufrido para eliminar a rivales inferiores como LDU Quito y Chapecoense. Foto: Agencia Andes.
River ha sufrido para eliminar a rivales inferiores como LDU Quito y Chapecoense. Foto: Agencia Andes.

Antes incluso de la final ante Tigres, el Monumental dijo adiós a su gran individual ofensiva –Teo Gutiérrez-. Poco después, hizo lo propio con un hombre que había sido clave en la retaguardia –Ramiro Funes Mori-. Para arriba llegaron fichajes, de los que solo Lucas Alario -actualmente lesionado- ha conseguido brillar y hacer olvidar por momentos al colombiano. Atrás se optó por dar confianza a Éder Álvarez Balanta, pero el de Bogotá no solo no ha alcanzado el nivel que insinuó en sus inicios sino que se ha convertido en una debilidad defensiva por su mal momento de forma. Además, el lateral zurdo ha pasado de Vangioni -también lesionado- a Milton Casco, que todavía no se ha adaptado a su nuevo club y se mantiene lejos de lo que había mostrado en Newell’s.

En esta situación, tres individualidades han emergido para sostener el barco a flote. Dos de ellas, Barovero y Carlos Sánchez, simplemente siguen como lo que ya eran: los dos jugadores más regulares y decisivos del equipo. La otra, Pisculichi, se ha recuperado en las últimas semanas de su mal 2015 y empieza a recordar al futbolista determinante que ya había demostrado ser en la Sudamericana 2014. ¿Bastará con ellos para pasar otra ronda?

Foto de portada: Agencia Andes.

Related posts

Deja un comentario

*