El jardín de Kimmich

Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

La tarde en Budapest es agradable. El sol va cayendo y no hace tantísimo calor como unas horas antes. Hay más gente en la grada que en la semifinal: 7.000 y algo, dice la UEFA. En general, todo es más confortable para el público asistente que en el Alemania-Austria de tres días atrás. Uno podría hasta llegar a creer que el campo del Újpest es un jardín. Los chicos están jugando a fútbol en el jardín. Es el jardín de Kimmich.

Kimmich Alemania sub-19 final Europeo Budapest Újpest Leipzig Edu FerrerJoshua Kimmich mira a su alrededor con la pelota controlada durante la final de la Eurocopa sub-19.

Joshua Kimmich llegó tarde al Europeo y se perdió el primer partido ante Bulgaria porque estaba concentrado con su club: el Red Bull Leipzig, que acaba de ascender a la Bundesliga 2. Debutó tres días después, frente a Serbia en Pápa, y su inclusión en el once provocó que el entrenador Marcus Sorg retrasara la posición del capitán Niklas Stark y lo ubicara como central. Alemania sub-19 tenía entonces la salida más limpia posible: una pareja atrás buena con la pelota (el zurdo Kempf también destaca en esa labor) y un medio centro que parece haber sido concebido para jugar en la Alemania post-Klinsmanniana. “Claro que me fijo en estos centrocampistas modernos de asociación… Es el tipo de fútbol en el que he sido educado”, comentó tras la victoria contra Ucrania 3-0 en Györ. Ese día aún lamentaba haber perdido un par de balones en zonas comprometidas en el choque anterior. “Fueron errores graves. A veces hay que ser más práctico y no arriesgar tanto. Debí buscar más el control en ese partido. Nos gusta ser verticales y llegar a portería, pero en determinados contextos debemos ser más pacientes“. Se le veía tan arrepentido que hasta el periodista de uefa.com le consoló diciéndole que todos cometemos errores.

Kimmich Alemania Portugal sub-19 Europeo final Budapest Újpest Edu FerrerEn la final, las elecciones de pase de Kimmich fueron siempre brillantes.

Nacido en Rottweil, cerca de Friburgo, Kimmich se formó en las categorías inferiores del Stuttgart hasta que el RB Leipzig lo firmó el verano pasado para que se sumara al proyecto del ascenso a segunda división. Jugó veinticinco partidos como titular: una cifra notable para un chico de dieciocho años. Teniendo en cuenta quién es el director de fútbol del conglomerado Red Bull, el revolucionario Ralf Rangnick, no sorprende que su fichaje fuera una de las prioridades del club de la antigua Alemania Oriental para seguir caminando hacia el objetivo de llegar a la Bundesliga antes de 2019. Lo que sí ha sorprendido es que haya sido el mejor jugador del Europeo Sub-19. Básicamente, porque casi nadie lo conocía.

Marcus Sorg, seleccionador alemán: “Si sigue a este nivel pronto jugará en primera. Es muy importante para nosotros porque es bueno defensivamente y es magnífico conservando la pelota e iniciando el juego desde atrás. Especialmente ante equipos que se nos encierran mucho es un futbolista capital”.

Kimmich Europeo Sub-19 Alemania Budapest Újpest Edu FerrerJoshua Kimmich celebra el título de Alemania en el estadio Ferenc Szusza de Újpest.

Aunque en los libros de historia quedarán los seis goles que marcó Davie Selke, en la memoria de los que vimos los partidos de Alemania en este Europeo el recuerdo más imborrable será el del descubrimiento de Joshua Kimmich. Su final ya fue un auténtico escándalo. Anuló a Marcos Lopes, superó siempre la intensa presión de los rivales jugando a un toque o sacándose de encima al oponente con un control orientado de primeras e inició acciones de ataque con pases verticales que superaban líneas del rival. Estaba jugando en su jardín.

Fotos: Eduardo Ferrer Alcover (todos los derechos reservados).

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El VfB tiene una opción de recompra hasta el verano de 2015 por 750.000€. Últimamente hacen muchas cosas mal, pero sería extraordinario que no lo repescasen.

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