Fiesta sin éxtasis

Celebracion Italia sub19

La puesta en escena estuvo a la altura de las expectativas generadas. 54.689 personas asistieron al Mercedes-Benz Arena para disfrutar del partido inaugural del Europeo sub-19, en un choque que medía al anfitrión con Italia. Dos horas antes del partido ya se percibía el bullicio en los aledaños del estadio, con una presencia destacada de niños menores de doce años y profesores que los acompañaban a una excursión futbolística en la que tenían puestas grandes esperanzas. La puesta en escena se completó con una ceremonia inaugural, un actuación musical con el himno del campeonato e incluso un tifo en las gradas, en una retahíla de elementos absolutamente novedosos para tratarse de un Europeo de la categoría. La fiesta, sin embargo, terminó en decepción. Alemania rozó la explosión de felicidad, pero se quedó sin celebrar un gol.

Ceremonia de inauguración.
Ceremonia de inauguración.

Alemania e Italia firmaron uno de los mejores partidos de los últimos años en un Europeo de categorías inferiores, con unos 20 minutos iniciales de enorme calidad e intensidad. Los anfitriones se dejaron llevar por el público y volaron como aviones sobre el césped: presionaban cada balón, chocaban y ganaban la mayoría de duelos individuales en campo contrario. Italia no retenía la pelota y Alemania la empujaba con violencia hacia su propia portería. Con un Janni Serra estelar en el primer tiempo, los teutones buscaron mucho a su referencia en ataque y la encontraron muy a menudo. El delantero del Dortmund causó muchos problemas mediante su juego aéreo, pero el portero Alex Meret abortó todas sus oportunidades y central y capitán Filippo Romagna le quitó otras varias con cruces decisivos en el último suspiro.

Alemania perdonó muchas oportunidades ante un inmenso Meret.
Alemania perdonó muchas oportunidades ante un inmenso Meret.

El rendimiento alemán fue altísimo y su juego, fluido. Serra fue el primero en entrar en juego, y poco a poco se fueron activando todos sus compañeros. Ochs atacaba los espacios con acierto, Henrichs jugaba entre líneas y Besuschkow se convertía en el socio de todos a pesar de partir desde la banda izquierda. El ataque funcionaba e incluso los laterales se incorporaban, pero una y otra vez se toparon con el muro de la defensa italiana. El partido alimentará el debate que existe en el país en relación a sus recurrentes problemas para transformar las ocasiones, uno de los temas estrellas tras la Eurocopa según se ha percibido en las últimas ruedas de prensa. Aunque si Serra sigue jugando a este nivel, logrará disipar las dudas del mismo modo que hizo Davie Selke hace dos años.

“Es un proceso de obtención de experiencia. Es un problema en el que nos debemos centrar en Alemania, quizás tenemos que trabajar más a nivel individual. Estoy contento con Serra, pero necesitábamos piernas frescas. Es un año más joven, pero lo he visto bien. La primera mitad ha sido muy buena”.

Guido Streichsbier, entrenador de Alemania sub-19.

Janni Serra remata a portería.
Janni Serra remata a portería.

El principal problema de la Azzurra fue encontrar un mecanismo de salida. Ante la presión alemana solo le quedaba buscar a los delanteros en largo. Sin embargo, los dos puntas eran bajitos y perdieron todos los choques contra la defensa alemana. La tendencia cambió con la entrada de Cutrone, un delantero de mayor corpulencia y apto para contragolpear. Bajó la intensidad del ataque alemán, Serra se diluyó y aunque las ocasiones siguieron llegando, Italia sonreía: ya faltaba menos para encontrar su oportunidad para desplegarse. Fue justo después de que Meret parara una ocasión clamorosa; Italia hilvanó un contragolpe letal y se plantaron tres futbolistas delante del portero. Tras varios rebotes, apareció en la ayuda Gino Fechner, el mediocentro, para tocar la pelota con la mano y cometer penalti. Dimarco no perdonó. Italia aguó la fiesta alemana.

“Hemos planteado el partido con mucha humildad. Mis chicos han sabido sufrir. No es una victoria afortunada, sino fruto del trabajo. Todos los resultados que obtenemos son producto del sacrificio. Por eso no quiero hablar de suerte. Hemos estado entrenando durante un mes con este equipo. Creo que poco a poco estamos creciendo. Es un equipo determinado a ganar. Por eso no es fortuna”.

Paolo Vanoli, entrenador de Italia sub-19.

Los jugadores de Italia, antes del partido como si fueran estrellas de rock.
Los jugadores de Italia, antes del partido como si fueran estrellas de rock.
Fotografías: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

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