St. George’s Park, el nuevo símbolo de la FA y la formación de futbolistas ingleses

Saint George's Park Marcadorint

El taxista se sorprende cuando le pido que detenga el vehículo. El conductor se disponía a cruzar la primera barrera que da la bienvenida a Saint George’s Park. Dos guardias de seguridad preguntan por la acreditación antes de dejar pasar el coche, en un puesto de control que recuerda a un peaje. Pero directamente pido pagar el trayecto y bajar. Me apetece andar, pese a la escéptica reacción del taxista. Los campos de fútbol están al otro lado de la mastodóntica instalación que la Football Association inauguró en 2012 tras unos ocho años de trabajo y más de 100 millones de libras invertidos. El taxista ríe, como con cierta condescendencia. “Tú sabrás”, expresa su mirada mientras revisa que le haya abonado la suma que marca el taxímetro. No le falta razón: cruzar Saint George’s Park de punta a punta, desde la entrada hasta el campo en el que se disputan varios partidos del Europeo sub-17, implica un paseo de por lo menos 20 minutos.

St. George’s Park es la gran apuesta de la FA para equipararse a otras federaciones europeas que han obtenido mejores resultados a nivel de selecciones -tanto en categorías inferiores como en la selección absoluta- en los últimos años. Una apuesta tanto simbólica como futbolística. Ante todo, son unas instalaciones de alto rendimiento deportivo, con una docena de campos de fútbol para reunir a las selecciones, masculinas y femeninas, y juntarlas para entrenar en el corazón de Inglaterra. St. George’s Park solo es accesible en vehículo particular. Se encuentra a un cuarto de hora en coche de Burton-on-Trent, una localidad industrial donde viven unas 65.000 personas. Cada dos o tres horas una línea de autobús conecta Burton con Needwood, el punto más cercano al que se puede acceder con transporte público. Si el conductor está de buen humor, quizás se detenga delante de la entrada, a unos 500 metros de la parada. Se trata de un lugar alejado de las grandes urbes, en el corazón geográfico de Inglaterra: se encontraría en el centro de un cuadrado con vértices en las ciudades de Stoke-on-Trent, Nottingham, Birmingham y Leicester.

Una estrecha carretera conecta Needwood con el corazón de St. George's Park.
Una estrecha carretera conecta Needwood con el corazón de St. George’s Park. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

El primer impacto con las instalaciones es notable, pero la dinámica del Europeo sub-17 me permite acudir varias veces al recinto y apreciar con mayor detenimiento de sus rincones. Por eso, en mi segunda visita, prefiero andar. Porque así, nada más bajarme del taxi, ya percibo el primer detalle, inaccesible desde mi ventanilla. Ni siquiera la rotulación es casual. El camino por el que se accede a St. George’s Park es Sir Alf Ramsey Way. Como no podía ser de otra forma, el centro de operaciones de la Football Association se encuentra en una calle que recuerda al entrenador que llevó a Inglaterra a la conquista del Mundial de 1966, celebrado en territorio inglés. No será el último guiño a su historia.

Sir Alf Ramsey Way.
Sir Alf Ramsey Way. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Cada rincón de St. George’s Park rezuma historia. La sala de prensa donde nos remite la federación inglesa lleva el nombre del capitán que alzó la Copa del Mundo en 1966. Bobby Moore presta su nombre a una amplia habitación decorada con varias fotografías del torneo de selecciones por antonomasia en Inglaterra. Las imágenes evocan un pasado glorioso, aunque al mismo tiempo lejano. En una de las paredes, han colgado tres cuadros. En el centro, una camiseta de la selección inglesa de la época firmada por Geoff Hurst, el autor del hat-trick que dio la victoria a Inglaterra. A su derecha, está enmarcada una de las fotografías más icónicas del capitán, Bobby Moore, alzando la copa que lo acredita como campeón del Mundial. Sus compañeros aúpan a Bobby Moore, que a su vez ofrece el torneo al cámara que inmortalizó el momento. Al otro lado de la camiseta de Hurst, luce una estampa en blanco y negro del Mundial de 1970. En la imagen, el capitán Bobby Moore intercambia unas palabras con Pelé después de un partido de la fase de grupos en el que Brasil derrotó al entonces vigente campeón planetario. El símbolo del relevo. Trece marcos cuelgan de la pared que queda justo al otro lado de la sala, donde se recogen los seis partidos que Inglaterra tuvo que superar para proclamarse campeón del Mundial en 1966. Rival, resultado y un par de fotos por partido, además de otros detalles. La historia conecta con el presente a través de dos placas colindantes con la puerta de acceso a la sala: en ellas se leen los nombres de todos los seleccionadores del combinado masculino y femenino. Incluso aquellos que dirigieron al equipo nacional de forma provisional.

