Alemania toma Lille

Shkodran Mustafi of Germany (2nd right) celebrates with team mates after scoring the first goal during the UEFA Euro 2016 match at Stade Pierre-Mauroy, Lille
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12/06/2016
*** UK & IRELAND ONLY ***
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Lille amaneció tomada por los hinchas alemanes y se acuesta preguntándose si acaba de acoger al futuro campeón de Europa. Desde primera hora de la mañana, las camisetas blancas (la de Müller, de largo, la más repetida) monopolizaron las terrazas de la ciudad, que amoldan sus precios implacablemente a la ocasión, mientras la cerveza brota a borbotones y los enérgicos cánticos dejan claro que en Alemania existe una ilusión colectiva por la victoria que no se ha visto saciada por la conquista del Campeonato del Mundo. En la plaza Charles de Gaulle, custodiada por un anuncio gigante de Paul Pogba, la heterogénea mezcla de hinchas de todos los países (incluso aquellos, como Holanda, que no disputarán la competición y uno no entiende bien qué hacen allí) fue eclipsada por la desbordante presencia de aficionados germanos, lo cual no impidió que reinara un ambiente festivo hasta cuando las condiciones climatológicas no acompañaron. Sin embargo, se vivieron incisos de tensión en la ciudad en los que gobernó el caos y el dispositivo de seguridad de la organización fue bastante discutible: cuando un hincha alemán le tiró una cerveza a un coche que alzaba una fosforita bandera de Ucrania, comenzó una batalla campal en medio de la ciudad que arrasó con todo, incluso con turistas que se vieron acorralados por el espontáneo acontecimiento y no encontraron ningún amparo de la policía. Da la impresión de que el país concentra tanto las medidas en los aledaños del estadio que descuida ligeramente el centro de la ciudad, donde los conflictos entre hooligans se suceden con frecuencia.

Las medidas de seguridad son uno de los grandes temas de la Eurocopa de Francia. Foto: Focus Images Ltd.
El despliegue policial es uno de los grandes temas de la Eurocopa de Francia. Foto: Focus Images Ltd.

En mi primera vez en Lille pude comprobar en directo el pedazo de central que es Skhodran Mustafi, cuya actuación vista en directo me ha producido un impacto que difícilmente olvidaré. Imperial corrigiendo, templado saliendo al cruce, anticipándose, complementando a Jerome Boateng… Le tocó la difícil papeleta de suplir a Mats Hummels y uno tuvo la impresión de que ese podía ser el central titular de Alemania sin ningún problema, lo cual son palabras mayores. Recordé que su acompañante ayer, Boateng, se ha convertido en un jugador divertidísimo de ver en directo, con una sensibilidad para sacar el balón y una jerarquía para atreverse a intentar cosas que pensé que si fuera rubio, espigado y holandés llevaría tiempo siendo un jugador de culto. En el estadio Pierre Mauroy observé unos 20 minutos iniciales de Alemania de un impacto visual imponente, en el que confluyeron brillantemente la inspiración colectiva y el orden táctico. Löw abrió a sus dos centrocampistas para encontrar superioridad pronto en la salida de balón, cedió a los dos laterales toda la banda y dispuso a todos sus atacantes en roles interiores. Entre Götze, Draxler, Özil y Müller desbordaron armoniosamente la estructura ucraniana con sus combinaciones interiores, con un impasible Toni Kroos aprovechando las ventajas para sangrarlas con sus pases. En mi primera vez en Lille asistí a una exhibición más de uno de los centrocampistas más dominantes del mundo. Además, pude ver en directo lo frustrante que es para los hinchas ucranianos enfrentarse a Manuel Neuer, un tipo que aparece en los momentos decisivos y vuelve imposibles tus esperanzas.

Toni Kroos of Germany shoots for goal during the UEFA Euro 2016 match at Stade Pierre-Mauroy, Lille Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 12/06/2016 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-EIB-160612-0201.jpg
Toni Kroos jugó un gran partido. Foto: Focus Images Ltd.

Dejé el estadio pensando que esta Alemania no es invencible, que cuando Konoplyanka y Yarmolenko consiguieron superar la primera línea de presión germana (esa sí es muy efectiva) el retorno colectivo fue bastante débil y expusieron un escenario de marcado sufrimiento teutón. Que, pese a todo, los de Löw habían conseguido anteponerse a los sustos y construir una segunda parte en la que prácticamente no volvieron a sufrir y aquello tenía su mérito. Y que esta Alemania, la de Kroos, la de Boateng, la de los mediapuntas, la de Götze falso nueve, empieza a separarse estilísticamente de aquella que excitó en 2010 y culminó en 2014 gracias a sus devastadoras transiciones y su ferocidad al contragolpe. Este equipo parece mucho más preparado para afrontar defensas cerradas, mientras que en el ADN de los suyos siempre permanecerá el vértigo. Se pudo comprobar en el segundo gol, en el que Bastian Schweinsteiger se incorporó al ataque como en los tiempos de Van Gaal y sus hinchas pudieron cantarle “Fussballgott” con la esperanza de que todavía quede algo de aquel centrocampista que nos volvió locos en Sudáfrica.

Schweinsteiger cerró la victoria de Alemania en el descuento. Foto: Focus Images Ltd.
Schweinsteiger cerró la victoria de Alemania en el descuento. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd

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