El Inter de las noches serias

Stevan Jovetic of Manchester City warms up during the Barclays Premier League match at the Etihad Stadium, Manchester
Picture by Russell Hart/Focus Images Ltd 07791 688 420
18/01/2015

Celebra Nápoles el liderato en la Serie A, pero ya sabe la ciudad partenopea que no podrá levantar la Coppa después de la visita del Inter a San Paolo. El conjunto de Mancini derrotó al de Sarri gracias a los goles de Jovetic y Ljajic en el segundo tiempo, en la recta final, en lo que supone el primer tropiezo napolitano desde el partido en Bolonia del 6 de diciembre. Es la primera vez que San Paolo ver caer a sus jugadores esta temporada en casa.

No fue el partido más vistoso, pero sí uno de los más efectivos de un Inter de Milán que ataja así una mala racha que amenazaba con durar demasiado, con unos primeros encuentros de 2016 que generaron incertidumbre en el entorno neroazurro. Con algunos cambios en ambos equipos (Insigne, Hamsik, Higuaín, Icardi o Murillo fueron suplentes), al Nápoles le costó desbordar al sistema defensivo interista mientras los visitantes esperaban su oportunidad para salir al contragolpe con Biabiany y Perisic en los flancos y Ljajic por detrás del punta, Jovetic. Llevaba la iniciativa el elenco partenopeo, con Valdifiori al mando de la medular, pero ya era otra cosa conectar con regularidad con Callejón, Mertens o Gabbiadini, pues Miranda dominó esa parcela. Aun así, Handanovic tuvo que aparecer en varias ocasiones y el Nápoles lo puso a prueba también mediante disparos lejanos. Sin embargo, se pareció el Inter a su versión más sólida, la que dota de un ritmo bajo a los partidos, logra que sucedan pocas cosas y que los rivales se acerquen lo mínimo posible para luego golpear con fuerza a la mínima que tiene ocasión, sobre todo si no le toca llevar el peso de la posesión.

No estuvo demasiado acertado el Inter con el balón, pues Kondogbia se mostró especialmente impreciso con el esférico, lento en los movimientos y en la ejecución de los pases, por lo que las opciones de desplegarse dependían de alguna recuperación en la medular que permitiese lanzar a los atacantes interistas. En esta tesitura, fue una maniobra excepcional de un jugador excepcional como Stevan Jovetic la que inclinó la balanza. El montenegrino se las arregló para recibir entre líneas y sacarse de la manga un latigazo a la escuadra. El Nápoles había ido introduciendo a varios de los titulares que habían arrancado en el banquillo, como Jorginho, Hamsik e Higuaín, pero aun así en esta ocasión no pudo batir a un buen Handanovic, inmenso bajo palos otra vez. Apretaron los de Sarri, pero lo único que sacaron fue la expulsión de Mertens por doble amarilla, por simular un penalti en el área. Ya en el descuento, Ljajic sentenció en un contragolpe que finalizó a la perfección e hizo saltar chispas en la zona de banquillos, con Mancini acusando a Sarri de proferir insultos racistas al finalizar el choque. A falta de regularidad y creatividad para vencer cada fin de semana a todos los equipo de Italia, la Coppa es una buena vía para acercarse a un título.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

 

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