La historia está presente en todos los rincones de St. George's Park.
La historia está presente en todos los rincones de St. George’s Park. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Solo Alf Ramsey logró alzar el Mundial, pero los nombres de otros que lo intentaron están presentes en el paseo hacia el corazón del cuartel general de la federación inglesa. Casi todos los campos de fútbol llevan el nombre de un personaje icónico del fútbol inglés. Tanto masculino como femenino. El primero me llama la atención. Kelly Smith. Con 46 goles a lo largo de 117 partidos, estamos hablando de la máxima goleadora de la selección inglesa femenina. Su carrera la llevó a alternar años en Estados Unidos con temporadas en Inglaterra, donde formó parte de la plantilla del Arsenal que alzó la Champions en 2007. No jugó la final por sanción, pero no por ello deja de ser reseñable porque a día de hoy es el único título continental femenino que ha ganado un club inglés. Ahora ya está retirada. David Beckham, Paul Ince, Alan Shearer, Michael Owen, Gary Lineker, Gordon Banks, Bobby Charlton o el propio Sir Alf Ramsey ceden su nombre a otros campos del recinto. Incluso el resto de rincones más pequeños están bautizados: echándole un vistazo al mapa de Saint George’s Park encontramos la Peter Shilton goalkeeping area, una parcela dedicada al entrenamiento de los porteros, o una parcela de césped más pequeña que lleva el nombre de Tony Larkin. Junto a Kelly Smith, seguramente sea el personaje público menos conocido de todos. Allí entrena la selección inglesa de fútbol para ciegos. Futbolista en clubes históricos pero de poco éxito como el Wrexham, el Shrewsbury Town, el Hereford United o el Carlisle United, Tony Larkin dedicó gran parte de su vida a promocionar el desarrollo de la práctica del fútbol para los invidentes. Incluso fue el seleccionador nacional en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012.

Kelly Smith.
Kelly Smith pone nombre a uno de los campos de St. George’s Park. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Bajando por la sala Bobby Moore hasta el campo principal de St. George’s Park, la parcela con más capacidad para acoger espectadores y que lleva el nombre de Sir Bobby Charlton, es imposible no detenerse a observar los detalles del interior del edificio. Si en la sala anterior las paredes remitían a la dilatada historia del fútbol inglés, en los pasillos y en las escaleras nos topamos con fotografías mucho más modernas. El nuevo estadio de Wembley está presente. También Saint George’s Park. Pero, sobre todo, te acompañan imágenes de futbolistas de la selección, tanto masculina como femenina. Fotografías tanto colectivas, principalmente celebrando victorias o goles, como individuales. La elección de los jugadores ingleses tampoco es casual: aparece Rooney, el máximo artillero de la selección, y sobre todo se asoman los rostros de Raheem Sterling y Harry Kane. Dos de los iconos de la última generación de jugadores ingleses. La ilusión del Mundial de 2014, en el que Sterling llegó en condición de uno de los jóvenes talentos más estimulantes de la Premier, y Harry Kane, el goleador al que se aferra la selección para mejorar sus prestaciones en la cita del próximo verano en Rusia. La preponderancia de Sterling llama la atención porque parece presente por encima de sus posibilidades: por lo menos aparece en cuatro de las quince imágenes elegidas por la federación inglesa para inspirar a sus trabajadores y futuros futbolistas.

