Contragolpes que valen un título

Lorenzo Insigne. Foto: Focus Images Ltd.

Raro es que un equipo dirigido por Rafa Benítez no maneje bien la faceta del contraataque. Y este Nápoles no es una excepción. Es un conjunto, y así lo ha explicado el técnico español a menudo, que no renuncia a la pelota y que en muchas ocasiones alcanza unos porcentajes elevados de posesión de balón. Sin embargo, en la medida de lo posible, la prioridad es completar ataques rápidos, veloces y directos. Con esa fórmula derrotó a la Fiorentina en la final de Coppa de Italia, una final en la que los tres goles del Nápoles llegaron de esa forma: el 1-0 de Lorenzo Insigne, el 2-0 de Insigne y el definitivo 3-1 de Dries Mertens.

Todo el acierto que exhibió Insigne en el cuarto de hora inicial fue exactamente la precisión que le faltó a Josip Ilicic, que dispuso de la ocasión más clara para igualar el encuentro en la segunda parte. Su definición con la zurda en el mano a mano ante Pepe Reina no encontró portería. El remate del esloveno se marchó a escasos centímetros del palo y la Fiore no pudo aprovechar las circunstancias de los últimos diez minutos: el Nápoles se quedó en inferioridad numérica debido a la expulsión por doble amarilla de Gokhan Inler.

Ilicic falló y Dries Mertens no perdonó. Pequeños detalles que dictaminan el rumbo de una final y, por ende, de un título.

Una buena noticia para la Fiorentina en una noche en la que se le escapó la posibilidad de celebrar un título: la reaparición de Giuseppe Rossi. El talentoso delantero italiano no jugaba desde el pasado 5 de enero, puesto que ha estado cuatro meses de baja debido a problemas en la rodilla. Esta reaparición indica que, salvo contratiempo o recaída, Cesare Prandelli podrá contar con él en la lista de convocados para el Mundial. Otra cosa distinta es si llegará a la cita de Brasil con el ritmo competitivo y el tono físico suficiente como para ser titular por delante de otros atacantes como Ciro Immobile. Podrían jugar ambos en punta, claro.

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Rafa Benítez cumple su primera campaña en el Nápoles (Foto: Focus Images Ltd)

Fue una decepción para Rafa Benítez y el club partenopeo esa eliminación tan pronto en la fase de grupos de la Champions League, como también lo fue caer ante el Oporto en octavos de final de la Europa League o acabar la Serie A tan alejado de la Juventus, por lo que no es un año notable o sobresaliente para Benítez. Pero al menos cierran este curso con un trofeo. Es un proyecto en el que Aurelio De Laurentiis, presidente de la entidad, ha depositado mucha confianza a medio plazo en el técnico español y que debe crecer cada temporada. Se avecina un verano para apuntalar determinadas posiciones, para elevar el nivel de la plantilla y para que esas incorporaciones se ajusten al estilo y a la propuesta de Rafa.

Primer año de Benítez en Nápoles: 3º en la Serie A, campeón de Coppa, eliminado en la fase de grupos de la Champions y 1/8 de final de la Europa League.

Sensaciones agridulces en una Fiorentina en la que es inevitable preguntarse hasta dónde habría llegado el equipo de Florencia si Mario Gomez y Giuseppe Rossi no hubiesen estado tantos meses lesionados. Sin ellos, la Fiore está a ocho puntos de la zona Champions -quedan nueve por disputar- y sin apenas opciones de clasificarse para la máxima competición continental. Serán, por tanto, dos cursos consecutivos viviendo con resignación esa situación, la de no acceder a la Champions League. No obstante, la Fiorentina, como ocurre con el Nápoles, está en buenas manos ahora mismo.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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