Griezmann contra la ansiedad

Antoine Griezmann Kingsley Coman Francia Focus

Antoine Griezmann le ha dado a Francia la clasificación para los Cuartos de Final de la Eurocopa 2016. Sus dos goles en cuatro minutos le han permitido a la anfitriona remontar frente a la República de Irlanda en Lyon (2-1). Al igual que sucediera hace unos días frente a Albania, el atacante del Atlético de Madrid ha pasado de actor secundario a protagonista en la selección de Didier Deschamps. El motivo parece ya claro: la posición en la que juega. Poco queda del Griezmann pegado a una banda que desbordaba en su juventud con la Real Sociedad. Tal y como ha mostrado en las filas colchoneras, Griezmann es ahora un delantero. Uno moderno, ideal para complementar el juego de atacantes más físicos que puedan dedicarse a bajar balones. Un delantero móvil, capaz de rellenar área por diferentes zonas, enloqueciendo cada vez a un defensor del equipo rival. Es en esa faceta donde Griezmann no deja las dudas que el público francés tuvo con él ante Rumanía y ante Suiza. Hoy ese público se ha contagiado de su pícara sonrisa al rematar de cabeza un centro lateral de Bacary Sagna y al aprovechar un balón llovido que le bajó Olivier Giroud. Son esas dos acciones al borde de la hora de juego las que han calmado a la Francia desesperada e incrédula de la primera parte. El atrevimiento irlandés le dio a la República un 0-1 en el segundo minuto de juego con el que pocos contaban en Lyon. Y la gestión psicológica de ese temprano golpe bien le pudo costar la eliminación a les bleus. Al final, Griezmann fue su remedio contra la ansiedad.

La osadía de Martin O’Neill

La República de Irlanda sorprendió de inicio a Francia con un once muy atrevido. Martin O’Neill colocó a los suyos en un 4-3-3 sin mediocentro puro. James McCarthy era el encargado de parecerlo y estaba acompañado en el medio por un lateral o extremo como Robbie Brady y por un interior de llegada como Jeff Hendrick. Por los costados, un delantero móvil como Shane Long ocupaba el flanco derecho, mientras que un extremo como James McClean ocupaba el sector izquierdo. El once lo completaba un delantero bien posicionado entre centrales como Daryl Murphy. Esta osadía de Martin O’Neill tuvo premio cuando el finalmente recuperado lateral zurdo Stephen Ward centró por primera vez al área en el minuto 1. Murphy no llegó al remate, pero Long, adentrado en el área, recogió la pelota y provocó un penalti de Paul Pogba. Francia no pareció preparada para ver cómo el poblado centro del campo irlandés se iba en busca de Hugo Lloris desde el primer segundo. Eran los locales los que teóricamente querían mandar y empujar a la Green Army; no al revés. Esa sorpresa se transformó en shock con el error de Pogba y el penalti transformado a la perfección por Robbie Brady.

Daryl Murphy Shane Long Robbie Brady Jeff Hendrick Stephen Ward Irlanda Focus
Robbie Brady celebra el 0-1 con sus compañeros. Foto: Focus Images Ltd.

Francia recibió un mazazo nada más comenzar y la República de Irlanda consiguió pronto un botín que proteger pese a su ofensiva configuración. Estas dos cuestiones hicieron que la psicología pasase a tener más importancia que la táctica. Los boys in green se transmitieron cautela los unos a los otros. En lugar de irse al ataque, el equipo de O’Neill empezó a hacer gala de solidaridad. Para paliar la falta de mediocentros, Brady, McCarthy y Hendrick se alinearon cerca de los defensas. McClean y el veloz Long eran, desde el momento del gol, los únicos autorizados por O’Neill para atacar junto a Murphy. La República de Irlanda le cedió el balón a Francia y esta padeció ansiedad.

Deschamps había repetido el once del partido inaugural frente a Rumanía con la salvedad de que Pogba era el interior izquierdo y Blaise Matuidi (zurdo cerrado) era su homólogo derecho. Este hándicap desdibujó por completo al centrocampista del Paris Saint-Germain. Mientras, Pogba no aprovechaba su demarcación, sino que intentaba reparar su error a la desesperada. Avanzaba hacia Darren Randolph guiado por el corazón en lugar de por la cabeza, asumiendo riesgos tácticos propios del minuto 90… en el minuto 10. Si a esto se le suma que N’Golo Kanté, mediocentro francés, no da primeros pases y no logra gestionar volúmenes de posesión como el que Irlanda quiso que tuviera Francia, el caos se apoderó de la selección local. La línea de 3 centrocampistas irlandeses aumentaba la desesperación de Pogba al frenar al juventino. Kanté no creaba y Matuidi no intervenía. Patrice Evra y Sagna, los laterales, no lograban sacar la pelota por los flancos por los esfuerzos del veloz Long y de McClean. Ante ese atasco, Dimitri Payet y Griezmann, acostados a banda en el 4-3-3 inicial, se metían hacia dentro para recibir, pero lo hacían casi en la línea divisoria, bloqueados también por el eje Brady-McCarthy-Hendrick.

