Guardiola siempre tiene un plan B

Bayern Munich v ArsenalUEFA Champions League Robben

Guardiola siempre tiene un plan B. Lo dijo Jürgen Klopp en rueda de prensa al finalizar el partido, el mismo que había visto cómo el de Santpedor cambiaba hasta 3 veces de esquema para ganarle en Bundesliga y el que hoy asistió a una actuación ultrapragmática del Bayern de Múnich, que conquistó la DFB Pokal jugando de una forma muy distinta a cómo había jugado en el último mes de competición, incluyendo la reciente derrota ante el propio BVB en Bundesliga. No es el juego que uno espera de un equipo entrenado por Pep Guardiola, pero precisamente ahí radica la grandeza del entrenador catalán: la eliminatoria ante el Real Madrid le hizo ver que su equipo todavía no estaba preparado para exponerse y jugar como él quiere que juegue, así que tomó una serie de medidas conservadoras para evitar poner facilidades a un Borussia de Dortmund que llegaba pletórico, dispuesto a machacar las debilidades del campeón bávaro. Así se acabó imponiendo en un partido competidísimo, como lo son todos ante este BVB, que ha supuesto el cuarto título de Pep Guardiola desde que aterrizó en la capital de Baviera. Pone el epílogo a un primer y esperanzador año del catalán en Múnich, al que sin duda le queda mucho trabajo por hacer, pero que ha resuelto de forma notable la compleja papeleta que era coger a un equipo campeón de todo y conseguir que se parezca a él sin perder competitividad por el camino. Sin duda, lo mejor está por llegar.

Guardiola se adaptó a las circunstancias

Klopp planteó el partido de la misma forma que planteó su duelo ante el Madrid en el Westfalenstadion o la victoria ante el Bayern en el Allianz: formando una intensa presión a partir del centro del campo en un 4-4-2 que tapa todas las líneas de pase de los defensores para precipitar errores en la salida y que deja descolgados a Robert Lewandowski y a Marco Reus para que los expriman. Sin embargo, esta vez Pep se anticipó y sorprendió a todos con una alineación absolutamente novedosa: un 3-4-2-1 con tres centrales, Hojbjerg y Rafinha en una suerte de carrileros y Götze, Müller y Robben descolgados. La idea, condicionada por las bajas, era por un lado tener siempre superioridad numérica en la salida de balón, por otro permitir que sus centrales encuentren siempre una opción disponible en el pase por delante suyo y finalmente dejar a hombres por detrás del balón para proteger su transición defensiva. De esta forma Guardiola le dotaba el conjunto bávaro de seguridad en sí mismo, que se sentía reguardado, menos expuesto y que no sentía el pánico de los contraataques borussers, tras una eliminatoria ante el Real en la que no había salido precisamente convencido de su forma de jugar. El Bayern circulaba de forma muy conservadora, anteponiendo siempre evitar las pérdidas comprometidas a cualquier otra cosa y le costaba mucho llegar arriba, aunque también hay que decir que no permitió correr al BVB prácticamente nunca, algo que no es en absoluto fácil de conseguir. Si lo hizo fue, en gran medida, gracias a una actuación colosal de ese animal que es Javi Martínez. Como en Wembley hace dos años, quizá fue el mejor hombre del partido: anticipando de forma contundente, imponiéndose en balones aéreos, ganando balones divididos… Defendiendo en campo abierto es un jugador brutal. En conjunto, la imagen que dio el Bayern fue radicalmente distinta a la dada frente al Real Madrid o frente al mismo BVB últimamente: ni mucho menos pareció tan vulnerable.

 

bayern - Football tactics and formations

Esquema táctico del Bayern en Berlín.

Lo cierto es que el partido transcurría de forma bastante aburrida para el espectador. Por un lado el conjunto bávaro monopolizaba la posesión de balón en su propio campo sin profundizar demasiado, por otro el BVB apenas asumía riesgos y no daba un paso adelante en su presión, sino que permanecía agazapado. El resultado fueron 120 anodinos minutos con muy pocas ocasiones, que ambos porteros solventaron con contundencia, hasta que Robben, como en Wembley, empujó a dentro un centro de un Boateng que curiosamente acababa de pasar al lateral derecho. Poco después, Müller haría una de esas jugadas que le definen como jugador: en el 120′ del último partido de la temporada, con calambres y destrozado físicamente, le ganó a Schmelzer en carrera y tuvo la inteligencia y sangre fría suficiente para sortear al portero con brillantez y acabar de decidir la eliminatoria. El pragmatismo de Pep salió victorioso y acabó con Lahm, por cuarta vez este año, levantando la Copa al cielo de Berlín y poniendo fin a una excitante temporada en el corazón de Baviera.

Foto: Focus Images Ltd

 

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2 comments

Final muy táctica, sin muchas ocasiones claras pero entrenida. Guardiola tomó nota de la eliminación frente al Madrid.

Esperando con ansias la próxima temporada. Por cierto, no le veo sitio a Rode, y dudo mucho que Guardiola lo haya pedido; quizás un cesión sea lo mejor para él. Kirchoff II (?)

Rode es – salvando las distancias – el Scholes alemán. El problema que tuvo al principio de temporada Guardiola con la posición de mediocentro ahora esta cubierto con Lahm y Rode. Supongo que ahora Lahm jugará más de interior (Kroos se marcha al Madrid). Incluso creen los técnicos que podría jugar de lateral derecho por lo que no sería nada raro a Rode ocupando la posición que ocupó Hojbjerg

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