El déjà vu de Mohamed Soly

La Coupe de France se le da bien últimamente al Poiré-sur-Vie. Foto: MarcadorInt.

La historia de Mohamed Soly coincide con la de muchos futbolistas africanos que probaron fortuna en Francia en busca de cumplir un sueño. Soly quería convertirse en un futbolista profesional y por eso, con 16 años y medio, viajó al Hexágono para enrolarse en una aventura que lo acercara a la élite del balompié galo. Tardó poco en destacar lo suficiente como para despertar el interés del Guingamp, que lo firmó en 2008, cuando Soly tenía 18 años. El club bretón parecía pasar por un buen momento, pues ese mismo año el Guingamp se proclamó campeón juvenil en Francia. En 2009, ganó la primera Coupe de su historia y Soly pudo debutar en 2010, en un partido de Ligue 2 contra el Sedan. Sin embargo, el conjunto norteño descendió a la tercera categoría del fútbol galo esa temporada. Pero lo que fue una pésima noticia para el Guingamp se convirtió en una oportunidad para este joven delantero que había destacado en las categorías inferiores del club. Convenció al nuevo técnico, Jocelyn Gourvennec, y se convirtió en una pieza importante en el ascenso a la Ligue 2, con siete goles. Al menos hasta marzo, cuando Soly dejó de jugar. Tras una disputa en el vestuario, según reportó la prensa en su momento, el delantero africano insultó a un compañero y Gourvennec lo apartó del equipo. “O Soly o yo”, se plantó el ahora entrenador del Girondins frente al entonces propietario del club bretón, Noël Le Graët.

El Guingamp eligió a Gourvennec y ascendió a la Ligue 2 con una plantilla en la que jugaban nombres como Bakary Koné, Anthony Knockaert, Giannelli Imbula o Thibault Giresse. A su manera, también Momo Soly dio un salto de categoría, pues sus notables prestaciones (7 goles en 21 partidos con 21 años) le valieron una oportunidad en la Ligue 2, en el Amiens. No obstante, Soly ya no pudo reproducir su buen rendimiento en la entidad amienois. Participó en ocho encuentros, solo marcó un gol y se marchó al sur, a un equipo de la cuarta división como el Cannes. Ya no volvería a jugar en la segunda categoría del fútbol francés.

Gianelli Imbula of Stoke City during the Premier League match at the Riverside Stadium, Middlesbrough Picture by Simon Moore/Focus Images Ltd 07807 671782 13/08/2016
Gianelli Imbula formó parte del equipo que ascendió a Ligue 2 con el Guingamp, junto a Knockaert (ahora en Brighton) o Momo Soly. Imbula ahora juega en la Premier, en el Stoke. Foto: Focus Images Ltd.

La marcha al Cannes se convirtió en el inicio de una etapa oscura en la carrera de la joven promesa africana, que deambuló por varios clubes de las categorías más bajas del fútbol galo. Jugó, y poco, en Tercera, Cuarta y Quinta. Se marchó a Bulgaria para probar fortuna en el Chernomorets Burgas, pero se lesionó nada más llegar y apenas participó. Sin embargo, el destino aún le deparaba un reencuentro con el club que le dio la primera oportunidad en el fútbol europeo. Tras su experiencia frustrada en Bulgaria, Soly regresó al Cannes, en enero de 2014. Y empezó a marcar goles en un equipo del cuarto escalón galo. Por el camino, el Cannes se convirtió en la sensación de la temporada copera. De golpe, un club de Cuarta se plantó en cuartos de final tras eliminar al Saint-Étienne en la tanda de penaltis y al Montpellier tras una prórroga. En este último encuentro, M’Baye Niang mandó un penalty a la madera en el minuto 100 y, cuando todo apuntaba a que el partido se decidiría en la tanda, un chico africano que había entrado en la segunda mitad asistió a Zobiri para dinamitar todos los pronósticos. En cuartos, el Guingamp visitaría Cannes.

El buen papel de Soly en la ronda anterior -junto a la motivación extra que suponía enfrentarse a su exequipo y las ganas demostrarle a Gourvennec que podía jugar en el Guingamp- permitió que el senegalés se ganara la titularidad en la posición de extremo izquierdo. Sin embargo, una expulsión en el primer tiempo derrumbó cualquier atisbo de resistencia del equipo más modesto, que sucumbió por 0-2, con dos goles de Mustapha Yatabaré en la recta final del encuentro. El Guingamp acabaría ganando la Coupe de France ante el Rennes.

El Guingamp le ha ganado dos finales de Coupe al gran rival de la región, el Rennes. Foto: Marcadorint.
En 2014 el Guingamp acabó ganando la Coupe. Foto: Marcadorint.

Tres años más tarde, el Guingamp volverá a visitar el Stade Pierre de Coubertin de Cannes. Y Mohamed Soly volverá a enfrentarse al equipo que le formó. Sin embargo, esta vez no lo hará enfundado con la camiseta del primer equipo con el que jugó Zinedine Zidane, sino que lo hará en representación de otra entidad de la cuarta división gala que se ha colado entre los ocho mejores de la Coupe de France. Después de eliminar a dos equipos de Ligue 2 como el Bourg-en-Bresse y el Auxerre, el Étoile FC Fréjus Saint-Raphaël disputará por primera vez los cuartos de final de la Coupe de France. Se trata de una entidad modestísima, fundada en 2009 tras la fusión de los clubes de dos municipios pequeños como Fréjus (52.000 habitantes) y St. Raphaël (35.000 habitantes). Las dos localidades vecinas, rivales durante muchísimos años, decidieron unir fuerzas para erigir una institución más potente en la región que unificara los equipos de fútbol base y optimizara mejor los recursos. Se aprovechó que el escudo de los dos equipos originales tenía una estrella para mantenerla y se decidió que la equipación fuera azulgrana, para conservar el azul del Fréjus y el rojo del Saint Raphaël.

En 2013 el Etoile jugó en la tercera división y se quedó a un punto de un ascenso histórico a Ligue 2, pero la pasada temporada descendió a la CFA tras un curso pésimo en el que acabó colista. Es en este contexto en el que entra en juego Mohamed Soly, que venía de bajar a la quinta división con el AS Vitré tras vivir otras dos experiencias decepcionantes en el extranjero, pues emigró al tercer escalón del fútbol italiano para firmar por el Aversa Normanna y tras jugar solo 28 minutos en el país transalpino recaló en el Tarxien Rainbows de Malta. Así pues, lo último que se podía esperar Mohamed Soly, que ya tiene 27 años, era que el Etoile le devolvería la sonrisa. El delantero senegalés está viviendo el mejor año de su carrera desde que empezó a marcar goles con el Guingamp en Tercera. Soly ha anotado diez dianas en liga y otra en la Coupe, pues firmó el gol de la victoria ante el Grenoble en los treintadosavos de final.

Ahora el Étoile FC Fréjus Saint-Raphaël disputará por primera vez los cuartos de final de la Coupe, a 35 kilómetros al este de las dos localidades que dan nombre al club en el que ahora Mohamed Soly es feliz. El sorteo le ha emparejado con el Guingamp, que en las últimas campañas se ha especializado en aplastar los sueños coperos de los conjuntos más modestos. Quién sabe si hoy Mohamed Soly podrá vivir una clasificación para las semifinales de uno de los torneos más especiales de Europa.

Étoile FC-Guingamp, martes 4 de abril a las 18:00h

Ludovic Blas.
Ludovic Blas es uno de los últimos canteranos del Guingamp y podría jugar ante el Étoile. Foto: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).
Foto de portada: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

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