Un escaparate para el fútbol base inglés

Tommy doyle-penalty Inglaterra sub17 Marcadorint

Bank Holiday, primer lunes del mes de mayo. Día festivo en Inglaterra. La mayoría de comercios del centro de Walsall están cerrados en un fin de semana más largo de lo habitual que ha coincidido con unas temperaturas de récord, cercanas a los 30ºC. El clima es propicio para pasear por el centro de la ciudad, comer fuera en los pocos restaurantes que restan abiertos al público y luego acercarse al estadio del club local, que ha sufrido esta temporada para salvar la categoría en la League One. A apenas unas pocas millas al norte de Birmingham, en las afueras de Walsall, Inglaterra recibe a Italia en la segunda jornada de la fase de grupos del Europeo sub-17. En un día festivo, el horario acompaña. No se juega a última hora, como en la primera fecha, sino en el horario por excelencia en las islas en cuanto a fútbol se refiere. Las tres de la tarde.

Inglaterra e Italia se dieron cita en Walsall.
Inglaterra e Italia se dieron cita en Walsall.

Inglaterra quiere trabajar para emular los éxitos de España y Alemania en las categorías inferiores, como luego reconocería Steven Cooper en la rueda de prensa. No solo posee la ambición y la determinación de cambiar su modelo en el fútbol formativo, en un trabajo que se empieza a percibir al menos a nivel de selecciones, sino que también tiene el dinero para ello. Ha invertido mucho en instalaciones como la espectacular ciudad deportiva de Saint George’s Park, una de las sedes del Europeo sub-17, estrenada hace cinco años y medio y de la que hablaremos en otra ocasión. Y sus selecciones cada vez son más reconocibles en los campeonatos de turno. Lo padeció Italia, que controló bastante bien la primera mitad y quiso dominar el partido a través del balón para minimizar el impacto físico del combinado inglés, pero acabó sucumbiendo ante el poderío del anfitrión.

Mientras el centro del campo italiano gobernó la posesión, la Azzurra pudo ganar. Abrió la lata Alessio Riccardi con un disparo lejano ajustado al palo, estéticamente perfecto. El equipo mediterráneo quizás no generó un torrente de ocasiones de gol, pero sí mantuvo a Inglaterra alejada del área de Alessandro Russo. Giuseppe Leone movió los hilos en la medular y conectó con Nicolo Fagioli y el propio Alessio Riccardi. Cuando estos tres se juntaban cerca del sector izquierdo, Italia escondía la pelota. Greco y Gyabuaa, centrocampistas más físicos, de mayor recorrido, se encargaban del trabajo más oscuro: presionaban, recogían segundas jugadas, ayudaban a los laterales entre los extremos ingleses. El conjunto de Steven Cooper percutió por fuera, con la insistencia de Amaechi en la derecha y la exuberancia de Arvin Appiah en la izquierda. En el centro del campo, los toques de mayor lucidez los aportó Tommy Doyle, preciso en la combinación y prodigioso en el desplazamiento en largo hacia los futbolistas que ocupaban los flancos. El avance del partido obligó a Italia a recular y aunque el gol no cayó hasta después del descanso, parecía cuestión de tiempo.

Riccardi adelantó a Italia en la primera parte.
Riccardi adelantó a Italia en la primera parte.

La erosión del primer tiempo surtió efecto en el segundo, con la aportación de un punta más móvil como Bobby Duncan para desplazar a los pesados centrales italianos y un fresco Rayhaan Tulloch que caía por la banda izquierda. El desgaste italiano dejó más expuestos a los laterales: el rombo de la Azzurra no siempre llegaba a tiempo para resguardar los flancos y Appiah lo leyó como nadie. El extremo del Nottinham Forest siguió encarando y acabó recogiendo los frutos de su insistencia. Cuando se cambió a la banda derecha Appiah multiplicó aún más su influencia en el juego, pues se trata de un extremo zurdo cerrado que habilitó su diagonal y posterior remate a portería. En esta situación empató el partido con una jugada individual brillante en la que dejó atrás a Paolo Gozzi con un buen quiebro. Poco después Italia cometería un penalty. Doyle lo transformó para sellar la remontada. Por segunda jornada seguida, Inglaterra inclinaba la balanza en la segunda mitad tras un arranque de partido más complicado.

Arvin Appiah recoge la pelota y la lleva al centro del campo después de empatar el partido.
Arvin Appiah recoge la pelota y la lleva al centro del campo después de empatar el partido.

“Nuestros equipos tienen jugadores con una buena capacidad atlética. Son los futbolistas que producimos. Pero no solo somos eso. También tienen buena técnica y juegan en equipo. Pero eso es una parte importante de su perfil. Sabemos que tenemos velocidad, pero también técnica y conceptos tácticos. Hay que dar crédito a las academias por producir este tipo de jugadores que pueden marcar la diferencia. Es lo que quieres de los futbolistas de ataque. Queremos que los equipos ingleses jueguen con una identidad”, reflexionaba el seleccionador inglés, Steven Cooper, después de la victoria. Bajo la atenta mirada de Gareth Southgate, que se acercó a Walsall para presenciar el partido, Inglaterra demostró con hechos lo que pedía su entrenador. El perfil físico de sus futbolistas -sobre todo los centrales y los extremos- marca una diferencia enorme en la categoría sub-17, pero eso no implica no reconocer que cada vez forman a más futbolistas con una técnica depurada en el uno contra uno o a centrocampistas con capacidad para gestionar una cadena larga de pases. Inglaterra quiere convertir el Europeo sub-17 en un escaparate único para divulgar su trabajo en el fútbol base tras un 2017 repleto de éxitos. Futbolistas prometedores, estadios con al menos 7.000 espectadores para los partidos de los juveniles ingleses, atención mediática y grandes personalidades implicadas, con gestos como la presencia del seleccionador absoluto Southgate o la elección de Wayne Rooney como uno de los padrinos. Todo para suscitar el interés por los jugadores que surgen de las academias en una época en la que la Premier League invierte más que nunca en estrellas extranjeras. El mensaje del seleccionador sub-17 de Inglaterra, Steven Cooper, no podía ser más claro: “En la FA trabajamos todos juntos para ganar Europeos y Mundiales en el nivel senior. Estamos solo empezando. Llevamos cinco años con St George’s Park. Lo estamos haciendo bien para igualar a los alemanes o los españoles. Ese es el objetivo”.

Steven Cooper, seleccionadro de Inglaterra sub-17.
Steven Cooper, seleccionadro de Inglaterra sub-17.
Fotografías: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

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