Llegar y no estar

Schlager Austria sub19

Xaver Schlager no fue el mejor jugador del empate a uno entre Austria e Italia, pero estuvo muy cerca de ser el más determinante y el más constante en una selección que ha gustado hasta el momento pero que todavía no ha ganado ningún partido. Tampoco ha perdido ante dos rivales de entidad como Portugal e Italia, según la perspectiva de quienes ven el vaso medio lleno en el combinado centroeuropeo, pero les resultará complicado plantar cara ante Alemania en la última jornada con el público volcado con los anfitriones un domingo por la tarde.

“Estoy muy satisfecho con mis jugadores, por su rendimiento contra un rival muy exigente. Ahora tenemos la final contra Alemania. Estar en esta tesitura era nuestro objetivo al empezar el torneo. El equipo lo ha intentado todo para ganar. No ha ocurrido, pero está bien. Debemos buscar cómo reponernos. El rival era muy fuerte. Un punto contra ellos está bien”.

Rupert Marko, seleccionador de Austria sub-19.

Sea como fuere, Schlager reflejó a la perfección la actuación de una selección austríaca que jugó una primera mitad de nivel. Junto con Lovric y Malicsek, demostró que es un equipo capaz de salir jugando desde atrás y zafarse de la presión contraria, incluso cuando los italianos apretaron arriba para intentar robar en zonas peligrosas. Por otro lado, el interior austríaco también tiene algunas limitaciones, pues toca casi siempre el balón con la izquierda y en algunas jugadas eso le acarrea problemas o pérdidas de balón. A pesar de ello, Schlager, como todo el equipo, está convencido del plan de su entrenador y cree en él. Solo así se explica que, siendo peores técnicamente que Italia, firmaran una primera mitad tan convincente, con tanta personalidad, con un equipo bien plantado ejecutando a la perfección su plan de juego.

Schlager abrió la lata con un disparo ajustado.
Schlager abrió la lata con un disparo ajustado.

Fue protagonista Schlager porque en el mejor tramo de su equipo en el primer tiempo demostró su otra gran virtud: su capacidad para llegar al área desde la segunda línea. Lee bien las jugadas y se incorpora con inteligencia, por lo que apareció en el lugar oportuno para rematar al fondo de la red un centro desde la derecha mal rechazado por el zaguero Coppola. En apenas 21 minutos logró lo que Alemania no consiguió en el duelo inaugural: batir al inmenso guardameta italiano, Alex Meret. Sin embargo, Italia reaccionó de inmediato con un precioso golpeo de falta directa de Locatelli.

Locatelli empató con un golazo de falta.
Locatelli empató con un golazo de falta.

En el segundo tiempo la dinámica del partido cambió. Italia se hizo con el mando del partido y empezó a aparecer la pareja de centrocampistas transalpina. Locatelli ejercía de regista y poco después activó a Nicolò Barella, su acompañante de mayor vuelo, que creció con el paso de los minutos. Además, también Favilli se conectó al partido. Este corpulento delantero italiano alternó buenos desmarques de ruptura con descargas de espaldas para los futbolistas que llegaban desde atrás. Así Italia empujó a Austria, a quien solo le quedó la opción de salir al contragolpe. Y fue en este contexto en el que Schlager se convirtió, otra vez, en una pieza de enorme valor. El futbolista del RB Salzburgo gestionó muy bien las transiciones y se convirtió en un muy buen lanzador para sus compañeros. Fue el reflejo de las dos caras de Austria, el que mejor se adaptó al cambiante escenario del choque. Italia tuvo las ocasiones más claras, mediante Cutrone, Favilli y Cassata, pero Austria respondió con dos disparos lejanos de Schlager y Krainz que obligaron a Meret a emplearse a fondo para mantener el empate a uno al término de los noventa minutos.

Cutrone dispuso de una de las oportunidades más claras para ganar el partido.
Cutrone dispuso de una de las oportunidades más claras para ganar el partido.
Fotografías: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

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