Tres motivos de esperanza para Noruega

Noruega sub19 Marcadorint

Noruega no jugaba un Europeo sub-19 desde 2005, en Irlanda del Norte, cuando se clasificó con una generación en la que destacaban futbolistas como Skjelbred, Tettey, Reginiussen. Trece años más tarde, Noruega ha regresado a un Europeo sub-19 con una generación bastante prometedora que fue capaz de apear por el camino a Alemania y a los Países Bajos. Se ganó a pulso su presencia en la fase final de Finlandia y ahora aspira a dar un paso más en la formación de esta camada de talentos nórdicos: la selección noruega no disputa un Mundial sub-20 desde 1993, por lo que tiene en su mano romper un cuarto de siglo de sequía en dicho torneo si este jueves derrota a una debilitada Inglaterra en el play-off por el quinto puesto. Noruega no superó la fase de grupos tras perder ante Portugal y empatar contra Italia, pero la victoria contra Finlandia le permite mantener viva esta aspiración. Si se clasifica para el Mundial sub-20 será, en gran medida, por la aportación de sus tres principales figuras. Una por línea:

Leo Skiri Ostigard (Molde)

Ostigard debutó con el Molde antes de cumplir la mayoría de edad, pero su club lo cedió al Viking, donde ahora está ganando cierto rodaje en la segunda división de su país. Ostigard ha sido una pieza indiscutible a lo largo del ciclo de clasificación y es una de las referencias en la fase final en Finlandia. El central noruego destaca por una virtud fuera del alcance de la mayoría de futbolistas que hemos visto este verano en el Europeo sub-19: una capacidad de salto asombrosa. El defensor propiedad del Molde pega unos brincos prodigiosos, casi sobrenaturales, que le permiten elevarse por encima de compañeros y rivales y marcar las diferencias en el juego aéreo. No es particularmente alto, pero lo compensa con estas dotes atléticas que lo convierten en la referencia noruega en las jugadas a balón parado. Casi nunca lo buscan para cabecear directamente a puerta, sino que lo explotan más como el futbolista al que mandarle la pelota al segundo palo para devolverla al punto de penalty y anotar cuando las marcas se desdibujan.

La potencia de Ostigard en el juego aéreo -es dominante también a la hora de repeler el juego directo contra el delantero de turno- no es la única virtud de este central, que también es bastante preciso en el pase largo. Sus desplazamientos de treinta o cuarenta metros suelen llegar a su destino, tanto cuando tiene tiempo para armar el golpeo como cuando le incomodan con la presión. Es bastante contundente en defensa, no es complica más de la cuenta y ha acabado de delantero centro en los tres partidos que ha disputado Noruega a lo largo del Europeo. Cuando las cosas van mal, adelanta su posición y se dedica a descolgar balonazos. Lo necesitó ante Portugal, Finlandia e Italia y siempre ha sido un arma difícil de neutralizar para los adversarios.

Hugo Vetlesen (Stabaek)

Se nota que ya acumula más de 40 partidos en Primera división y está acostumbrado a lidiar con futbolistas más hechos que él en la faceta física. Hugo Vetlesen es un mediocentro de muy buen toque y presencia en la base de la jugada que destaca por su técnica de pase. Participa en la construcción del juego, en corto y en largo, y todos sus envíos destilan calidad. Atesora un rango de alcance muy amplio, es preciso cuando le toca buscar a los compañeros más lejanos y ejecuta casi todas las jugadas a balón parado con un golpeo muy particular, con sello personal, como si le pegara liftado para que la pelota se pare en la cabeza del compañero que entra al remate. Es elegante, siempre con la cabeza arriba, y le gusta intervenir tantas veces como le es posible.

Vetlesen es el metrónomo del equipo noruego y se convierte en el futbolista que mueve al equipo cuando se encuentra con contextos incómodos o debe llevar la iniciativa. Cuando Noruega ataca, deshace su sistema de 5-2-3 y se transforma en un 4-3-3: el central que ocupa el eje de la zaga da un par de pasos al frente, se convierte en mediocentro y los dos mediocentros en fase defensiva adelantan su posición y ejercen de interiores, algo más cerca del área rival. Vetlesen también ha agradecido la compañía de Tobias Christensen, mediocentro zurdo que le echa una mano en la medular desde el segundo partido. Con Christensen ha mejorado el rendimiento del centro del campo noruego.

Erling Braut Haland (Molde)

Resultaría muy sorprendente que al término del verano Erling Haland siguiese en el Molde. El delantero noruego es el futbolista de mayor potencial de esta generación de futbolistas y ha sido el mejor jugador de su equipo en los tres partidos que ha disputado en el Europeo sub-19. Haland aterrizó en Finlandia avalado por sus cifras -9 goles en la fase de clasificación con Noruega, 8 en la primera parte de la campaña en el Molde- y está respondiendo a las expectativas. Con un año menos que la mayoría de compañeros y rivales, Haland marca territorio con su portentoso físico. Es un dolor de cabeza para sus rivales y les obliga a estar siempre concentrados: se siente cómodo cayendo al sector derecho para luego armar el remate con la zurda, sus tiros aúnan potencia y colocación y también va bien por alto.

Haland.
Haland disputó el año pasado el Europeo sub-17 con Noruega.

Entre las virtudes menos evidentes de Haland, un futbolista que supera la frontera del 1,90m, se encuentra la rapidez con la que arma el disparo. Carga la pierna izquierda a gran velocidad, tanto cuando está de cara a portería como cuando se abre el espacio para rematar después del giro. También es un jugador incómodo en la presión: no da un balón por perdido nunca y siempre busca la disputa con el central. Si el defensa no es bueno sacando la pelota, ensucia sus pases y provoca pérdidas que pueden llegar a ser comprometidas. Por otro lado, el delantero del Molde es bastante peligroso cuando goza de metros por delante para correr. No es particularmente fino en espacios reducidos -devuelve bien la pelota de espaldas si la puede embolsar, proteger y esperar a los jugadores de la segunda línea, aunque no es tan preciso si la toca de primeras-, pero sí hace daño a la contra una vez ha acelerado y ha alcanzado su velocidad punta. Dotes de carácter y dotes de liderazgo sobre el césped no le faltan.

Fotografías: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

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3 comments

¿Porque les cuesta tanto a estos jugadores mantenerse y ser figuras incluso de sus selecciones nacionales pasados pocos años?

Eso yo creo que es bastante relativo. En sub-17 sí es más complicado, porque es una etapa más inicial, pero en sub-19 ya no tanto. Por citar un par de últimos casos parecidos, recuerdo el de Xaver Schlager en 2015 y 2016, Milinkovic-Savic o Mitrovic en 2014 o 2013. Tampoco hay que olvidar que muchas veces el futbolista alcanza una buena madurez futbolística a partir de los 25 años, cuando ya saben sacar mayor provecho de sus condiciones.

El que mas me ha gustado de esta seleccion ha sido Markovic, desde el banquillo siempre entra con una chispa diferente y aportando al equipo.

Lo de Haland me sorprendio la facilidad que tiene para sacar el disparo, no importa si esta muy incomodo, pero es capaz de sacar disparos peligrosos de la nada.

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