Dmitri Khomukha: “En el fútbol moderno, el juego defensivo es una prioridad”

Dmitry Khomukha, el técnico campeón de Europa sub-17 con Rusia

Rusia se proclamó campeona de Europa sub-17 el viernes pasado en Zilina (Eslovaquia). Lo hizo encajando sólo un gol en cinco partidos y ganando tanto la semifinal contra Suecia como la final frente a Italia en la tanda de penaltis. En su equipo no destacaron grandes individualidades y todos los observadores coincidieron en señalar que su punto fuerte fue la organización defensiva. Un equipo muy “de entrenador”. ¿Y quién es, pues, el hombre que ha construido a la Rusia campeona?

Dmitri Khomukha nació en Ashgabat, la capital de Turkmenistán, una república de Asia Central que perteneció a la Unión Soviética y que ahora es independiente. De esa misma ciudad es originario Kurban Berdyev, el entrenador que, mediante un fútbol también basado en la rigidez defensiva, ha logrado dos títulos de liga rusa con el Rubin Kazán y varios éxitos en las competiciones europeas. Las similitudes no terminan ahí: Khomukha no sonríe prácticamente nunca y transmite hielo puro, la mayor de las frialdades.

Dmitry Khomukha, el técnico campeón de Europa sub-17 con Rusia
Dmitry Khomukha, el técnico campeón de Europa sub-17 con Rusia

“Pareces un tipo poco expresivo… Pero dos tandas de penaltis en semifinales y la final deben haberte hecho sufrir por dentro…” -le dijo Albert Fernández, el enviado especial de MI a la Eurocopa sub-17. El jefe de prensa ruso no pudo contener una sonrisa al escuchar la pregunta.

“Estoy emocionalmente exhausto. He sufrido mucho, pero no lo he exteriorizado” -contestó sobrio, breve, escueto, Dmitri Khomukha.

Khomukha ha vivido en tantos lugares de la antigua Union Soviética que probablemente nos respondería de manera compleja si le preguntáramos por su nacionalidad. Posee orígenes ucranianos y ahora mismo tiene pasaporte ruso. Jugó en Lviv y Kharkiv (Ucrania), en el Zenit de San Petersburgo y en el CSKA de Moscú, y hasta ganó una Copa de Rusia con el Terek Grozny checheno en 2004 en su penúltima temporada en activo. Khomukha quiere ver a más futbolistas rusos en los equipos importantes del país.

“Este torneo debe ayudarlos. Ha sido una gran experiencia para ellos. Han competido fuera, han crecido mucho”.

Y claro, había que preguntarle por la forma de ganar, por lo bien organizado que estaba su equipo, por cómo habían trabajado la solidez.

“En el fútbol moderno, el juego defensivo es una prioridad. No puedes ganar sin trabajarlo bien”.

Khomukha, hombre de pocas palabras, se marchó a los pocos segundos. Albert se quedó con la sensación de haber conocido a un Kurban Berdyev diecisiete años más joven.

Related posts

Deja un comentario

*