Wharton
Arthur Wharton es considerado el primer portero negro que se dedicó al fútbol de forma profesional. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).
Wharton.
Wharton nació en Ghana en 1865 y falleció en Edlington, Yorkhshire, en 1930. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Entre campos y campos con nombres célebres, dos elementos más del paseo desde la entrada hasta el corazón de Saint George’s Park me llaman la atención. Por un lado, no demasiado lejos de donde están alojados los futbolistas de varias selecciones del Europeo sub-17 encontramos a cerca de una veintena de vacas pastando. En un entorno prácticamente idílico, a la sombra de los árboles, las vacas disfrutan de una vida relajada en un lugar donde cualquier visitante externo no las esperaría. El detalle no deja de ser significativo, pues refleja la tranquilidad del paraje que ha buscado la Football Association. Un poco más adelante, si dejamos los cuadrúpedos atrás, nos topamos con una de las pocas esculturas que se han erigido en estas instalaciones. Un portero salta para despejar un balón antiguo de cuero. La placa que acompaña la estatua nos pone bajo la pista: el monumento está dedicado a Arthur Wharton, quien es considerado el primer portero negro que se dedicó al fútbol de forma profesional a nivel mundial. Wharton nació en Ghana y se trasladó a Inglaterra con 19 años, donde pasó por clubes como el Preston North End o el Sheffield United. La inscripción de la placa destaca que Wharton también fue “un jugador de cricket profesional, un campeón ciclista y un jugador de rugby”.

Vacas.
Una quincena de vacas disfruta de una vida apacible cerca de las instalaciones deportivas. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Además de los jugadores ingleses del presente, Saint George’s Park también es el icono de otra revolución que pretende impulsar el fútbol inglés: la de la formación de sus entrenadores.Si no construimos St. George’s Park, si no cambiamos la manera como entrenamos a los chicos, si no cambiamos la forma de jugar con los más jóvenes, entonces estamos haciendo un flaco favor a todo el mundo”, decía Gareth Southgate en 2012, pocos meses antes del destreno del complejo deportivo. El ahora seleccionador inglés era uno de los cerebros detrás de la remodelación de la FA bajo el cargo de “director de desarrollo de élite”. En 2014, por ejemplo, la Federación Inglesa impulsó el proyecto England DNA con el objetivo de unificar métodos de trabajo e inculcar una misma forma de jugar en sus categorías inferiores. Al menos en lo que a la selección inglesa se refiere, para ir desarrollando una identidad de juego que se ha ido viendo en los últimos triunfos de la selección. “Tiene que haber una coherencia en el mensaje que intentamos hacer llegar a los jugadores. Cuanto antes lo reciban, mejor. Es muy importante tener unos principios claros de qué queremos que hagan en las situaciones defensivas, qué queremos que hagan con el balón y que sin el balón mejoren su conciencia táctica”, describía el entonces seleccionador absoluto Roy Hodgson en declaraciones recogidas en The Guardian. Para reformar la educación futbolística de sus jugadores, Inglaterra también tiene que formar a entrenadores abiertos a nuevos métodos.

“Que venga Gareth Southgate a ver nuestros partidos es un ejemplo brillante de lo que intentamos hacer con St. George’s Park y con los equipos de Inglaterra. Sé que Gareth [Southgate] está interesado en los jugadores que producimos, me lo ha dicho muchas veces. Trabajó con los equipos inferiores antes de dirigir a la selección absoluta. Es un gran escenario para nosotros porque une todo. Creo que disfruta viendo al equipo y tiene interés en saber cómo van las cosas. Estamos muy agradecidos porque los jugadores saben que él está ahí, viéndolos. También los otros entrenadores nacionales han estado en las gradas en otros partidos, como Keith Downing [entrenador de la sub-19], Steve Holland [asistente de Southgate] o Justin Cochrane, recién contratado para trabajar con los jugadores sub-15.

