La Lazio gana el Derby della Capitale más de tres años después

La hinchada de la Lazio no está muy contenta últimamente. Foto: Focus Images Ltd.

Roma, tan apasionada como sufrida futbolísticamente, vive dividida en dos partes. La mitad giallorossa de la ciudad ha celebrado cinco subcampeonatos de Serie A en la última década, que han permitido a la Roma jugar otras tantas fases de grupos de Champions. En este fútbol en el que la presencia anual en la Liga de Campeones cuenta más que ganar algunos títulos, nos da la sensación de que la Roma lleva muchas temporadas siendo un equipo más importante que la Lazio. Y es normal, porque en ocho de los últimos diez años, el conjunto romanista ha quedado por encima en la Serie A. Pero no podemos olvidar que las últimas tres conquistas que se han celebrado en la capital italiana son una Supercoppa y dos Coppa Italia, todas ellas conseguidas por la Lazio. En la final copera de 2013 tuvo lugar la que, hasta ayer, era la última victoria laziale ante la Roma. Si Lulic fue el héroe de esa final por su gol, esta vez el ídolo fue otro balcánico, Sergej Milinkovic-Savic. El 2-0 permite a la Lazio contar con un importante colchón de cara a la vuelta, con la Roma actuando oficialmente de local en el Olímpico.

Lazio 2 (Milinkovic-Savic 29′, Immobile 78′)
Roma 0

Roma vs Lazio - Football tactics and formations

La Roma comenzó mejor el partido, enseñando rápidamente que iba a tener mucha más posesión que la Lazio. Los de Spalletti querían hacer valer el favoritismo que les daba su sensacional racha, con 6 victorias en los últimos 7 partidos y el esplendoroso rendimiento de figuras como Edin Dzeko o Radja Nainggolan. Nada más empezar, Émerson, otro que también pasa por un momento inmejorable, centró desde la izquierda para un remate de volea de Edin Dzeko que salió alto tras impactar en Wallace. Poco después, Strootman envió uno de sus precisos balones largos para la carrera de Salah, que se adelantó a la defensa pero no a Strakosha. El joven meta albanés tuvo que volver a intervenir para detener un disparo desde fuera del área de Nainggolan, que no contó con la potencia y la precisión que llevan habitualmente sus derechazos. Estas tres oportunidades fueron el bagaje ofensivo de la Roma antes de que la Lazio comenzara a imponer su ley.

La Roma tenía el balón, pero la Lazio cortocircuitó al equipo de Luciano Spalletti con el paso de los minutos. Ya desde el inicio, era muy difícil para los lobos circular la pelota por el centro, puesto que Simone Inzaghi pobló muchísimo ese sector. Solamente Basta y Jordan Lukaku actuaban como hombres exteriores -aunque eso no les eximía de ayudar a taponar el medio-. Su presencia en las bandas podía restarle mucho a la Lazio en lo defensivo dada su fragilidad en el marcaje. Pero su presencia cerca de la divisoria en buena parte del encuentro evitó que los extremos de la Roma tuviesen oportunidades de 1 vs 1, que es cuando realmente sufren estos dos jugadores. Apretando arriba, los exteriores de la Lazio conseguían que Bruno Peres y Émerson casi no se atreviesen a intentar desbordar, porque una pérdida en medio campo podía ser oro para los de Inzaghi. Otro de los detalles interesantes de la defensa exterior laziale es que cuando caía a banda alguno de los atacantes -especialmente Dzeko-, quienes salían a defender a los costados eran los centrales Bastos y Wallace, con Basta y Lukaku haciéndoles ayudas. Esta defensa “a la inversa” dio buen resultado.

La batalla en el medio del campo era claramente favorable a la Lazio, con tres hombres suyos por dos romanistas. Paredes, el pivote más posicional, sólo podía conectar a través de pases cortos con los carrileros o con Strootman, toda vez que la Lazio ató en corto a Nainggolan y le obligó casi siempre a recibir de espaldas y lejos de la meta. El holandés, al jugar más cerca del ataque, sí pudo combinar más con los hombres de arriba, aunque las jugadas peligrosas de la Roma llegaron a cuentagotas tras la primera media hora. Algunos minutos antes, la Lazio tuvo la primera ocasión clara en un centro desde la izquierda de un incisivo Lukaku para Sergej Milinkovic-Savic, que remató de cabeza y provocó la meritoria intervención de Alisson. Este era sólo el primer aviso del serbio, que a los tres minutos iba a dar otra muestra de su altísimo nivel técnico: un envío largo de Bastos desde la defensa lo controló Milinkovic-Savic con una facilidad pasmosa en la mediapunta y dejó un taconazo para el golpeo de Immobile desde fuera del área, también palmeado por el portero titular de Brasil. Pero Milinkovic-Savic dejó realmente su huella en el partido a los 29 minutos, con un gran pase entre líneas para Felipe Anderson, que tras dejar en evidencia a Fazio con un gran recorte, centró atrás para el remate a la escuadra del serbio, que marcó su primer gol en un Derby della Capitale finalizando magistralmente la acción que él mismo inició. Milinkovic-Savic se presentó en un gran escenario por si la gente aún no lo conocía. Marcó un gol, tuvo ocasiones para anotar otro, bregó con los rivales, mostró su calidad con la pelota en los pies y siempre tomó la decisión correcta a la hora de jugar con sus compañeros. 

