Abuso

Alemania Sub-19 Edu Ferrer Alcover

Sascha Horvath recibe el balón cerca de la banda izquierda. Finta con irse hacia dentro, pero finalmente regatea en el sentido contrario. No obstante, Akpoguma lee sus intenciones, sitúa su cuerpo entre el rival y el esférico y aborta la jugada del equipo austríaco con suma facilidad ante la impotencia del joven y bajo mediapunta. “Son demasiado fuertes“, se lamentaba el técnico Andreas Heraf tras el partido. Sin esforzarse en exceso, Alemania se impuso en la semifinal por un contundente 4-0.

La superioridad alemana fue aplastante desde el primer instante. El equipo de Marcus Sorg demostró que sus futbolistas eran mejores, tanto en lo físico como en lo técnico, más experimentados y curtidos en clubes de primer nivel. A los 3 minutos ya le habían anulado un tanto a los teutones por una supuesta falta sobre el portero. A los 10 minutos Selke abrió el marcador con un perfecto cabezazo a un centro de Stendera. Y poco después el propio Stendera amplió la ventaja en una acción mal defendida por una pasiva Austria.

Davie Selke Werder Bremen Alemania Edu Ferrer Alcover

Selke abrió el marcador para Alemania. Ha marcado 6 goles en 4 partidos.

Selke y Stendera intimidaban en el área rival, Stark y Kempf controlaban a los atacantes austríacos y la posesión era alemana. El balón pertenecía a Kimmich, que volvió a rendir a un altísimo nivel. El centrocampista del RB Leipzig recuperaba y distribuía. Siempre con criterio. Siempre con acierto. Tanto en corto como en largo. Superaba a las líneas rivales con cambios de orientación o congelaba el ritmo del choque según convenía. La cuestión era que Austria no creyera en la remontada. Grillitsch, Horvath y Michorl intentaron meter el miedo en el cuerpo en algunas combinaciones aisladas, pero la zaga alemana (liderada por un soberbio Kempf) atajaba el peligro.

Austria era inocente, Horvath no podía con Akpoguma en la banda izquierda y Bytyqi, mediapunta propiedad del Manchester City, no intervino. El balón era alemán y los goles siguieron cayendo. Primero fue Öztunali, que sorprendió llegando desde atrás, y posteriormente anotó Mukhtar tras una notable jugada colectiva. En los dos últimos goles, ya en la segunda parte, participó el mediocentro Kimmich. No sirvió de nada que Austria reforzara la zaga con un tercer central para ganar estabilidad defensiva y controlar mejor al ariete Selke. La superioridad germana era tan abrumadora que Austria parecía un equipo de niños indigno de unas semifinales de un Europeo sub-19. Terminará el torneo con un mal sabor de boca, pero tiene un año para preparar el Mundial sub-20 y demostrar que lo acontecido en el Ferenc Szusza Stadion fue un accidente. Superaron sus expectativas y cumplieron con el objetivo marcado.

A Alemania, por su parte, le queda un último obstáculo. Portugal supondrá un rival mucho más exigente, como lo fue la Serbia de Zivkovic en la fase de grupos. Agarró al muñeco austríaco y lo hizo añicos casi sin querer, como el hermano mayor que hace daño al menor porque no es capaz de controlar su fuerza. Agredía al rival andando y con una circulación no demasiado rápida ni elaborada, más allá de los magistrales toques de Kimmich. Hasta ahora ha jugado bien y ha superado a sus rivales con solvencia, pero no ha necesitado más que una versión discreta del futbolista llamado a ser la estrella del torneo, Julian Brandt, para alcanzar la final. No le queda mejor día para emerger. La semifinal fue demasiado fácil.

Marcus Sorg Edu Ferrer Alcover Alemania

Marcus Sorg abraza a uno de sus futbolistas tras el partido.
Fotos: Edu Ferrer Alcover (todos los derechos reservados).

Related posts

Deja un comentario

*