Hay un interés colectivo en ver cómo queremos hacer con los chicos para que recorran todo el camino hasta llegar a Gareth Southgate. Matt Crocker [jefe del equipo técnico de desarrollo] y Dan Answorth [director técnico de la FA] bajaron al vestuario tras el partido, o pueden pasar por St. George’s Park. St. George’s Park nos ha dado un campamento base donde todos podemos trabajar. Trabajamos todo en equipo para ganar Eurocopas y Mundiales a nivel absoluto. Estamos justo al principio. Solo hace cinco años que estamos en St. George’s Park. Creemos que lo estamos haciendo bien, pero nos queda un largo recorrido para igualar a los alemanes y españoles. Steven Cooper, seleccionador de Inglaterra sub-17, después del Inglaterra 2-1 Italia de la fase de grupos del Europeo sub-17

Steven Cooper, seleccionadro de Inglaterra sub-17.
Steven Cooper, seleccionador de Inglaterra sub-17. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Al lado del Hotel Hilton donde se alojan varios de las selecciones que disputan el Europeo sub-17 tenemos la segunda escultura que remite a la historia del fútbol inglés. En este caso ilustra un apretón de manos entre un soldado alemán y otro inglés, con un balón de cuero de por medio, que nos traslada a la célebre tregua de la Navidad de 1914. “La Football Association, con el recuerdo del intercambio de humanidad común en el medio de la guerra, reflexiona sobre ello como una inspiración para todos nosotros. El fútbol sigue uniendo a la gente en el espíritu del juego”, reza parte del texto gravado en la placa.

Tregua.
La tregua de Navidad de 1914 también tiene su rincón en St. George’s Park. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Además de los planes de la federación, la Premier League también impulsó su propio proyecto para estimular la apuesta por las jóvenes promesas inglesas. El programa lleva el nombre de EPPP (Elite Player Performance Plan) y se introdujo en 2012. Una de sus medidas estrella era la reestructuración de algunas de las competiciones en las que competían los futbolistas que aspiraban a dar el salto al profesionalismo. La liga de reservas se remplazó por la Premier League U23 y sobre todo la Premier League U18, en la que los equipos se separan en dos divisiones (norte y sur) para después unirse en un grupo final en el que los mejores de cada mitad compiten por el título. Por otro lado, los clubes de la Football League (fútbol profesional) quedan divididos en cuatro categorías según el nivel de su academia, instalaciones, recursos, empleados a tiempo completo, etc. Por ejemplo, a los clubes de la Categoría 1 se les exigen infraestructuras para alojar y educar a los futbolistas que residen a la academia y a cambio pueden fichar a menores de edad que residan a más de una hora y media de la sede social del club (la conocida como 90-minute rule era una de las restricciones más conocidas en Inglaterra en la captación de jóvenes talentos). Se calcula que para formar parte de la Categoría 1 es necesario destinar cerca de 2,5 millones de libras al fútbol formativo. Según el estatus de cada categoría, la Premier League luego subvenciona en mayor o menor medida cada academia.

