Un partido histórico a 140 kilómetros de casa

Burdeos -  SuperCar-RoadTrip.fr

Trélissac es una localidad de 6.800 habitantes situada en la Aquitania. Este curso su equipo de fútbol se ha convertido en uno de los nombre propios de la Coupe de France, puesto que ya ha eliminado a dos clubes de categoría superior. A pesar de militar en la cuarta división francesa, el Trélissac se cargó al Clermont y al Lille, en una épica tanda de penaltis a la que el propio L’Équipe dedicó la portada de la mañana siguiente. De un día para otro, el Trélissac se convirtió en un fenómeno mediático en el fútbol galo, a pesar de que otros equipos de la misma categoría (St. Malo y Sarre-Union) e incluso otro de quinta como el Granville hayan alcanzado los octavos de final de la Coupe.

 

Las hazañas del Trélissac han movilizado a los pueblos vecinos. Al no poder hospedar un partido de la dimensión del cruce contra el Lille, puesto que su estadio solo dispone de 3.000 butacas, el encuentro se terminó disputando en una localidad situada a unos cinco kilómetros, Périgueux. Allí 8.000 personas fueron testigos de la eliminación del Lille, pero para la siguiente ronda el estadio se ha vuelto a quedar pequeño. El sorteo emparejó al Trélissac con un gigante del fútbol galo como el Olympique de Marsella, por lo que se designó una nueva sede. El club advirtió que en caso contrario el Trélissac corría el riesgo de que se invirtiese el cruce y la eliminatoria se disputara en Marsella, al no cumplir las mínimas condiciones necesarias, así que el partido se jugará en el Chaban Delmas de Burdeos. Esto es, el antiguo estadio del Girondins, que dejó de jugar allí con la inauguración del nuevo Matmut Atlantique, pero donde se siguen celebrando partidos de rugby. El aforo es de 34.694 espectadores, más del triple que el récord histórico de 10.000 aficionados establecido en el Francis Rongiéras de Périgueux… precisamente en una eliminatoria que midió al Trélissac contra el OM en 2010. Por otro lado, el Olympique de Marsella no gana en el Chaban Delmas desde 1977.

“Después de derrotar al Clermont tomamos consciencia de que podíamos hacer alguna cosa en este torneo. Técnicamente mis jugadores tienen cierto nivel. Físicamente, en cambio, tenemos que trabajar para poder mantener el ritmo que requiere un equipo de Ligue 1 durante 90 minutos. Somos sólidos defensivamente, pues los chicos han evolucionado juntos después de múltiples años. En el centro del campo nos apoyamos en elementos experimentados y eficaces en la recuperación del balón. Delante, cuento con que nuestros delanteros marquen la diferencia. Muchos jugadores han llegado procedentes de centros de formación. Ellos tienen calidad, porque no les faltó mucho para convertirse en profesionales. Para ellos, esto es una revancha para brillar en la Coupe. Es un objetivo tanto personal como colectivo”.

Zivko Slijpcevic ,entrenador del del Trelissac.

Así pues, el partido más importante de la historia del Trélissac, unos octavos de final de la Coupe de France, se jugará a 140 kilómetros del pueblo de donde procede el equipo local. El Trélissac, un conjunto que jamás había superado los dieciseisavos de la Coupe y que como mucho ha militado alguna temporada en la tercera división, disputará prácticamente en el exilio el último de los choques de octavos. La situación no fue recibida de la mejor manera posible por la hinchada.

“Jugar en el Chaban Delmas un partido de octavos de Coupe de France contra uno de los clubes franceses más grandes y con más historia está lejos de ser un castigo. ¡Es extraordinario! ¡Extraordinario para los jugadores, los aficionados, por el club! (…) El Trélissac jugará el partido más importante de su historia en un estadio mítico, contra uno de los gigantes de Francia. Además, podemos contar con el apoyo de los aficionados de Burdeos”.

Mensaje del presidente del TFC, Fabrice Faure.

Sin embargo, en cuanto las entradas se pusieron a la venta todo cambió y la afición se lanzó en masa para conseguir un ticket para el partido más esperado desde que el Trélissac se fundó, en 1950. A pesar de un primer contratiempo en forma de recargo de tres euros extra para todas las entradas que detuvo la venta de entradas durante unas horas, el rango de precios (entre 15 y 30 euros) resulta más que atractivo para la hinchada. En los primeros tres días se vendieron más de 11.000 entradas y al menos se movizarán un par de docenas de autobuses para la ocasión.

Foto de portada: SuperCar-RoadTrip.fr.

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1 comments

Estas historias que nos deja cada año hacen que la Coupe de France sea uno de los torneos más bonitos del fútbol mundial. El Trélissac-OM de esta tarde me estimula tanto o más que un buen partido de cualquier gran liga europea, sin exagerar.

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