Ousmane Dembélé lidera la conquista del Allianz

Ousmane Dembelé aterriza al FC Barcelona. Foto: focus Images Ltd

El Borussia Dortmund sobrevivió al acoso de un Bayern enfurecido por la eliminación en Champions y por los dos empates seguidos cosechados en Bundesliga y conquistó Múnich para clasificarse para su cuarta final de Copa consecutiva. A pesar de perder las tres finales anteriores, el Dortmund persigue con obstinación alzar el título copero y se ganó una nueva oportunidad con un partido descomunal en cuanto a personalidad en el Allianz Arena. No fue la noche más brillante de los de Tuchel, empequeñecidos durante prácticamente una hora de partido por el potencial del gigante bávaro, pero el equipo mostró el carácter suficiente para resistir de manera estoica y aprovecharse del poco acierto del Bayern en la definición para renacer de las cenizas y dejar a los de Carlo Ancelotti fuera de la final copera.

Bayern Múnich 2 (Javi Martínez 28′, Hummels 41′)
B. Dortmund 3 (Reus 19, Aubameyang 69′, Dembélé 73′)

B. Dortmund vs Bayern - Football tactics and formations

Quiso corregir Tuchel todo lo que falló hace 18 días, cuando el Borussia Dortmund cayó goleado en su visita a la capital bávara. Con la precaución propia de quien recuerda una mala experiencia tan reciente pero con la lección aprendida -Tuchel argumentó que a sus futbolistas les pesó no haber jugado antes en el Allianz, pues para prácticamente la mitad del once inicial la visita en la Bundesliga fue su primera vez en el templo muniqués- el técnico borusser quiso plantear un encuentro cerrado, con un 4-4-2 en el que Guerreiro ayudaba a Schmelzer para detener a Lahm y en el que Ousmane Dembélé debía sacrificarse para perseguir a Alaba en el flanco opuesto. De inicio el BVB se mantuvo ordenado, cediendo la iniciativa al Bayern y esperando su oportunidad al contragolpe. La opción de anotar llegó, en una pésima cesión de Javi Martínez que interceptó Guerreiro y que Reus empujó al fondo de la red, pero el trabajo de desgaste de la posesión bávara terminó surtiendo el efecto deseado. El Bayern empujó y empujó y terminó derribando el muro amarillo que quiso edificar Tuchel, moviendo la pelota de un lado a otro. Thiago y sobre todo Xabi Alonso activaban a los compañeros más alejados con cambios de orientación, Alaba y Lahm sorprendían con incorporaciones desde la segunda línea y aparecieron los resquicios. Asimismo, el trabajo de Arturo Vidal en la presión ayudó a ahogar aún más al Borussia Dortmund, pues el Bayern perdía la pelota arriba y la recuperaba antes de que el Dortmund cruzara la medular. Por la izquierda, la sociedad Ribéry-Alaba era imparable.

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Javi Martínez sembró el pánico en el juego aéreo en la primera parte. Foto: Focus Images Ltd.

La insistencia bávara llevó al primer gol, en el que Javi Martínez se redimió con un cabezazo potentísimo, y luego al segundo, en una acción en la que Hummels se quedó en el área rival tras una jugada a balón parado y apareció solo para pasar el balón a la red con una sutil definición de primeras. El Borussia Dortmund pedía el descanso a gritos, absolutamente abrumado por un Bayern que activó toda su maquinaria ofensiva hasta el punto de asfixiar a los de Tuchel en una dinámica que se mantendría en el segundo tiempo a pesar de la entrada de Durm por Gonzalo Castro. El 2-1 era un marcador demasiado corto.

