La Coupe como paliativo

Istres - 	 docteur es sport

Cuando el Istres descendió a Tercera en 2014, tras un final de temporada pésimo, nadie se podía imaginar el camino tan dispar que aguardaba a la entidad en relación a varios de sus futbolistas. Naby Keita fichó por el RB Salzburgo y ahora es uno de los pilares del RB Leipzig que ha sorprendido a todo el mundo en la Bundesliga, mientras Vincent Le Goff es un fijo en las alineaciones del Lorient en Ligue 1. Fouad Chafik también juega en Primera, se ha convertido en internacional absoluto con Marruecos; y Bagaliy Dabo ha fichado por el Qabala azerí y ha debutado en competición europea este curso. Incluso el que era portero suplente de esa plantilla que descendió, el esloveno Denis Petric, ha disfrutado de minutos en la élite del fútbol galo con el Angers. Nada que ver con el desenlace del Istres, que en dos años ha bajado de Segunda a la séptima división francesa.

Una racha de un empate y seis derrotas en la fase decisiva del campeonato supuso el descenso del Istres en 2014. Era el primer síntoma de cara al exterior de que algo no iba bien en una entidad que alcanzó la Ligue 1 justo diez años antes. En la temporada 2004-05 este conjunto del sur de Francia disfrutó de su único curso en la élite. Uno de los iconos de tal gesta fue el actual seleccionador bosnio, Mehmed Bazdarevic, que contaba con algunos jugadores que luego hicieron carrera en Ligue 1 u otras competiciones importantes como Víctor Hugo Montaño, Rudy Riou, Rafik Saïfi o Diagne-Faye. Esa temporada el Istres jugó la mayoría de sus partidos como local en Nîmes porque su estadio no cumplía con los requisitos mínimos para albergar encuentros oficiales de primera división, e invirtió gran parte de su presupuesto en construir un recinto con capacidad para 17.000 espectadores en Fos-sur-Mer, localidad situada a diez kilómetros de Istres. El sueño duró 38 jornadas, pues el Istres terminó la liga en la última posición.

El día del descenso a Tercera, punto que marcó un antes y un después en la historia reciente de la entidad, solo 500 personas vieron en directo cómo el Dijon goleaba al Istres por 2-4. El descenso a National fue un golpe duro, pero suponía el desenlace de un final anunciado por la mala dinámica, y luego el equipo no supo reponerse en Tercera a pesar de marcarse el objetivo de recuperar la categoría perdida. El Istres encadenó un segundo descenso tras un curso horrible en el que en ningún momento compitió por mantener la categoría. Ni la apuesta en el banquillo por quien fuese el portero suplente de Francia en el Mundial de 1998, Lionel Charbonnier, ni el posterior reemplazo de Bruno Savy, miembro de la plantilla que jugó en Ligue 1, sirvieron para evitar el desastre.

Lo peor llegó después, pues los problemas económicos que padecía el club noquearon al Istres. La Direción Nacional de Control de la Gestión (DNCG) excluyó a la entidad costera de todos los campeonatos nacionales y la envió a la séptima división, donde malvivió la temporada pasada. Ahí sigue este curso, luchando por empezar a escalar una montaña inmensa. El Istres ahora mismo es segundo, a seis puntos del Club Arlesien, que ha jugado un partido más. Sin embargo, el gran estímulo de los sureños es la Coupe de France: el Istres ha superado siete turnos coperos y espera su oportunidad en treintadosavos de final, donde se medirá al Consolat de Marsella, de Tercera. Por el camino el Istres ha derrotado, siempre en casa, a clubes de categorías superiores como el Rodez (líder en su grupo de 4ª) o el Nimes -precisamente el club al que alquilaron el estadio para jugar en Ligue 1, que actualmente milita en Segunda-.

La Coupe de France es una oportunidad para restituir, al menos durante unos días, parte de la grandeza del Istres, un conjunto habituado a competir en Segunda o Tercera en las últimas temporadas. De momento se ha hecho muy fuerte en los partidos disputados en casa y la proximidad con Marsella (situada a menos de 60 kilómetros de Istres) añade una pizca extra de rivalidad a un choque que podría llenar el Stade Parsemain, por lo que no resulta una utopía soñar con el pase a la siguiente ronda viendo la trayectoria del Istres en la Coupe. Para ello deberán vigilar a Umut Bozuk, delantero de 20 años que ha marcado nueve dianas en liga este curso y que eclipsa a la figura más mediática del Consolat: Guy Demel, ex jugador del Hamburgo y del West Ham United, que fichó el pasado viernes por el Red Star.

Istres-Consolat de Marsella, domingo 8 de enero a las 17:00h

Aunque nada sería más cruel que una eliminación a manos del atacante Guy Roland Niangbo Nassa. El costamarfileño solo ha anotado un tanto este curso con el Consolat, pero precisamente será el único hombre sobre el césped que vivió la temporada del descenso desde National con la camiseta del Istres. Este domingo sus intereses se cruzarán con los de su exequipo, que aspira a mantener vivo su sueño hasta finales de enero en una competición que esta temporada cumple 100 años de historia.

Foto de portada: docteur es sport.

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