El Europeo Sub-17: Un Torneo por jugar, una sede por descubrir

El estadio del Zilina

La historia del fútbol eslovaco se podría resumir con la historia de la familia Weiss. El abuelo, Vladimir Weiss, ganó una plata olímpica en fútbol con Checoslovaquia en 1964. El padre, Vladimir Weiss, jugó el Mundial de 1990 con los checoslovacos y poco después participó en el primer partido de la nueva selección eslovaca. Y el hijo, Vladimir Weiss, ahora juega en Italia después de su paso por el Espanyol y jugó el Mundial del 2010 a las órdenes… de su padre.

Eslovaquia, sede de este Europeo sub’17 que será protagonista en MI, presume de tradición futbolística aunque buena parte de sus éxitos llegaron con la bandera checoslovaca volando en Bratislava y Praga. Desde que Checoslovaquia se dividió en Eslovaquia y la República Checa con el famoso “divorcio de terciopelo” de 1993, el fútbol eslovaco busca nuevos horizontes para dar continuidad al éxito que fue llegar a los octavos de final del Mundial del 2010 después de la famosa victoria sobre Italia en Ellis Park.

La identidad del fútbol eslovaco se basa en esta generación campeona de la Eurocopa de 1976, con mayoría de jugadores eslovacos en el césped del estadio de Belgrado y otro eslovaco, Josef Vengloš, en el cuerpo técnico. Muchos de esos jugadores fueron campeones de la Recopa con el Slovan de Bratislava derrotando al Barça en la final de 1969.

Con futbolistas de la talla de Lubomír Moravčík o Peter Dubovský en su historia, los eslovacos sufren el éxodo de sus jugadores a otras ligas, aunque el corazón del fútbol local aún late fuerte, al lado del hoquey sobre hielo. El torneo se jugará en ciudades donde el fútbol es muy amado, aunque la capital, Bratislava, no sea sede. Zilina, Nitra, Dubnica nad Váhom y Zlaté Moravce tienen su espacio en el fútbol local, y no dejan de ser destinos apasionantes para todo turista y amante de este deporte.

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Zilina, al norte, saca pecho con su equipo de fútbol, campeón de liga en tres ocasiones en los últimos años. La localidad, reconstruida después de que la Segunda Guerra Mundial le pasara por encima, recuperó su pequeño encanto de ciudad de provincias con las maravillosas casas de Mariánske Námestie. Campo base ideal para hacer excursiones por las preciosas montañas de la frontera con Polonia, Zilina ya ha vivido partidos de la fase de grupos de la Champions estos últimos años. Más desconocida es Dubnica nad Váhom, ciudad cerca de los Cárpatos blancos, zona de montaña llena de pueblos maravillosos. Aunque el club local ahora juega en Segunda, llegó a jugar la Intertoto. La organización ha premiado esta ciudad de 25.000 habitantes con la condición de sede para potenciar al deporte rey, tocado en estos últimos años.

Otra sede será Zlaté Moravce, ciudad industrial al sur donde juega el FC ViOn Zlaté Moravce, campeón de copa en 2007. No muy lejos se encuentra Nitra, quizás la sede más atractiva por su precioso centro histórico, con sus torres de iglesias protestantes, castillo, grandes palacios y pequeñas calles entre ríos. Además, el famoso balneario de Pestany se encuentra cerca. El Nitra, equipo local, se ha convertido en un pequeño gigante que aspira a casi todos los títulos durante los últimos años pero siempre se queda a pocos metros de tocar el cielo.

Cuatro destinos poco conocidos de un país con gran potencial turístico… y futbolístico.

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