B. Dortmund vs Bayern - Football tactics and formations

Tuchel modificó los nombres, pero no el esquema. Durm se centró en marcar individualmente a Alaba para minimizar el impacto ofensivo del lateral austríaco, pero el Dortmund siguió sufriendo en los primeros compases. Frenó la sangría de la banda izquierda, aunque se mantuvo la misma tendencia previa al descanso y con ella también la falta de pegada de un Bayern irreconocible arriba. Lewandowski ganó constantes balones de espaldas a la portería, pero cuando veía a Bürki de cara se mostraba impreciso en los controles y errático en el disparo. Robben vio cómo Bender le negaba un gol cantado tras un error del Borussia Dortmund en la salida, y poco a poco el equipo de Tuchel empezó a creer que provocar la prórroga era posible. Empezó a encadenar posesiones más largas y se estiró con mayor regularidad.

Entonces apareció Ousmane Dembélé, que actuó en la segunda parte como una especie de interior derecho, acompañando a Julian Weigl en la medular. Thomas Tuchel le otorgó absoluta libertad al atacante galo, aunque lo acercó al inicio de la jugada para favorecer su participación en el juego y así intentar agitar el encuentro a base de potenciar su facilidad regateadora y dinamismo. Cuando Dembélé despertó, el Borussia Dortmund enhebró una de las primeras jugadas colectivas con sentido en todo el segundo tiempo y el francés puso un centro medido para que Aubameyang igualara la contienda con un cabezazo en el área pequeña. Aunque lo mejor llegaría apenas cinco minutos después, cuando en una transición rápida en la que Guerreiro le robó la cartera a Lahm, Reus habilitó a Dembélé, que amagó con rematar con la derecha para colocarse el balón en la bota izquierda y poner la pelota al palo más alejado de Ulreich en la enésima demostración de que maneja ambas piernas igual de bien.

Cuando el Bayern quiso reaccionar ya era demasiado tarde. El Borussia Dortmund defendió con más coraje que cabeza, con un Sven Bender inmenso en el área a la hora de despejar centros laterales y con la colaboración involuntaria de unos adversarios que carecieron de la contundencia necesaria para igualar el marcador y provocar la prórroga. En un año irregular en el que el Dortmund nunca terminó de despegar, los de Tuchel disputarán su cuarta final seguida para intentar cerrar el curso con un título que deje un buen sabor de boca y permita reforzar el optimismo de cara a la próxima temporada. De momento, han hecho historia: nunca antes un equipo alemán había alcanzado cuatro finales seguidas de la DFB Pokal.

Thomas Tuchel. Foto: Focus Images Ltd.
Thomas Tuchel. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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3 comments

A mi lo que más me alegra es ver a Guerreiro pegado a la cal, y según comentas, parece que ayer fue así. Realmente donde más me gusta es como lateral, pero bueno, si no es ahí que sea como carrilero o extremo.

Creo que de lateral puede ser un futbolista de una dimensión enorme porque no solo hace bien las tareas ofensivas y defensivas propias de un lateral, si no que es capaz de pesar por dentro a la hora de elaborar cuando el equipo lo necesita, y además de tener llegada hasta la frontal del área tiene buen disparo.

Eso es, fue una posición distinta a la que viene ocupando el portugués esta temporada. Sí que ha jugado en banda izquierda en algunos partidos en los que el Dortmund ha salido con tres centrales y carrileros (o ha jugado allí segundas partes, por ejemplo), pero lo de ayer era prácticamente nuevo. Seguramente también por la particularidad del rival, para frenar a Lahm, que le hizo mucho daño al BVB en el precedente más reciente en Bundesliga.

Coincido en que sus virtudes le permiten condicionar un partido desde la posición de lateral zurdo, que es algo de lo que pocos futbolistas pueden presumir. Entiendo que su buena técnica para pasar y disparar le convierte en un recurso interesante en el centro del campo, pero en la medular a mí lo que más me chirría es que el equipo tiene mayor tendencia a romperse (salvo si el centro del campo lo forman tres, que entonces a veces también sorprende dejándose caer por la banda).

Sí, estoy de acuerdo en que con él en el interior izquierdo se rompe bastantes veces el equipo quedándose solo al cierre Weigl, y si le sumas que los laterales además se proyectan frecuentemente dan como resultado solo 3 jugadores atrás.

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