El imperio contraataca

Referee
Clement Turpin talks with Attila Fiola of Hungary during the UEFA Euro 2016 match at Stade de Bordeaux, Bordeaux, France
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14/06/2016
*** UK & IRELAND ONLY ***
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Lo mejor que uno puede hacer cuando se sienta a ver un partido de Hungría es no dejarse llevar por la falta de calidad del combinado magiar. Sí, no son la mejor selección del torneo. Ni tampoco la mejor selección de su grupo. Lo saben. Y precisamente porque son conscientes de sus limitaciones se han convertido en un equipo peligroso para los demás. Hungría no solo no es perfecta, sino que le faltan muchas cosas y tiene multitud de defectos, por lo que parte de su fortaleza reside en evitar que se noten. Sus imperfecciones, evidentes, pueden hacer creer que es uno de los peores combinados de la Eurocopa. Al fin y al cabo, fueron los últimos en llegar. Sin embargo, ya suman tres puntos tan merecidos como meritorios frente a la que había sido la segunda mejor selección en la fase previa, Austria.

David Alaba of Austria and Zoltan Gera of Hungary during the UEFA Euro 2016 match at Stade de Bordeaux, Bordeaux, France Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 14/06/2016 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-FEI-160614-5048.jpg
Austria no completó un buen partido. Foto: Focus Images Ltd.

Hungría no deja de sorprender a propios y extraños con sus actuaciones y resultados sobre el césped. Muchos en el país magiar ni siquiera esperaban que se clasificara para la Eurocopa a pesar de la ampliación de cupos, por lo que tampoco sospechaban que firmarían un debut tan redondo en su primera participación en el torneo continental desde 1972. Salió con enorme personalidad el equipo de Storck. Tras un susto en forma de zapatazo de Alaba al poste a los 30 segundos de juego, Hungría se asentó sobre el césped y retuvo la posesión. Si le dan a elegir, el combinado magiar se siente más fuerte si domina el esférico, pues protege a su línea defensiva, débil a título individual. Por eso, con un sistema que garantiza líneas de pase para todos sus futbolistas, Kleinheisler, Nagy y Gera movieron la pelota con criterio, sin arriesgarla más de la cuenta ni perder demasiados balones en zonas comprometidas. Adam Nagy es el socio de todos en la medular, pues no para de ofrecerse y lee las jugadas de maravilla, mientras Kleinheisler es algo más vertical y a la que puede dispara desde lejos. Fueron los dos jugadores más jóvenes de la alineación magiar (20 y 22 años respectivamente) quienes demostraron una mayor personalidad en el debut.

“Sabíamos qué esperar de Austria y conocíamos sus fortalezas. Sacamos a sus jugadores más importantes del partido y eso fue clave, vital para nuestro éxito”. Bernd Storck, seleccionador húngaro.

Desactivaron así a los atacantes austríacos, aunque les faltó mayor profundidad en campo rival. Dzsudzsak apareció con cuentagotas, por lo que al final todo se reducía a la capacidad de los magiares de ir avanzando sin prisa pero sin pausa y sus opciones de finalizar desde fuera del área. En contra Austria no se sentía cómoda cuando recuperaba el balón, pues los centrocampistas magiares dificultaban la participación de Alaba y Baumgartlinger. Junuzovic tampoco ofreció soluciones entre líneas. Únicamente un par de fogozanos de Arnautovic desde la banda izquierda desestabilizaron a Fiola y terminaron en acciones de peligro. Pero ni siquiera los futbolistas externos recibían con regularidad en disposición de atacar.

Manager Marcel Koller (centre) with Marc Janko (left) and Marko Arnautovic of Austria during the UEFA Euro 2016 match at Stade de Bordeaux, Bordeaux, France Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 14/06/2016 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-FEI-160614-5079.jpg
Arnautovic generó algunos problemas por la banda izquierda. Foto: Focus Images Ltd.

El rumbo del partido cambió en la segunda mitad, cuando Dzsudzsak intimidó a Almer con un misil desde Budapest y pocos minutos después Szalai anotó su primera diana desde el 12 de diciembre de 2014. A pesar del pésimo momento de forma del gigantesco delantero magiar, Storck ha confiado en él para que sea su ariete titular en la Eurocopa y respondió con un gol en un momento clave. En la acción del 0-1, primero ganó por alto el salto a Hinteregger, lo que descolocó a toda la zaga austríaca, para aprovecharse después de la fantástica asistencia de Kleinheisler, facilitada por el duelo aéreo que él mismo había ganado.

Al tanto se le unió la torpe expulsión de Dragovic, que vio la segunda tarjeta amarilla en el minuto 66. Sin Dragovic, Baumgartlinger pasó a jugar en el eje de la defensa de forma improvisada y el centro del campo austríaco se partió. Los de Koller, frustrados por la dinámica en la que había entrado el partido, se mostraron todavía más imprecisos y perdieron pelotas en zonas muy peligrosas, lo que permitió a Hungría desplegarse con asiduidad al contragolpe y manejar el tempo del encuentro a su antojo. Nagy se hartó de recuperar balones en el círculo central y entre él y Kleinheisler gestionaron con inteligencia la recta final del partido. Pero fue Stieber, el sustituto del centrocampista pelirrojo del Werder Bremen, quien sentenció con una definición sutil, por encima de la salida del arquero, en un contraataque en el minuto 87.

Hungría quiere gritarle al continente que ha vuelto. Aunque sea durante 10 días en la medida que sus recursos lo permitan.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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