Una noche que refleja todo un torneo

Nacho Díaz España sub17 MarcadorInt

Inglaterra se sentía ganadora del Europeo sub-17. Había dominado a España en varios tramos del partido y estaba resistiendo con bastante entereza el arreón final de la selección de Santi Denia a base de despejes de Jonathan Panzo en el eje de la defensa. El central del Chelsea se hacía gigantesco en el área y la portería defendida por Bursik parecía muy pequeña para los delanteros españoles, que se toparon con el guardameta inglés en las dos ocasiones más claras del último cuarto de hora de partido, cuando Sergio Gómez y Juan Miranda vieron frustrados sus disparos por el arquero rival. Incluso el técnico inglés, Steven Cooper, se permitió el lujo de retirar a sus mejores futbolistas –Jadon Sancho y Phil Foden– en los instantes finales para arañar unos segundos al cronómetro. Lo que no sabía Cooper es que esos segundos de más se le volverían en su contra cuando el tiempo perdido por las sustituciones y parones se transformó en segundos suplementarios del descuento. En el minuto 85′, ya superado el añadido, España provocó un córner. Y cuando las agujas del reloj ya indicaban el 86′, Nacho Díaz pegó el mayor brinco de su aún corta carrera como futbolista para ganar por alto un balón que parecía imposible y poner el empate a dos en el marcador.

La selección española ha empezado cuatro partidos por detrás en el marcador, pero cierra el Europeo sub-17 como campeón, sin haber perdido un solo encuentro. Remontó ante Turquía, empató en el descuento en el intrascendente choque ante Croacia, levantó los cuartos de final frente a Francia e igualó en el último segundo ante Inglaterra en una final que pasará a la historia como una de las más emocionantes de los últimos años. Será un partido que pondrá en valor dos de las mayores características del bloque de Santi Denia: la fe en sus posibilidades y la capacidad para reponerse a los reveses.

España 2 (Morey 38′, Nacho Díaz 86′)
Inglaterra 2 (Hudson-Odoi 18′, Foden 58′)

Espana sub17 vs Inglaterra sub17 - Football tactics and formations

Como ha sido habitual en los últimos partidos, España se vio superada en los primeros 20 minutos de choque. Inglaterra agarró la pelota e impuso su plan de juego. Sin incorporar a sus laterales, cuya producción ofensiva brilla por su ausencia, le bastó para quitarle el balón a la selección ibérica. Los centrales tocaban la pelota a la espera de que apareciera el resquicio en la zaga rival. Inglaterra movió el esférico de un lado a otro y tarde o temprano terminaba conectando con Jadon Sancho, que ejercía de imán y atraía a varios rivales. Producto de su desequilibrio, siempre salía algún jugador español al paso para echar un cable a Mateu Morey. Normalmente el encargado de bajar fue Ferran Torres, pero también se sumaron el central del sector diestro o uno de los pivotes. Para neutralizar esta atención, Sancho respondió de la mejor manera posible: soltando el balón a tiempo. Inglaterra juntaba a bastantes efectivos en la zona izquierda y luego encontraba más espacios en la derecha cuando podía ejecutar el cambio de orientación, del mismo modo que en varias ocasiones Alexander Denny activó a Sancho con envíos largos hacia la izquierda. En una de estas jugadas, Sancho ganó la partida a Morey en el duelo individual y Hudson-Odoi picó el espacio que quedó a la espalda del lateral balear. El mediapunta del Chelsea disparó hacia el segundo palo, en un remate que se envenenó tras un toque de Guillamón, que puso el balón fuera del alcance de Álvaro Fernández.

Hudson-Odoi marcó el 0-1.
Hudson-Odoi marcó el 0-1.

El 0-1 de Inglaterra encajaba con el guion de partido. No sucedían muchas cosas, pero casi todas eran favorables al elenco británico. Con el marcador a favor, además, se activaba la alarma de los contragolpes, pues Inglaterra insistió en buscar la espalda de los laterales españoles, consciente de que son futbolistas con tendencia ofensiva. Sin embargo, a partir del minuto 20, España empezó a despertar. Lo hizo primero a través de una ventaja puramente individual que resquebrajó el sistema inglés: Ferran Torres empezó a regatear a Lewis Gibson en prácticamente cada acción. Los de Denia encontraron al extremo del Valencia, que desbordó sin piedad al lateral zurdo inglés. Disfrutaba de situaciones de uno contra uno y las castigaba permanentemente. Así España encontró el sector débil de la zaga inglesa, una zona en la que Jadon Sancho no trabajaba demasiado en defensa y con la posibilidad de encontrar recepciones a la espalda de George McEachran.

