El PSG se corona en la Copa de la Liga gracias a un Cavani determinante

Edinson Cavani formaría junto a Luis Suárez la pareja de delanteros de Uruguay ante España (Foto: thesportreview.com)

El Stade de France se volvió a vestir como en las grandes ocasiones: miles de banderitas ondeaban en la grada cuando ambas formaciones pisaron el césped. El Lyon iba a luchar por sobreponerse a las múltiples lesiones que han afectado al equipo últimamente y han azotado los planes de Remi Garde en el tramo final de temporada. El hecho de llegar a la final de la Copa de la Liga ante el PSG directamente selló su puesto para la próxima edición de la Europa League, lo que significaba que no tenían nada que perder en esta más que complicada cita ante el nuevo Rey de la República francesa.

La duda era si el cartel de claro favorito le iba a pesar o no al conjunto de un Laurent Blanc, quien logró su segundo título con los capitalinos, tras ganar el primero en la Supercopa de Francia en verano. Al equipo no le pesó su favoritismo e hizo un partido serio pero a su vez condicionado por el gol inicial en los primeros minutos y el dudoso penalti que provocó el segundo gol.

Onces de Lyon y PSG anoche/sharemytactics.com

Onces del PSG y del Olympique de Lyon

En los primeros compases, el PSG demostró la capacidad innata que posee para crear ocasiones serias de gol rápidamente. Representación del primer gol: el equipo toca y toca el balón en defensa, le llega a Maxwell, que se interna con profundidad; juega con Lavezzi, que se la deja de tacón, y el brasileño se mete hasta la cocina picando el balón por encima del arquero Lopes para que Cavani, entrando con todo, hiciera el primer gol de la noche. El uruguayo no estuvo sublime pero fue determinante con los dos goles y demostró que puede tirar del equipo en un gran cita (algo muy necesario para su propio ego después de la críticas que despertó su mala actuación en el Bridge en la reciente eliminación de Champions League).

La lesión de Ibrahimovic permite que Cavani pueda jugar de punta. Hay que recordar que el propio jugador ha declarado que no se siente a gusto en la banda y que se podría plantear dejar el club en verano. Con el uruguayo por el centro, el equipo aprovecha mucho más su juego de espaldas: ya sea para ayudar a su defensa a subir líneas o para abrir con rapidez a alguna de las dos bandas.

Los de Blanc jugaron con más calma con el marcador a favor. Como acostumbran a hacer en su competición doméstica ralentizaron el juego con posesiones largas. El rival no presionaba en exceso, seguramente no era capaz de hacerlo durante todo el partido y el equipo se quedó en su campo, impaciente, esperando el error de los parisinos para salir a la contra.

La jugada polémica del partido llegó pasada la media hora de juego. Thiago Silva colgó un buen balón en busca de su compatriota Lucas Moura. Lucas saltó a por el balón junto con el guardameta Anthony Lopes, que teóricamente atropelló al brasileño y el colegiado señaló penalti y cartulina amarilla para el portero. La realización francesa no dejó claro si la posible infracción se dio dentro o fuera del área. Ni siquiera está claro si hubo contacto.

Ante la desesperación de la afición del Lyon, que veía como se le escapaba la final con esta polémica acción, Edinson Cavani definió con uno de sus singulares latigazos la pena máxima.

FIL PSG BARCELONA 83 Matuidi

Matuidi está completando una gran temporada (Foto: Focus Images Ltd)

Matuidi es el mediocentro de moda en Francia. No es casualidad que la mayoría de los hinchas del PSG decidan ponerse su nombre y su dorsal 14 a sus espaldas en sus nuevas camisetas parisinas. Blasie hace de todo. Recupera, da estabilidad al equipo, pasa el balón y no se equivoca, tiene visión, llegada y no para de correr. Realmente Matuidi es un todocampista que se pasea por los campos franceses cada semana y, tras enterrar a su nueva víctima, él abandona el verde satisfecho sabiendo que mañana las portadas irán para Ibra o Cavani pero él ya tiene el reconocimiento de su afición. Y con eso le basta.

Lacazette fue uno de los hombres de Garde que más movilidad y participación tuvo en el enfrentamiento. El Lyon tuvo buenos momentos, acosando incluso a la portería de Douchez, habitual titular en la copa. El mismo Lacazette fue el encargado de reducir la diferencia del marcador con un magnífico gol que levantó de sus asientos a los miles de desplazados de Lyon a Saint-Denis y sembró de nuevo la esperanza sobre el campo.

No era difícil en ese momento, siendo seguidor del Lyon o estando, con suerte, en la propia gradería del estadio, creer que era posible forzar una prórroga. Hacía menos de una semana que habían derrotado al mismísimo PSG en liga y tenían derecho y motivos para creer. Simplemente creer. El Lyon creyó y lo intentó hasta el final. Douchez tuvo que intervenir en algunos buenos remates de Gomis dentro del área y el papel de Silva también fue importante en el tramo final.

Finalmente, el Paris Saint Germain sumó la cuarta Copa de la Liga de su historia y el milagro lionés no su consumó. No por falta de fe, más bien por falta de recursos o incapacidad de competir que unos recursos muchos más altos económicamente.

Foto de portada: thesportreview.com

Related posts

Deja un comentario

*