Los gritos del capitán

Ruben Dias Portugal sub19 Benfica

En un campo de fútbol pasan tantas cosas que es muy difícil no perderse miles de detalles de cada partido. Son 22 futbolistas que no paran de moverse y tomar decisiones, entrenadores que los intentan ordenar desde los banquillos, aficionados que animan, silban o murmuran, colegiados que hablan mucho con los futbolistas o son tajantes y dejan seguir las jugadas, e incluso terrenos de juego en buen o mal estado. Aún viendo un mismo partido varias veces repetido, es posible que en la tercera visualización uno descubra algún detalle en el que no había reparado. Por eso, cuando estoy cerca del césped, intento fijarme en esos pequeños detalles que no se aprecian delante del televisor.

Uno de ellos es el carácter de los futbolistas, que se manifiesta de forma mucho más nítida cuando tienes a los jugadores a menos de 50 metros. En este aspecto, uno de los futbolistas que más me ha llamado la atención por sus dotes de liderazgo en el torneo es Ruben Dias, el capitán de Portugal. Central fuerte y corpulento, Dias es un líder nato. Asume con absoluta normalidad el hecho de lucir el brazalete y lo demuestra desde el calentamiento, cuando es el primero en saltar al césped para ejercitarse.

Ruben Dias es el jefe de la defensa lusa.
Ruben Dias es el jefe de la defensa lusa.

En el primer partido, en el que Portugal salió a jugar con cierta apatía y se vio sorprendida por Austria por un gol muy tempranero, Ruben Dias fue uno de los pocos futbolistas que salió a relucir su carácter en los momentos complicados. Contundente en los cruces y poderoso en el juego aéreo, siempre estaba preparado para salir a la ayuda de sus compañeros. En especial de Pedro Empis, el lateral de su perfil, que durante algunos tramos del encuentro se vio totalmente desbordado.

Dias contagia a sus compañeros su concentración e intensidad, pues siempre está metido en el partido. En el segundo partido su acompañante en el lateral derecho fue el jovencísimo Diogo Dalot, de 17 años, y también se pudo apreciar cómo no paraba de darle consejos. El tono era distinto, muchos más cercano, y la gesticulación también: a menudo le recordaba cómo orientarse cuando el balón está en el lado opuesto del campo y a la mínima que hacía algo bien, Dias iba a felicitar a su compañero.

Ruben Dias Portugal sub19
Ruben Dias no para de ordenar a sus compañeros.

A pesar de sus virtudes, que también incluyen las de un futbolista decente con el balón en los pies y un potencial enorme en el juego aéreo, lo más llamativo de Dias es ver cómo ordena a sus compañeros. Una y otra vez, grita instrucciones desde el eje de la defensa, como si fuera la prolongación del entrenador sobre el césped. Los coloca sobre el césped, les llama la atención cuando se despistan, los advierte de si algún rival está libre y los abronca si es necesario. Por supusto, también es el primero que felicita al portero cuando realiza una gran parada. Además de virtudes futbolísticas, Ruben Dias tiene pasta de alma del vestuario, una de esas virtudes que no se entrenan. Casi siempre adelantado a los chicos de su edad en categorías inferiores tanto del club como de la selección, no debería tardar en debutar con el primer equipo del Benfica.

Con el pitido final, no hay tiempo para lamentarse. Toca pensar en el siguiente partido.
Con el pitido final, no hay tiempo para lamentarse. Toca pensar en el siguiente partido.
Fotografías: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

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