20 minutos de estampida

Gol inglaterra sub19

El arranque inglés fue una de las mayores exhibiciones de poderío físico que recuerdo. Inglaterra salió en tromba, dispuesta a comerse el mundo, a demostrar que es un equipo que sabe competir a pesar de sus defectos crónicos, casi transmitiendo la sensación de que afrontaban un partido de vuelta de una eliminatoria con varios goles de desventaja. Brilló el cuarteto ofensivo en el primer tramo de encuentro, con Ojo e Izzy Brown partiendo desde las bandas, Onomah moviéndose entre líneas y el delantero centro Solanke ganando todas las disputas con los centrales franceses, a priori fuertes físicamente. No pudieron hacer nada con él, y además se mostraron bastante inseguros en el tramo incial, sorprendidos con la intensidad con la que arrancó Inglaterra. Incluso dejaron botar varios balones largos, algo inconcebible en unos zagueros de este nivel. A los diez minutos, Inglaterra ya había marcado dos goles -ambos con participación directa de Solanke- y parecía que si mantenía el ritmo iba a seguir anotando dianas como si fuese un partido de entrenamiento.

De derecha a izquierda, Onomah, Brown y Solanke. Crearon muchos problemas a Francia.
De derecha a izquierda, Onomah, Brown y Solanke. Crearon muchos problemas a la zaga francesa.

Sin embargo, un rato después Inglaterra levantó el pie del acelerador y rebajó una marcha la velocidad de carrera, quizás pensando en administrar fuerzas para los demás partidos de una competición cuyos encuentros se comprimen en pocos días. Francia tardó 20 minutos en entrar en el choque, demasiado tarde, pero lo hizo gracias a la personalidad de Amine Harit, talentoso interior izquierdo de los galos. El futbolista del Nantes empezó a pedir la pelota y a calmar el juego. No se precipitaba, sino que esperaba la oportunidad para juntarse con Mbappé y Boscagli por el perfil izquierdo. Leyó bien las jugadas y dejó varios controles exquisitos que denotan la clase del “14” francés. Harit congeló el ritmo de Inglaterra, que asimismo perdió varias pelotas en campo propio con una ingenuidad irritante, fallando pases fáciles.

Así Francia se metió en el partido y recortó las distancias en una acción a balón parado ejecutada por Harit y culminada por Augustin. El tanto dio alas a los galos en el segundo tiempo, que apretaron muchísimo y por momentos encerraron a Inglaterra en su propio campo. Al liderazgo de Harit se le sumó un participativo Mbappé en la banda izquierda, pero demasiado impreciso en el último toque, y un Lucas Tousart que creció con el paso de los minutos y empezó a ganar las disputas físicas en la medular para impedir que Inglaterra se desplegar al contragolpe. Con el paso de los minutos Francia leyó que el árbitro era bastante permisivo en los choques y el partido se igualó en este aspecto.

Augustin recortó la diferencia con un rebate acrobático a balón parado.
Augustin recortó la diferencia con un rebate acrobático a balón parado.

Los minutos de mayor sufrimiento para Inglaterra llegaron de la mano de Ludovic Blas, que refrescó el sector derecho del ataque francés. Explosivo extremo francés, zurdo, dejó bastantes conducciones interesantes y se le intuyó un buen golpeo de cara a portería. No obstante, Woodman desvió al larguero la oportunidad más clara de Michelin e Inglaterra desperdició (o paró Bernardoni) dos contragolpes para sentenciar el partido. “A pesar de que tuvimos las dos mejores ocasiones, en dos contragolpes, no pudimos controlar a Francia en el segundo tiempo”, resumió el seleccionador inglés Aidy Boothroyd en la sala de prensa. El próximo viernes deberán sostener su mejor fútbol durante más minutos si quieren puntuar contra los Países Bajos.

Harit.
Harit fue el mejor jugador de Francia.
Fotografías: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

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