Artículo relacionado: Los jóvenes ingleses pierden el miedo a emigrar

El EPPP también ha generado controversia, pues algunos clubes ingleses consideran que no pueden permitirse los gastos que supone cumplir con las medidas marcadas por el EPPP. El caso más célebre es el del Brentford, que en 2016 cerró su academia porque no la consideraba sostenible y ha impulsado su propio equipo B, que juega amistosos. Otro de los asuntos que ha generado debate es la compensación económica que reciben los clubes cuando otro equipo ficha uno de sus canteranos. Si antes un tribunal emitía un veredicto, ahora existen unos criterios automáticos y progresivos que procuran proteger a los clubes más modestos, que son más vulnerables que antes ante el poder de atracción de las Academias de la categoría 1, y así pueden invertir la indemnización en la cantera. Por ejemplo, si un club de la Categoría 1 ficha a un chico que lleva toda la vida en una cantera de la Categoría 2, deberá pagar 40.000 libras por cada año que haya pasado en la entidad entre los 12 y los 16 años. En caso de que debute y juegue en la Premier League, también recibirá una compensación económica progresiva desde los 10 hasta los 100 partidos. Lo mismo, aunque con un importe económico inferior, si no llega en la élite pero se gana la vida en un club de Championship, League One o League Two. Estas compensaciones económicas también elevan el coste de cualquier cambio de club, algo que algunos futbolistas lamentan. “Otros clues están interesados, pero la cifra de traspaso es demasiado grande”, contaba a la BBC Zac Brunt, un canterano de 15 años del Derby County. Quien quiera ficharle deberá pagar 120.000 libras.

A general view of the stadium before the Sky Bet Championship match at Griffin Park, London Picture by Alan Stanford/Focus Images Ltd +44 7915 056117 03/11/2015
El Brentford renunció a desarrollar su academia e impulsó su propio equipo filial. Foto: Focus Images Ltd.

La inauguración de Saint George’s Park en octubre de 2012 fue el pistoletazo de salida de una nueva era en la Football Association. La federación inglesa ha cambiado su visión del fútbol formativo, ha invertido recursos económicos en nuevas infraestructuras y mucho tiempo en estudiar otros modelos de países con distintas culturas futbolísticas y que han cosechado éxitos recientemente. Su objetivo es recuperar la apuesta a largo plazo y actualizar las fotografías que a día de hoy adornan las instalaciones de Saint George’s Park con éxitos nuevos, televisados en color. Nada más entrar al edificio principal del complejo deportivo, encima de la recepción, ya lucen cuatro imágenes de jóvenes imberbes levantando copas. Corresponden a las victorias en el Europeo sub-17 de 2014, el Europeo sub-19 de 2017 y los Mundiales sub-17 y sub-20 de 2017. Los cuatro grandes títulos de torneos formativos que ha alzado Inglaterra desde la inauguración de Saint George’s Park. Espera que sea solo la punta del iceberg. El sueño de la FA es que, algún día, el próximo Bobby Moore de la selección de los Three Lions haya quemado una etapa de su formación en estas instalaciones situadas a quince minutos de Burton-on-Trent.

Foto de portada: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

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3 comments

Articulóoooooooooooooooooooooooon!!!!!!!!!!

Solo llevo leidos los 4 primero parrafos, pero tenía que decirlo, y más al ver que nadie ha comentado aún. Con el mundial a la vuelta de la esquina este articulo quizás pasarà algo desapercibido en cuanto a atención generada o intensidad de discusión o proliferación por parte de sus lectores en otros medios. Que eso no te desaníme, aunque como le quedó claro a tu taxista, animo y ganas no te faltan. A diferencia de un artículo sobre si debería convocarse a Monreal o a Marcos Alonso, sacrificas debate momentáneo por un análisis detallado y genealogico de la visión que origina y da vida a St. George’s Park. En vez de aprovecharse del típico sentimentalismo al escribir una oda a un gran entrenador o jugador que se retira (hemos visto muchos de estos artículos recientemente, sobre Wenger, Haynkes, Buffon, etc), ofreces un artículo que podrá ser visitado en el futuro con más vigencia y relevancia quizás que hoy, al hablar de algo que está en proceso (lo cual siempre es más dificil que hablar de algo completado o terminado). Por esos artículos marcadorint es un sitio especial.

Gracias Tomás. En cuanto pueda termino de leerlo, jaja.

¡Muchas gracias a los dos! Al final había que aprovechar la visita durante el Europeo sub-17 para investigar un poco todo lo que hay detrás, porque le dan una gran importancia desde la federación y era un tema tan recurrente en las ruedas de prensa que me llamó la atención.

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