Huracán luso

Jota.

Portugal tardó dos minutos en percatarse de que viviría una tarde redonda. Ni siquiera dos minutos es lo que tardó Pedro Correia en abrir la lata ante Ucrania en la semifinal del Europeo sub-19. Portugal, segunda en el Grupo A, se enfrentaba a un equipo con fama de rocoso, que defendía con una línea de cinco defensas, que había derrotado a Francia y Turquía y empatado contra Inglaterra y que resultaba particularmente peligroso en los contragolpes. Sin embargo, en su primera aproximación, Portugal perforó la meta ucraniana. Pedro Correia, la gran novedad en el once luso, cabeceó a puerta un centro de Joao Filipe y luego se encargó de enchufar al fondo de la red el rebote concedido por el portero contrario. En sus primeros segundos de competición, el hasta ahora delantero suplente de Portugal anotó un gol que lo cambió todo.

Pedro Correia marcó el primer gol del partido en el segundo minuto.
Pedro Correia marcó el primer gol del partido en el segundo minuto.

Todo le salió a pedir de boca a Portugal, contundente como nunca a lo largo del torneo. La generación de 1999, finalista en el Europeo sub-17 del año pasado y subcampeona en este mismo torneo con una parte importante del equipo actual, puso la directa y Ucrania no pudo frenarle. El gol inicial rompió el plan ucraniano, que acabó de derrumbarse con el obligado cambio por lesión de Supriaha, su mejor futbolista en el certamen. Portugal había controlado bastante bien la posibilidad de que Supriaha se desplegara a la contra, pero su sustitución en el minuto 11 facilitó el trabajo luso. Florentino, Romain Correia y Carmo se mantuvieron atentos para que los delanteros ucranianos no corrieran y el resto de compañeros movió la pelota con fluidez, siempre en campo contrario. Y, aún más importante, trabajaron a destajo para recuperarla después de cada pérdida. Portugal ahogó toda opción de Ucrania con una circulación ágil que siempre iba acompañado de una presión que no permitía a su rival conectar tres o cuatro pases seguidos.

La presión portuguesa fue una tortura para Ucrania.
La presión portuguesa fue una tortura para Ucrania.

La efectividad en el remate hizo el resto. Joao Filipe amplió la diferencia a la salida de un córner, marcó el tercer gol un par de minutos después y antes de la media hora fue Francisco Trincao quien anotó por partida doble en dos jugadas prácticamente consecutivas, solo separadas por el parón para hidratarse. El hambre portuguesa por seguir ampliando su cuenta de goles se mantuvo hasta el descanso, cuando decidió administrar fuerzas y mantener el balón sin hacer mayor sangre de la crisis ucraniana. Brilló Joao Filipe, deslumbrante con sus filigranas y acertado en el remate; lució Trincao con sus diagonales buscando el disparo; aportó Pedro Correia con su trabajo de espaldas a portería; sumaron Quina y Miguel Luis recogiendo todas las segundas jugadas; y Portugal rayó a gran nivel en líneas generales. Desvanecido su plan ideal de partido, Ucrania no supo reponerse en ningún momento pese a que su torneo sea un éxito, en palabras de su entrenador Olexandr Petrakov. “Nuestro plan se rompió y todo el equipo se vino abajo”, resumió en su comparecencia de prensa. Aunque insistió en darle la importancia que se merece a la clasificación de Ucrania para el Mundial sub-20: “Estar en el Mundial es un gran resultado para nosotros. Ahora todo parece en blanco y negro. Pero, a pesar de todo, es un buen torneo para nosotros”. La mejor versión de Portugal resultó imparable para el conjunto ucraniano.

Trincao celebra uno de sus goles ante Ucrania.
Trincao celebra uno de sus goles ante Ucrania.
Fotografías: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

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1 comments

Se vino abajo el equipo ucraniano con ese gol tempranero y luego la lesion de Supriaha. Incapaces de reaccionar y Portugal nunca les dio oportunidad de nada. Nueva exhibición de Joao Filipe.

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