El final de siempre sin el guion de siempre

Decepcio portada editado

Salió desde el banquillo un futbolista que este año ha jugado en el Vitesse para anotar el gol de la victoria sobre la bocina. Cuando ambos equipos parecían dar por bueno el empate -ambos seleccionadores lo consideraron el resultado más justo en la rueda de prensa postpartido-, Izzy Brown cazó un rebote en el área y puso el balón fuera del alcance de Van Osch. Era el 1-2 definitivo para Inglaterra, que remontó el tanto inicial de Lammers con las dianas de Solanke y Brown, dos chicos del Chelsea que este año se han curtido en el Vitesse.

El desenlace puede evocar al típico partido en el que la zaga neerlandesa se descompone en la recta final, pero su partido fue enormemente serio. En especial la actuación de Hidde Ter Avest, lateral derecho del Twente y central zurdo en el Europeo sub-19. En una cita muy exigente, ante un punta superior en el apartado físico como Solanke, se mostró muy sobrio y eficiente. Ter Avest mide genial cuando debe meter el pie para sacar el balón en situaciones comprometidas en el área, lee genial las jugadas en las que puede salir a anticipar y saca bien la pelota desde atrás. Fue clave para que Inglaterra, a pesar de todo su potencial, no generara excesivas ocasiones de gol.

Ter Avest completó una gran actuación.
Ter Avest completó una gran actuación.

Sobre Ter Avest también se cimentaron los mejores minutos de fútbol ofensivo de Holanda, que manejó la pelota en el primer tiempo. El del Twente era el inicio de la mayoría de jugadas, mientras Lammers ejerció de dinamizador en campo rival. Con Nouri mucho más vigilado que ante Croacia por un toro como Onomah y con Bergwijn menos preciso, el delantero del PSV fue el eje del ataque neerlandés. Firmó varios toques de espaldas decisivos para dejar a sus compañeros en situación clara de remate y abrió la lata en una jugada en la que le cayó un balón muerto en el área inglesa. Todo lo que Lammers hace sobre el césped suele ser productivo, pues sabe jugar tanto de cara como de espalda al arco rival.

Lammers abrió la lata y volvió a firmar una actuación muy convincente.
Lammers abrió la lata y volvió a firmar una actuación muy convincente.

Fue la culminación del dominio neerlandés, que completó un inicio de partido muy convincente. El equipo siempre estaba bien colocado, por lo que tenía el balón y siempre contaba con una opción clara de pase para mantener la posesión y defenderse de Inglaterra mediante la pelota. No pudo sostener este ritmo más de media hora, pero poco le faltó para volver a sacar una ventaja de dos goles tras sus mejores minutos. Para evitarlo fueron providenciales los cruces de Tomori, inmenso para bloquear disparos en situación de enorme peligro, y la serenidad que transmite bajo palos Woodman, muy atento en todas las acciones en las que tuvo que intervenir.

Inglaterra sacó petróleo de un contragolpe para igualar la contienda antes del descanso. Un córner en contra se transformó en un gol a favor (porque nadie se atrevió a frenarlo con una falta) en una jugada que finalizó Solanke con una fantástica maniobra dentro del área. Fue el prólogo del dominio del segundo tiempo, cuando Ter Avest mantuvo a raya a los delanteros ingleses hasta que en una falta lateral, en el último suspiro, un rebote le cayó a Izzy Brown. Inglaterra es el único equipo que ha ganado sus dos primeros partidos.

Inglaterra celebra el gol de Izzy Brown.
Inglaterra celebra el gol de Izzy Brown.
Fotografías: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

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