Un mal control

Oxford Inglaterra sub19 West Ham MarcadorInt

Reece Oxford celebró el pasado sábado su decimonoveno aniversario con la dulce resaca de quien sabe que ha aprovechado su oportunidad. El día anterior el Borussia Mönchengladbach había roto una racha de tres partidos sin ganar con una victoria frente al Hamburgo, que por mal que esté no deja de ser un club histórico, en lo que supuso el segundo encuentro de Oxford como titular en menos de una semana. Primero, en Friburgo, actuó de lateral derecho. Ante el Hamburgo, arrancó en el centro del campo. Fue la primera vez que este adolescente inglés, cedido por el West Ham, jugaba de inicio frente a su afición. La hinchada de los potros aprobó con nota al canterano hammer, que se marchó ovacionado en el minuto 89, cuando el triunfo ya estaba asegurado. Actuando en el doble pivote, Oxford exhibió una notable capacidad para sacar la pelota jugada, a menudo incrustándose entre los centrales para echar una mano, e impuso su portentoso físico en la medular para barrer posibles contragolpes. Raffael marcó dos de los goles del Gladbach y Cuisance atrajo los focos con su exuberante técnica -ya hablaremos de él otro día-, pero Oxford no fue menos que su acompañante galo en el doble pivote.

Ante la plaga de lesiones que ha asolado al equipo de Dieter Hecking en las últimas semanas, Oxford supo dar un paso al frente para postularse como una alternativa de garantías. Central de formación y mediocentro con Slaven Bilic en sus primeros ratos en la Premier League, Reece Oxford emergió con fuerza en el fútbol inglés. Debutó con 16 años y se convirtió en el futbolista más precoz en vestir la camiseta del West Ham. Señalado desde hace tiempo como uno de los talentos a seguir en el futuro, su aterrizaje fue prometedor pero poco a poco fue perdiendo protagonismo. Acabó cedido en el Reading, donde jugó un puñado de encuentros en Championship, y esta temporada el Borussia Mönchengladbach lo pidió prestado. Y aunque le ha costado entrar en el equipo, Oxford ha hecho gala de su polivalencia para ganarse la confianza de su nuevo técnico, reticente en los primeros meses.

Reece Oxford of West Ham United during the first leg of their UEFA Europa League round one qualifiers match at the Boleyn Ground, London. Picture by Jack Megaw/Focus Images Ltd +44 7481 764811 02/07/2015
Reece Oxford debutó con el West Ham con 16 años. Foto: Focus Images Ltd.

Dieter Hecking quedó satisfecho con Reece Oxford y, en su primer compromiso oficial tras cumplir 19 años, repitió como titular por tercer partido consecutivo. El estreno copero del inglés, ante el Bayer Leverkusen, en el último encuentro del 2017. Y, una vez más, Oxford ofreció unas buenas prestaciones. Oxford volvió a jugar en el doble pivote de los potros, en esta ocasión acompañado de otro centrocampista físico como el helvético Zakaria, y cuajó una actuación prácticamente redonda. Bien colocado en defensa, ayudó a achicar agua en los tramos en los que el Bayer Leverkusen atacó. Inteligente en la lectura y en las vigilancias sin la pelota cuando el Gladbach movía el esférico, ganó multitud de balones divididos en el centro del campo y se impuso en varias segundas jugadas para impedir contragolpes y así dar continuidad a los ataques de sus compañeros. Sobrio en todas sus acciones, jugó con sencillez y movió la pelota con criterio, dando cierta agilidad al juego pero sin florituras.

Sin embargo, el fútbol profesional mostró su cara más amarga para castigar la bisoñez del inexperto Oxford. En lo que parecía una actuación sensacional del adolescente inglés, un partido perfecto, Reece Oxford se equivocó. El futbolista cedido por el West Ham midió mal a la hora de atacar un pelotazo de Bernd Leno en el minuto 70. Marró a la hora de calcular la trayectoria del balón, hizo un mal control y le regaló el cuero a Volland a la altura del círculo central. El internacional alemán solo necesitó un toque para habilitar a Leon Bailey, un cohete a la contra, que se plantó solo ante Yann Sommer. 0-1. Tras vivir encerrado atrás, sometido por la insistencia del cuadro local, el Bayer Leverkusen aprovechó su primera gran ocasión del segundo tiempo para adelantarse en el marcador. El equipo de la aspirina penalizó al Mönchengladbach en la única que generó, pero le bastó para llevarse la eliminatoria. Reece Oxford completó docenas de jugadas de mérito en su estreno en la DFB Pokal, pero de la forma más despiadada posible aprendió que en las instancias más exigentes un mal control puede borrar todo el trabajo bien hecho anteriormente. El único error grave de Oxford le costó la derrota al Borussia Mönchengladbach, que se despidió del único torneo al que aspiraba esta temporada. Así de cruel puede ser el fútbol al más alto nivel. Aunque más magnánima fue la afición local, que aplaudió al joven inglés cuando se marchó sustituido al poco rato de encajar el gol: ellos no olvidaron lo que hizo en los setenta minutos anteriores.

Reece Oxford
Reece Oxford. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados)
Foto de portada: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

Related posts

Deja un comentario

*