Milinkovic-Savic fue uno de los mejores del partido. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).
Milinkovic-Savic fue uno de los mejores del partido. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

Aunque no fuese el mejor partido de la Roma, el estar en una buena inercia se nota en la capacidad para superar los golpes. Muy poco después del gol de Milinkovic-Savic, Nainggolan colocó desde la izquierda un centro medido a la cabeza de Dzeko y el testarazo del bosnio salió por encima de la meta de Strakosha. El ‘9’ romanista volvió a aparecer tras un buen envío de Paredes desde el flanco derecho, esta vez golpeando con la zurda al lateral de la red. La baza Dzeko mantenía muy vivo al equipo giallorosso, que gozó de dos buenas ocasiones para empatar antes del descanso.

En la segunda parte, la Lazio retomó su dominio. El conjunto de Simone Inzaghi no tenía la posesión pero sabía cómo defender las posesiones rivales y qué debía hacer con la pelota. Lo mejor en ataque de la Lazio lo produjeron Felipe Anderson e Immobile, en una asociación que funcionó tanto en estático como en los contragolpes, aprovechando la altura en la que se encontraba la defensa rival y los momentos en los que el bloque de Spalletti se partía. En el inicio del segundo tiempo, el ex del Sevilla recibió de espaldas a la meta marcado por Fazio -el central argentino siempre siguió a Immobile- y descargó para Felipe Anderson, cuyo disparo raso salió pegado al poste izquierdo de Alisson. No tardaron mucho los dos de arriba en hacer estragos de nuevo: tras una acción montada por Immobile y Anderson, Marco Parolo estuvo muy cerca de marcar un nuevo gol llegando a la frontal del área, como a él le gusta. Su disparo al lateral de la red fue una de las pocas apariciones en ataque del ’16’, más dedicado a defender en el medio junto a Biglia y Milinkovic-Savic.

Nainggolan, a pesar de las buenas marcas rivales, apareció en la mayoría de las ocasiones de la Roma. Un pase suyo de primeras para Salah dejó al egipcio con mucho espacio entre Basta y Bastos, y el ex del Chelsea sacó un disparo con pierna izquierda que impactó en el poste. Esta oportunidad fue la última de Salah, que se marchó sustituido en el 69′ por El Shaarawy. Previamente, Paredes dejó su sitio a Perotti, y estos dos cambios implicaron que Nainggolan pasase a jugar al lado de Strootman, dejando a la Roma sin pivote posicional. Eso sí, los cambios no dieron resultado a un cuadro giallorosso que sólo podía dar sensación de peligro si hacía llegar el balón a Dzeko. 

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Disposiciones en el momento del 2-0. Infografía: Sharemytactics

Sí funcionó la primera modificación de Inzaghi, que resultó ser decisiva. Keita Baldé, el senegalés nacido en Arbúcies, saltaba al césped en el ecuador del segundo tiempo por un agotado Felipe Anderson. Muchas veces juegan juntos Immobile, Keita y Felipe, pero era importante mantener el plan que tan bien estaba funcionando, así que Inzaghi realizó un simple cambio de cromos. Las piernas frescas del jugador africano generaron el tanto de la sentencia tras un balón largo enviado por De Vrij. Keita ganó la pelota ante Manolas y luego le dejó atrás con un cambio de ritmo, llegó hasta línea de fondo y dio el pase de la muerte para Immobile, que anotó su 16º gol de la temporada. Más allá de este gol, Immobile está en un momento de confianza impresionante. No es para menos, puesto que además de su precisión de cara a puerta, participa mucho en el juego, mezcla de maravilla con sus compañeros, se adapta a cualquier plan de partido que proponga Inzaghi y se sabe líder del equipo. A veces, no hay nada como volver a tu país para retomar un gran nivel de juego.

A la Roma se le complicaba mucho la vida, aunque igual que ocurrió tras el 1-0, la respuesta fue rápida. Un disparo desde fuera del área de Émerson que rebotó en un jugador de la Lazio fue repelido por Strakosha, realizando una parada de muchísimo mérito en una de sus pocas intervenciones en el partido. Tras esa oportunidad, Spalletti dio entrada a Francesco Totti por Bruno Peres, aunque Il Capitano no tuvo gran impacto. Inzaghi se guardó dos cambios para el final, dando entrada a Crecco y Murgia por Lukaku y Milinkovic-Savic. El joven Crecco, si hubiese tenido algo más de determinación, podría haber allanado el camino para el 3-0 en una contra que tuvo la Lazio al final del partido. Aun así, la ventaja es sensacional para la Lazio, que venció por última vez a la Roma en una final de Coppa Italia y ahora la vuelve a doblegar para acercarse a la decisión de este torneo. Ahí se encontraría, presumiblemente, con una Juventus que parece invencible. La Roma siempre acaba por encima de su eterno rival en liga y aparece con regularidad en Champions, pero los títulos se los lleva la Lazio. Quién sabe si este año puede repetirse la historia. 

Foto de portada: Focus Images Ltd

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