La fantástica primera mitad de Ferran, que tiró del carro español en el momento más delicado, vino acompañada de una posición más centrada de Sergio Gómez. Con Inglaterra cómoda defendiendo el carril central, España añadió al barcelonista en una zona más cercana a los pasillos interiores. Así sumó una alternativa de pase, conectó a Sergio en la circulación y dejó la banda izquierda para Juan Miranda, cuya proyección ofensiva ya bastaba para ocupar todo el carril. Así Sergio también se convirtió en una opción más en zona de remate para aprovechar los centros de Ferran, que provocaron córneres y obligaron a Inglaterra a recular.

Ferran Torres fue uno de los mejores en la primera parte.
Ferran Torres fue uno de los mejores en la primera parte.

En una acción generada precisamente por esa misma banda, llegó el gol del empate. Justo antes del descanso, Ferran habilitó a Abel Ruiz, que realizó otro fantástico movimiento sobre el césped, y el capitán español asimismo asistió a Mateu Morey, consciente de que el balear llegaría como una exhalación a la zona de remate. Por enésima vez en el Europeo sub-17, Morey sorprendió con una incorporación en ataque que terminó con un disparo cerca del punto de penal.

Abel Ruiz asiste a Morey en el 1-1.
Abel Ruiz asiste a Morey en el 1-1.

Inglaterra aprovechó el descanso para recuperarse del gol y volvió a golpear en el arranque del segundo tiempo. No fue un inicio tan decantado como el de los primeros minutos del choque, pero sí le bastó a la selección inglesa para aproximarse con peligro en varias oportunidades. Avisó Hudson-Odoi con un disparo lejano que obligó a Álvaro Fernández a emplearse a fondo, y en un córner mal despejado por la zaga española llegaría el 1-2 de Phil Foden, que desde la larga distancia se sacó de la chistera un tiro ajustado al palo.

Foden celebra el segundo gol de Inglaterra.
Foden celebra el segundo gol de Inglaterra.

Tras el 1-2, Inglaterra se sintió cómoda de nuevo. España cayó en la precipitación en varias ocasiones, buscando finalizar las jugadas con disparos lejanos que no entrañaron peligro para el arco de Bursik. Aun así, Santi Denia movió ficha rápido para impulsar a su equipo. Además de la obligada sustitución de Jandro Orellana, lesionado pocos minutos antes del gol de Foden, Denia introdujo al siempre eléctrico Lara y dejó a Moha junto a Beitia en el centro del campo. Apostó por un mediocentro que barriera en la medular, como el futbolista del Villarreal, y Moha dispuso de más vuelo para intentar recuperar la pelota más arriba. Además, este movimiento permitió centrar la posición de Sergio Gómez y sumar a un extremo con desborde individual una vez pasados los minutos de mayor exuberancia de Ferran Torres en la banda derecha.

Carlos Beitia entró en la segunda parte.
Carlos Beitia entró en la segunda parte.

Sin embargo, Inglaterra resistió. Aguantó los golpes de la selección española, que diversificó su abanico de alternativas ofensivas. Aparecieron los laterales en campo rival, con Morey acabando algunas jugadas como el hombre más adelantado de la selección española y Miranda cada vez más suelto en ataque; mostró una notable determinación Sergio Gómez, peligroso en un par de disparos e incisivo con sus pases en campo rival; Lara intentó encarar en la banda izquierda; y Abel Ruiz se ofreció para intentar agitar a la segura pareja de centrales, que cuajó una actuación muy completa.

El empuje español encerró a Inglaterra, que prácticamente no contragolpeó en los últimos minutos. La última carta de Santi Denia fue la entrada de un segundo delantero, Nacho Díaz, para sumar remate en el área rival. Y el futbolista del Villarreal se convirtió en el héroe inesperado de la noche. Tras solo ser titular ante Croacia en el último choque de la fase de grupos y apenas disputar unos segundos de otro partido ante Italia, Nacho Díaz apareció en la jugada decisiva. En el último minuto, en un córner en el que incluso se sumó al remate el portero español, el delantero jienense se impuso en el salto ante Denny y provocó la tanda de penaltis.

Con el 2-2 llega la euforia de Nacho Díaz.
Con el 2-2 llega la euforia de Nacho Díaz.

España, impulsada por la euforia del gol cuando la final estaba perdida y con la confianza de que le dotaba haber superado a Alemania ya desde los once metros, doblegó a una selección inglesa alicaída y sin tres de sus mejores jugadores para lanzar desde los once metros. Brewster disparó a la madera y Latibeaudiere mandó su tiro a las nubes. España no perdonó y Víctor Chust se encargó de transformar el penalty que culminó una de las finales más épicas que se recuerdan en un torneo de categorías inferiores.

Chust celebra el penalty definitivo.
Chust celebra el penalty definitivo.
Fotografías: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

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