La derrota nunca fue una opción

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Una vez escuché a un compañero de la prensa gráfica comentar que su trabajo de noventa minutos a veces dependía de apretar un botón en el instante oportuno. De encuadrar con acierto en un momento determinado. En gran medida, tenía razón. A veces con una foto basta. A veces una sola imagen resume un partido. Ya puede ser soporífero. Sin ocasiones de gol. Simplemente la captura de única acción relevante puede valer para ilustrar 90 minutos de juego. Quizás sirva para ilustrar un breve. O para conseguir que un instante del partido se convierta en viral, como parecía que habían logrado los hinchas italianos que se encontraban detrás de la portería de Gianluigi Donnarumma en la primera parte del Dinamarca-Italia del Europeo sub-21. De golpe, en una de las primeras aproximaciones del cuadro nórdico, aparecieron todo tipo de papeles blancos detrás del arco italiano. Pero no eran los papelitos típicos del fútbol argentino, sino dólares falsos haciendo alusión a la situación contractual del guardameta milanista, que ya ha anunciado su intención de no renovar su contrato.

“Los chicos deben convivir con estas cosas. Somos afortunados de estar en Polonia y no debemos hacer nada extraordinario en relación a su situación (de Donnarumma). Esto reforzará su personalidad y no tendrá problemas”.

Luigi di Biagio, sobre Donnarumma antes del debut en el Europeo sub-21.

Donnarumma.
El instante en el que los hinchas italianos arrojaron billetes falsos hacia Donnarumma.

Sin embargo, creo que esa visión también es en cierta medida injusta con las miles de cosas que suceden sobre un terreno de juego. Con las docenas de movimientos que se articulan en cada jugada y que van más allá de la anécdota, porque al final Italia decantó en la segunda parte un encuentro que nunca pudo perder. Se atascó durante varias fases del encuentro, cierto, pero Dinamarca nunca anduvo cerca de la victoria. Con Caldara y Rugani siempre concentrados en el eje de la zaga, Italia no concedió contragolpes a los nórdicos a pesar de dominar la posesión desde el primer minuto y vivir instalados en campo rival, y Donnarumma solo tuvo que despejar un disparo lejano de Hjulsager, el hombre de ataque más incisivo y activo de los daneses. Italia confió en que uno de sus talentosos atacantes terminara marcando la diferencia y se acabó llevando los tres puntos. No obstante, Domenico Berardi no compareció y Federico Bernardeschi se enredó más de la cuenta, obcecado en convertir cada balón que pasaba por su bota izquierda en una obra de arte florentina y no en una acción pragmática que otorgase ventaja a su equipo. Como los dos jugadores de banda no desequilibraron, emergieron dos actores secundarios. Uno de ellos, el invitado menos esperado en la fiesta, que se sacó de la chistera un remate espectacular para convertir un mal despeje en un gol memorable. Lorenzo Pellegrini protagonizó la foto del partido para abrir la lata y luego sería Federico Chiesa quien ganó números para ser titular en la segunda jornada con varias jugadas destacadas por la banda izquierda, donde aportó la chispa que se echó en falta en sus compañeros. De las botas del extremo viola salió la asistencia del 2-0 definitivo, un centro que remató Petagna al fondo de la red como rúbrica a su buen trabajo de espaldas al arco rival para fijar a los centrales y permitir que Italia ganar metros. No fue un partido brillante, pero sí una primera victoria que acerca a la Azzurra a su objetivo de estar en la siguiente fase a la vez que evidenció que los oponentes deberán acumular muchos méritos para batir a Donnarumma.

Fotografías: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

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1 comments

Ganó merecidamente, pero no me terminó de convencer Italia con balón. En campo rival no lograban darle fluidez a la circulación del balón, y en las cercanías del área faltaba creatividad. Quizás el trío de centrocampista Gagliardini-Benassi-Pellegrini no sea el más adecuado para dominar con el balón.

Tampoco me gustó la actuación de Bernardeschi y Berardi. Estuvieron demasiado individualistas y acabaron lastrando bastante a su equipo.

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