Hungría derriba la barrera psicológica

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Habían encajado muchos goles y no habían sumado ningún punto en sus dos primeros encuentros. No aspiraban a alcanzar las semifinales, pero todavía quedaba un premio por repartir: la última plaza de acceso al Mundial sub-20. Al fin y al cabo, era lo que ambos venían a buscar en este torneo, aunque Hungría soñaba en secreto con arrebatarle las semifinales a su vecino austríaco. Pero, pese al botín que había en juego, asistieron muchos menos espectadores que en el debut del pasado sábado. En cambio, se mantuvieron los nervios en el conjunto húngaro. Le temblaron las piernas en los primeros compases y amenazó Israel con varias recuperaciones en campo contrario, a menudo no forzadas pero recurrentes por la obsesión magiar de salir jugando desde su campo. Aunque, por primera vez en el torneo, la fortuna favoreció al anfitrión: el central Asztalos salvó un tanto bajo palos y en el contraataque posterior Kalmár agarró el balón, condujo a lo largo de 50 metros y clavó la pelota en el fondo de la red después de dejar atrás a un rival con un notable recorte. Apareció su mejor futbolista para marcar la diferencia.

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Kalmár celebra el primer gol del encuentro. Foto: MarcadorInt

Por primera vez, Hungría se adelantó en el marcador. El gol llegó tras un golpe de suerte, pero barrió los nervios del combinado magiar, que se sintió mucho más cómodo. Una vez demolió la barrera psicológica, el conjunto de Meszöly empezó a creer en sus posibilidades. Vio que era posible jugar el próximo Mundial sub-20 pese a la dolorosa derrota del pasado martes. Se redujeron las pérdidas atrás, Kalmár participó más a menudo en ataque y Varga desequilibró y centró en distintas ocasiones por la banda izquierda. El momento más representativo es la inminente reacción al tanto de Hugy, que llegó en el tramo final del primer tiempo. En la jugada posterior al empate, Hungría mimetizó la acción del tanto encajado: abrió hacia banda, apareció Varga para centrar y cabeceó el delantero Balogh a la red. Los errores dejaron de ser penalizaros con fiereza y el combinado local convirtió las ocasiones más claras.

“Nuestro objetivo era clasificarnos para el Mundial sub-20 y lo hemos conseguido. Para nosotros fue un golpe duro perder los dos primeros partidos, pero analizamos nuestros errores y a partir de ahí intentamos recuperarnos. Todos queríamos ganar el partido y lo hemos logrado trabajando como un equipo”. Zsolt Kalmár, mediapunta de Hungría, a MarcadorInt.

No obstante, no fue un partido fácil. Mejoró Hungría, pero también sufrió porque Israel apretó mucho en la segunda parte. El empate clasificaba a los hebreos para el Mundial sub-20 y el atacante Michael Ohana intervino demasiado para los intereses locales. Su perpetua movilidad le permitía recibir en cualquier zona del campo, siempre en buena posición, y era capaz de aguantar el balón y protegerlo esperando que varios rivales lo acosaran para soltarlo para el compañero libre. En ocasiones se le hacía de noche y lo conducía más de la cuenta, pero su actuación puso el miedo en el cuerpo de la afición local. Por otro lado, se mantuvo una preciosa batalla entre el central israelí Danino y el espigado delantero de casi dos metros Balogh. El defensor apenas le dejaba espacio, pero no siempre podía competir con la corpulencia de su oponente. Sufrió, pero ganó varias acciones y siempre se mostró bastante seguro. Huele a futbolista importante en su país.

Balogh Danino Hungría Israel sub-19 MarcadorInt

Balogh y Danino pugnan por el balón. Foto: MarcadorInt

Pero resistió Hungría. Perdonó Israel un par de ocasiones claras para empatar y desperdició la selección magiar una oportunidad de oro para sentenciar el encuentro. No obstante, sorprendieron las altas medidas de seguridad al terminar un partido relativamente tranquilo, pues ni fue demasiado polémico ni se percibió la presencia de afición rival, a diferencia del debut contra Austria. Quizás era una guardia de lujo para escoltar a los héroes húngaros, que 6 años después volverán al Mundial sub-20 (fueron semifinalistas en 2009), o quedaba reservada para la selección de Israel para evitar incidentes que se han visto esta semana. Más todavía en un estado en el que la comunidad judía se ha mostrado bastante contraria a las políticas y gestos por parte del partido del primer ministro Viktor Orbán, Fidesz. Festeja Hungría; se resigna Israel.

“Creo que no ganó el mejor equipo. Nos faltó un poco de suerte. Nuestro objetivo era ir a la Copa del Mundo y esto supone una gran decepción para nosotros”. Eli Ohana, seleccionador israelí.

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3 comments

Lo que es realmente llamativo es ver lo POCO que ha tenido que hacer Hungría para meterse en el Mundial. Se les da la organización del Europeo, por lo que se ahorran rondas previas muy complicadas en las que caen las España, Inglaterra, Francia, Holanda, Italia… Y una vez en el Europeo, les bastaba con ser terceros de grupo. Pierden 1-3 con Austria y 1-6 con Portugal… y ganándole el último 2-1 a Israel en el último encuentro están en el Mundial. Inaudito.

Y aun así, no me sorprendería que cuajaran un Mundial sub-20 decente y se plantaran en octavos, por ejemplo. Tienen a unos cuantos futbolistas de cierto nivel. Pero siempre ocurre lo mismo con este tipo de torneos: con una victoria estás casi seguro en el Mundial. Y alguna vez alguien ha entrado con dos empates.

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