Un recital de contragolpes

Gol Buletsa Ucrania sub19 Marcadorint

Bernard Diomède dio varias vueltas por el interior del Hietalahti Stadium. Mirada perdida, semblante serio. Salió del vestuario, cruzó varios pasillos, regresó un rato al terreno de juego, meditabundo. Volvió a entrar y volvió a cruzar los intestinos del estadio de Vaasa, en busca de alguna respuesta que explicara qué había ocurrido en el estreno en el Europeo sub-19. La selección francesa se estrelló contra el muro ucraniano en la primera mitad y se desangró a base de contragolpes en la segunda hasta que se le escapó el partido. Perdió, se sintió superada por su rival, que siempre tuvo el encuentro donde quiso, y ahora le tocará remar a contracorriente contra Turquía e Inglaterra. El último precedente, de 2016, resulta algo más alentador: Francia perdió en el debut contra Inglaterra y luego levantó el vuelo hasta conquistar el campeonato, en una generación en la que destacaban Augustin, Harit, Tousart o Mbappé. Francia tiene un par de días para reflexionar. Ni que sea puertas hacia dentro: Bernard Diomède, campeón del Mundial en 1998 y actual seleccionador sub-19, no encontró palabras para expresar sus sensaciones después de la derrota y se marchó sin atender a los medios de turno.

Ucrania atascó a Francia en su debut en el Europeo sub-19.
Ucrania atascó a Francia en su debut en el Europeo sub-19.

Ucrania sumó los tres puntos con una actuación de mucho mérito que incluyó como parte imprescindible del plan la desesperación francesa. El equipo ucraniano planteó un once muy defensivo, ya habitual en la fase de clasificación, con cinco defensas, dos centrocampistas y tres futbolistas que trabajen en la defensa y la presión y que luego permitan desplegarse al contragolpe. Cedió la iniciativa a Francia, replegó por dentro y lo hizo con las líneas muy juntas, en muy poco espacio. El ejercicio de paciencia francés no empezó mal, con la voluntad de mover la pelota con cierta agilidad por dentro. Soumaré y Guitane pedían el balón, bajaban a recibir, se ofrecían entre líneas, e intentaban dotar de agilidad a las jugadas. Más difícil resultaba percutir por fuera, con dos laterales muy pesados (centrales de facto), que apenas pisaron línea de fondo, y dos extremos que jugaron a pierna cambiada. Francia se atascó por dentro y Ucrania, intensa en todos los duelos individuales, transmitía sensación de peligro en cada robo. Cualquier pase horizontal que se quedaba corto se convertía en una ocasión de gol. Los centrocampistas jugaban siempre en largo y Serhiy Buletsa ponía un punto de pausa siempre necesario como lanzador de Vladyslav Supriaha, un atleta en las carreras al espacio.

Tsitaishvili adelantó a Ucrania.
Tsitaishvili adelantó a Ucrania.

Boubacar Kamara contuvo varios de los contragolpes ucranianos a lo largo de la primera mitad, aunque eso le acarreó el peaje de la cartulina amarilla. El central del OM demostró su carácter de líder y sus virtudes sobre el terreno de juego con una lectura extraordinaria de la situación. Interpretó el partido, se anticipó a los movimientos de los delanteros rivales y atajó varias jugadas un segundo antes de que empezaran. Con el balón en los pies también aportó criterio y filtró pases que batían líneas. Aun así, Ucrania se adelantó en el marcador en una jugada a balón parado culminada por Tsitaishvili, pero Francia al menos reaccionó pronto con un gol algo afortunado. Soumaré se llevó un rebote en la banda derecha y asistió a Guitane, el futbolista más activo de la primera mitad en el cuadro galo.

Guitane empató poco después del 0-1 ucraniano.
Guitane empató poco después del 0-1 ucraniano.

Cuando se apagó la luz de Guitane en la segunda mitad, Ucrania se sintió mucho más cómoda. No tuvo que recular tanto, defendió algo más arriba y se desplegó con mucha más asiduidad. Cada conducción de Buletsa rajaba el sistema defensivo galo, del mismo modo que cada carrera de Supriaha se convertía en un suplicio en el momento en el que los centrales tenían que correr hacia atrás. Ucrania llevó el partido a su terreno: provocó la expulsión de Malang Sarr, que vio la roja directa por cortar un contragolpe en la frontal de su área, y luego hilvanó una transición prodigiosa en un córner en contra en el que Francia estuvo cerca de abrir la lata con un remate de volea espectacular de Dembélé. El tiro del defensa francés pegó en un futbolista del propio equipo galo y se convirtió en el inicio de un contragolpe fabuloso que culminó Buletsa. Diez segundos después, Francia tenía que recoger la pelota del fondo de su red. La diferencia pudo ser incluso más amplia, con Francia descosida en la recta final.

Pese a la victoria inaugural, el entrenador ucraniano Olexandr Petrakov pidió prudencia: “No debemos dejarnos llevar por la euforia”. El veterano técnico gesticuló de forma muy evidente con lo que iba a hacer con cualquier chico al que se le subieran los humos después del buen resultado en el debut. Bajó la mano hacia el suelo y luego, por si hacía falta, dibujó una colleja en el aire. No necesitó que el traductor entrara a explicar su significado. Aún le queda mucho camino por recorrer. Inglaterra será el próximo reto. Y la apuesta seguirá siendo la misma que llevó a Ucrania al Europeo: fortaleza en las jugadas a balón parado y contundencia en el contragolpe. Su receta del éxito.

Gouiri lamenta un balón al que no llega, en una imagen que refleja la frustración francesa del segundo tiempo.
Gouiri se lamenta por no llegar a un balón, en una imagen que refleja la frustración francesa del segundo tiempo.
Fotografías: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

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1 comments

El contragolpe del segundo gol es buenisimo. Me gusto muchísimo el partido de Supriaha, fue un constante dolor de cabeza para la defensa francesa.

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