Una Semifinal de centrocampistas

foto2ret Leandro Silva

Alytus será la sede que albergará la primera Semifinal de la Eurocopa sub 19 entre Serbia y Portugal (15:30 CEST). Los balcánicos llegan a este punto después de haberse proclamado campeones del grupo más difícil del torneo gracias al punto obtenido en la última fecha ante otra semifinalista, Francia (1-1). Por su parte, los portugueses se han clasificado como segundos en el grupo de España demostrando un claro crecimiento a lo largo del europeo. Llegan en su mejor momento merced a esa progresiva mejoría, por lo que están en condiciones de cuestionar o disipar el favoritismo serbio para el partido y para el título. Esta sensación no solo se tiene desde fuera, sino que también la perciben sus futbolistas, tal y como le confirmaba a los enviados especiales de MarcadorInt el interior Leandro Silva tras la victoria 4-2 ante Lituania: “Hemos crecido durante los 3 partidos. En el primero ante España nos falló la concreción; no finalizamos. En el segundo fuimos más ofensivos y tuvimos más posesión; no fallamos goles. Y hoy hemos demostrado también que somos un buen equipo”.

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Atendiendo a lo visto durante la Fase de Grupos, la Semifinal debería pasar por los siguientes puntos fundamentales:

Imposición del doble pivote

Tanto Serbia como Portugal han demostrado ser capaces de controlar los partidos, llevar la iniciativa y ser mucho más incisivos cuando su doble pivote se ha impuesto al centro del campo del equipo rival. Serbia le saca más provecho si cabe a esa circunstancia, pues le sirve además para hacerse con la posesión y evitar mejor las pérdidas. Esto se debe a la calidad individual y a la compenetración de los hombres que componen esa pareja en el centro del campo: Sergej Milinković-Savić y Nemanja Maksimović. El primero es un interior con un despliegue espectacular en el campo, pues no solo llega desde segunda línea sino que organiza el juego interior, se ofrece en la salida y ayuda en defensa. No obstante, como buen interior su vocación es ofensiva, y es el segundo de los mencionados, mediocentro puro, quien le cubre haciendo de guardaespaldas y recuperando balones perdidos.

En Portugal el doble pivote lo componen Tomás Podstawski y Leandro Silva. El primero, de ascendencia polaca, es un mediocentro al uso, y el segundo es un llegador con creatividad. Su trabajo conjunto en los dos últimos choques ha permitido que el juego interior de Portugal tuviese más lógica y fuese más profundo, así como que los periodos de posesión fuesen más, más largos y más productivos. Ahora les toca estar especialmente inspirados para hacerse con las primeras posesiones y evitar que Serbia los apague. Los lusos han notado la llegada de un Leandro Silva que no pudo jugar el primer partido ante España por sanción. Ese día el técnico Emílio Peixe adelantó al centro del campo al central del FC Barcelona B Edgar Ié, provocando indirectamente una severa pérdida de profundidad. El buen giro tras recibir de Silva, su capacidad de dar continuidad al juego y sus llegadas al área han supuesto aire fresco para el equipo. “Solo soy uno más del equipo que intenta ayudar a conseguir los objetivos. Tenemos todos la misma edad, somos cercanos y estamos unidos. Es todo mérito del colectivo”, decía el futbolista del FC Porto. Lo cierto es que Portugal perdió sin él y ha ganado todo con él.

Leandro Silva, interior portugués, atendía a los medios en zona mixta el pasado viernes. Foto: MarcadorInt.

Influencia de los mediapuntas

Los mediapuntas titulares de ambas formaciones, Marko Pavlovski y Bernardo Silva, tienen una cosa en común: ambos están constantemente pendientes de la elaboración, acercándose al doble pivote y ofreciéndose para establecer una nueva línea de pase en la medular y así hacer fluir las jugadas. Tanto influyen por detrás de la zona del ’10’ que por momentos hacen que el dibujo táctico de sus equipos parezca más un 4-3-3 que el 4-2-3-1 base que ambos utilizan. La cuestión fundamental es ver cuál de los dos es más decisivo en estas labores y en las propias de su rol, más relacionadas con el área y con el gol. Ambos ocupan mucho espacio y están constantemente activos. Sin embargo, Pavlovski es el favorito en este duelo particular por su desparpajo, la regularidad mostrada, su calidad técnica, su influencia en las ocasiones de gol y su buen golpeo de balón. Bernardo Silva ha sido a veces demasiado necesario lejos del área rival y ha sido menos constante (aunque ha ido de menos a más como todo el equipo).

Trabajo de los atacantes de banda

Una de las propuestas tácticas del seleccionador serbio Ljubinko Drulović ha sido la colocación de Uroš Đurđević en la banda derecha para jugar con un único punta. Đurđević es un delantero que en ese costado está alternando movimientos propios de volantes (atípicos en el fútbol de su país) y tareas de extremo puro. Su adaptación a esa banda y los recursos que en ella exhibe hacen que el juego exterior serbio pase más por el carril derecho que por el izquierdo de su compañero en el FK Rad Andrija Luković, un extremo hábil y con olfato goleador. Ambos castigan con frecuencia a los laterales rivales y limitan sus subidas, así como fuerzan a los centrocampistas a ayudar mucho a los centrales.

Đurđević y Luković retroceden en alguna ocasión a ayudar a su lateral y se mueven alguna vez hacia el carril central para hacer fluido el juego por el centro. No obstante, esto último es una tarea obligada para los atacantes de banda portugueses, independientemente de quién juegue de entre Marcos Lopes, Hélder Costa, Carlos Mané o Ricardo Horta. Todos han tenido que sacrificarse y estar más pendientes de la elaboración en el centro que de desbordar por fuera. Ante España porque Podstawski e Ié no avanzaban metros y ante Países Bajos y Lituania (menos) porque Bernardo Silva retrocedía en demasiadas ocasiones para ayudar al doble pivote y se hacía más fácil de defender. Si los laterales Petar Golubović –central sorprendentemente bien adaptado– y Nikola Antić se sienten cómodos sin trabajo atrás y además Serbia gana la batalla del centro del campo, aparecerán en ataque y harán daño a sus homólogos Luís Rafael y João Cancelo, que cierran bien pero pueden no responder con sobrecarga de trabajo.

Fluidez en la salida de balón

Portugal tiene un defecto en su salida de balón: la lentitud. Extrema en algunas ocasiones. Con un simple repliegue del rival los seis jugadores de campo más retrasados suelen quedarse juntos sin oposición rival, por lo que el contacto de laterales y centrales con Podstawski puede darse en relativamente poco tiempo pero el pase a Leandro Silva o el pase que bate líneas se da siempre tras muchos segundos de horizontalidad para no perder el balón. Influye también que los laterales Rafael y Cancelo no son muy dados a desdoblarse en ataque, por lo que la solución mayormente utilizada es el giro y el avance de Silva. Serbia por el contrario tiene un futbol con mucho más ritmo porque no tiene problemas de ningún tipo en salida de balón. Si Maksimović recibe, mejor. Si no, los centrales se apoyan en los laterales. Y si no, juego directo sobre los atacantes, que en general bajan bien el balón aéreo. Eso, sumado a su físico, les ayuda a imponerse con más facilidad. Portugal debe impedir que los balcánicos ganen en esta faceta del juego, ya sea acelerando su propia salida (poco probable) o presionando la serbia, algo que harían por primera vez en el torneo.

Once previsto de Serbia sub 19.

Once previsto de Portugal sub 19.

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