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Kanté no convenció con balón y se cargó con una amarilla a los 26 minutos. Foto: Focus Images Ltd.

Francia se desesperaba, confiaba en jugadas individuales inimaginables, asumía riesgos y perdía balones dejando grandes espacios. Tanto fue así que hipotecó a Kanté y a Adil Rami. Sus faltas de emergencia ante contragolpes irlandeses se transformaron en amarillas que les impedirán jugar los Cuartos del próximo domingo. La República de Irlanda podía contragolpear con frecuencia: tenía atacantes suficientes por el once de O’Neill y veía la precipitación francesa como una invitación a hurgar en la herida. McClean y Long se metían hacia el pasillo central aprovechando las particiones de los bleus. Buscaban otro gol y, de paso, una segunda amarilla para Kanté o para Rami. Afortunadamente para Francia, se mantuvo con once jugadores y con solo un 0-1 hasta el descanso.

Coman por Kanté

Deschamps condicionó el partido con un cambio clave al descanso. Retiró al amonestado Kanté e introdujo a Kingsley Coman. Francia pasó a jugar con un 4-4-2 en el que el joven extremo del Bayern ocupaba la parcela derecha del ataque. Payet seguía en la izquierda y Griezmann pasó a ser acompañante de Giroud en el área. En la medular, Paul Pogba asumió el rol de mediocentro que ya le quitó a Kanté en el partido inaugural frente a Rumanía. A su vez, Matuidi se colocó a su izquierda, en su perfil natural, en un doble pivote desde el cual se incorporaría al ataque en segundas oleadas.

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Así se colocó Francia en el arranque del segundo tiempo. Infografía: Share My Tactics.

Esta reforma táctica le acabó dando a Francia la remontada y la clasificación para Cuartos de Final. El cambio tuvo dos consecuencias. La primera, fundamental y muy evidente, es la mencionada al comienzo. Griezmann jugó como delantero, como en el Atlético de Madrid en un partido con un guion similar a los del equipo de Diego Pablo Simeone. La segunda, menos evidente pero igualmente importante, fue el cambio de mentalidad de Paul Pogba. Pasó de querer enmendar por su cuenta su error del minuto 1 a ser más cauto y cerebral. Así legitimó a sus compañeros para que enmendaran por él un fallo que les estaba condenando a todos. Francia cambió su ansiedad por confianza en sí misma. Deschamps les dio a los suyos comodidad y argumentos para remontar con el movimiento de fichas. Y Francia, renunciando a la elaboración sofisticada como en casi todos los grandes torneos de este siglo, remontó el partido.

Sagna se sintió preparado para exponer a Rami en la segunda mitad y comenzó a llegar al área rival. En el minuto 56 sirvió un centro y Griezmann, de delantero, aprovechó un despiste de Séamus Coleman para rematar de cabeza y empatar. Para entonces, Francia ya estaba colgándole balones largos a Giroud. Este los bajaba casi todos y Griezmann, a su lado, los recogía para hacer daño en segundas jugadas. En uno de esos pelotazos, en el minuto 60, Giroud imantó a los dos centrales irlandeses y le cedió la pelota a Griezmann, para que marcase sin oposición el definitivo 2-1. Richard Keogh y Shane Duffy estuvieron saturados ante dos delanteros sin la ayuda de un mediocentro puro. Francia usaba el espacio aéreo de Lyon para saltare el puesto de peaje que bien gestionaron en el primer tiempo Brady, McCarthy y Hendrick. Así Duffy, en el minuto 66, quiso atrapar a un Griezmann que se había saltado la barrera sin pagar con una falta. Era el último defensor irlandés y eso le costó la roja directa. La República de Irlanda se quedó con 10 jugadores y, pese a no perder nunca la osadía que emanaba su once, empezó a sufrir. Francia llegaba con Payet, con Coman, con Matuidi y con un André-Pierre Gignac que suplió a Giroud en su rol de cazador de balones aéreos. También, por supuesto, la Green Army tuvo que sufrir más disparos de Griezmann. Del Griezmann delantero. Del Griezmann más colchonero. Del Griezmann que gana partidos. Del Griezmann que clasificó a Francia para los Cuartos de Final de la Euro 2016.

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Griezmann celebra el 2-1 tras la asistencia de Giroud (al fondo) mientras Duffy riñe a Keogh por ir junto a él a por el delantero del Arsenal. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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