Solo 638 espectadores disfrutaron de Ajdin Hasic

Ajdin Hasic Bosnia sub17 Marcadorint

Como solo lo pudieron disfrutar 638 espectadores, una cifra a la que habrá que sumar jugadores y cuerpo técnico rival, periodistas, fotógrafos y staff de la UEFA, me siento con la obligación de dejar constancia por escrito de lo que fue la mayor exhibición individual en la primera jornada del Europeo sub-17. En un Dinamarca-Bosnia que de otro modo quizás sería recordado por el error de la megafonía del estadio del campus universitario de Loughborough -los himnos no sonaron a la primera y una docena de hinchas bosnios lo intentó arreglar cantando a cappella-, emergió la figura de un joven mediapunta rebosante de talento. En un encuentro que no tenía mucha historia, dominado por Dinamarca de cabo a rabo, entró en erupción el capitán de Bosnia: Ajdin Hasic. Remember the name, que diría el anuncio.

Dyhr marcó el primer gol de Dinamarca.
Dyhr marcó el primer gol de Dinamarca.

Dinamarca barrió a Bosnia en la primera parte. Controló la pelota, hizo daño por las bandas con Oliver Marc Rose-Villadsen y Gustav Isaksen, conectó con el mediapunta Dyhr e impuso el físico de su delantero Muamer Brajanac. Bosnia no tenía la pelota, se defendía mal y no lograba tapar los avances daneses por las bandas. Un baño en toda regla. Sin embargo, el portero Luka Kacavenda sostuvo a su equipo con varias paradas importantísimas que mantuvieron a Bosnia con vida hasta el descanso. Entonces todo cambió.

Luka Kacavenda sostuvo a Bosnia en la primera mitad.
Luka Kacavenda sostuvo a Bosnia en la primera mitad.

Figurarán en la ficha del partido los goles de Malik Memisovic. O la aparición de Nemanja Nikolic, que marcó nada más salir desde el banquillo en la segunda mitad. Sin embargo, el nombre del debut en Bosnia, el futbolista por el que se explica la remontada ante Dinamarca de un cuadro con menos fama en campeonatos de categorías inferiores, es su capitán. Ajdin Hasic decidió que remontaría el partido, incluso si no le ayudaba a nadie. Y completó su propósito. Este menudo futbolista, con aspecto de mediapunta pese a partir desde la banda derecha, absorbió todo el juego de ataque de Bosnia. Su participación en el primer tiempo fue escasa, con su equipo defendiendo permanentemente muy atrás, y solo dejó algún destello en forma de cambio de orientación para activar al compañero más alejado. En la segunda mitad, Bosnia mordió más arriba, recuperó la pelota algo más cerca del área contraria y brindó a Ajdin Hasic un contexto algo más adecuado. Entonces lució su prodigioso golpeo con la pierna izquierda, precisa en el desplazamiento en largo y también en la ejecución de las jugadas de estrategia. Pero hizo mucho más allá de eso. Hasic demostró también una técnica extraordinaria en el regate. El futbolista del Dinamo de Zagreb posee un tren inferior potente, capaz de resistir choques con el lateral contrario. Sale con agilidad de los regates, gira muy bien sobre sí mismo cuando un adversario le aprieta, y así protege la pelota ante la posición. Pierde pocos balones y es capaz de armar la pierna rápido.

Ajdin Hasic es un peligro en las jugadas a balón parado.
Ajdin Hasic es un peligro en las jugadas a balón parado.

Además de las virtudes mencionadas, otro aspecto llamativo de Hasic es su aceleración. Ya no solo su capacidad para arrancar recibiendo en estático, sino su capacidad para cambiar de marcha en carrera. Salió tanto hacia dentro como hacia fuera, hacia su pierna derecha, menos hábil, y así provocó alguna falta. Su físico engaña a primera vista, pues es capaz de resistir esfuerzos y carreras sostenidas relativamente largas. A balón parado, Ajdin Hasic puso un centro perfecto para Malik Memisevic, que empató poco después del descanso. Al minuto de que Bosnia encajara el 2-1 desde el punto de penalty, Hasic se marchó de su par por la banda derecha y regaló una asistencia prodigiosa a Memisevic, que volvió a igualar la contienda. Y un par de minutos después, sirvió otra acción de estrategia que terminó con el 2-3 definitivo, obra de Nikolic. Hasic tardó 36 minutos en remontar el partido ante Dinamarca, casi en solitario. No marcó ningún gol, por lo que su exhibición pasará desapercibida en un partido sin señal televisiva ni resúmenes accesibles. Solo lo disfrutaron 638 espectadores. Si mantiene este nivel de inspiración, pronto lo verá jugar más gente.

Ajdin Hasic celebra uno de los goles con la hinchada bosnia.
Ajdin Hasic celebra uno de los goles con la hinchada bosnia.
Foto de portada: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

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