Bale contra la razón

Gareth Bale of Wales has his shot saved by Rui Patricio of Portugal during the UEFA Euro 2016 semi-final match at Stade de Lyons, Lyons
Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267
06/07/2016

Fue Gareth Bale contra el mundo y el mundo acabó el encuentro temblando, dudando de sus capacidades, suplicando entre sudores fríos al árbitro que pitara el final de una vez para disgusto del aficionado neutral, que no quería que tamaña epopeya tuviera fin. Para vencer a Gareth, el mundo hubo de terminar exhausto, suspirando, sumido en una batalla épica en la que no podía ahorrar un sólo ápice de su aliento si quería mantenerse en pie. Fue casi literalmente un hombre luchando contra un país entero, un hombre contra la lógica, contra el destino de una nación de escasos tres millones de habitantes, a la que la realidad susurraba que esa hazaña no era posible y él se negaba escuchar, generando tal resistencia que no sólo creyeron sus compatriotas, sino que durante 50 minutos llegó a convencer a todo el continente de que Gales podía ser finalista de una Eurocopa. Pues no hacía falta ser demasiado imaginativo para diseñar esa escenario: sólo hacía falta centrar la mirada en la TV y observar lo que hacía el número 11. Tras unos segundos atento a aquello, uno podía cerrar los ojos y dibujar prácticamente cualquier escenario posible sobre el estadio de Lyon. Incluso uno en el que una selección en la que diez de sus miembros juegan en una segunda división o menor fuera capaz de levantar el trofeo a la mejor del continente. Bale desafió a la razón. Aunque esta, como casi siempre, acabara ganando, el galés le dio combate hasta el último segundo.

El partido comenzó siendo parejo, entre dos escuadras que priorizaban la seguridad y el orden por encima de cualquier otra cosa. Sin embargo, mientras Portugal (que volvió al 4-4-2 con Nani y CR en la doble punta y Renato y Joao Mario en las bandas) lo alternaba con ocasiones por la pura inercia de la posesión, Gales no conseguía replicar. Durante los primeros 20 minutos, pudimos comprobar que, esta vez sí, Gareth Bale estaba completamente solo. El atacante del Real Madrid empezó flotando por la mediapunta y pronto se dio cuenta de que allí esta vez no recibiría nada. La baja de Ramsey, tan decisiva o más de lo que preveían las crónicas (que dos acciones menores tengan esa incidencia en una Eurocopa es para que la UEFA se lo haga ver), cercenaba el rol de enlace entre Joe Allen y el madridista. No existía alguien que fuera capaz de recoger el balón en el centro del campo y llevarlo a tres cuartos. Bale se movía con energía por todo el frente de ataque, pero jamás nadie superaba una línea para llegar allí. Gales manejaba el balón con la seguridad que ha dotado Coleman a este colectivo, pero no tenía la creatividad suficiente como para filtrar un solo balón en condiciones a su crack. La selección de Coleman practicaba un fútbol completamente inocuo: se pasaba el balón entre centrales y mediocentros sin capacidad de avanzar, mientras Portugal basculaba tranquila al tiempo que esperaba su turno. Gareth entendió pronto que la cosa había cambiado, que este no era como el resto de días y que hoy no podría esperar. Que o empezaba a asumir más responsabilidad o el partido se le esfumaría como arena entre los dedos. Vaya si lo hizo.

 Bale entendió que debía buscarse las habichuelas. Foto: Focus Images Ltd
Bale entendió que debía buscarse las habichuelas. Foto: Focus Images Ltd

Gareth comenzó a bajar con frecuencia a la altura del mediocentro, a correr a buscarla a cualquier parte del campo, y, a partir de ahí, Gales empezó a replicar. Mientras Portugal amenazaba con una subida de Raphael Guerreiro que conectaba con Joao Mario y este se la ponía a Cristiano para que rematara, la selección británica llamaba a la puerta de Rui Patricio a través de un balón que Bale recoge cerca de su área, se regatea a tres hombres y dispara un cañonazo desde fuera del área. Si entre Cedric, Renato Sanches y Nani lograban tejer una ocasión, Bale la buscaba en en el centro del campo, dejaba atrás a rivales hasta la línea de cal y ponía un balón en el área pequeña. Así se llegó al descanso, entre una sensación de ficticia igualdad provocada por Gareth Bale, que con el peso de sus milagros sostenía la balanza.

Al comienzo de la segunda parte, Cristiano y su insobornable puntualidad devolvió a Gales a la cruda realidad. Esto es el mundo real y en el mundo real los partidos que juega Ronaldo suelen acabar casi siempre con al menos una acción de gol suya. Cristiano es un ogro implacable, no le afecta emocionalmente lo más mínimo cercenar sueños como una apisonadora. Es la voz que siempre acude a la llamada de la razón, el puñetazo que te devuelve a la realidad: por mucho que te quieras abstraer de ello, si tocas el fuego, probablemente te quemes y si juegas contra Cristiano, probablemente recibas un gol suyo. Porque es verdad que ya no es ese futbolista espectacular que podía intimidar al portero rival desde literalmente cualquier parte del campo, pero su insaciable ambición le sigue elevando por encima de la mayoría: los cuentos de hadas son mucho más difíciles ante una amenaza como la lusa. En dos acciones, despertó de la fábula a Gales y selló medio pase a la final de Saint Denis. Un espectacular testarazo del capitán portugués tras un preciso centro de Guerreiro y un disparo embarullado del madridista que encontró a Nani desinflaron la burbuja y evidenciaron una realidad: que de momento, no puedes ganar solo unas semifinales de Eurocopa. Y menos si enfrente está el máximo goleador de la historia de las mismas (junto a Michel Platini).

Cristiano Ronaldo of Portugal scores his sides first goal to make the scoreline 1-0 during the UEFA Euro 2016 semi-final match at Stade de Lyons, Lyons Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 06/07/2016
Cristiano Ronaldo devolvió a Gales a la realidad. Foto: Focus Images Ltd.

Bale, con cierta cabezonaría, no quiso asumirlo y dedicó los cuarenta minutos restantes a gritarle a pulmonazo limpio al continente que por él no iba a ser, que si Gales le iba a exigir disputar el partido de su vida, él se lo iba a entregar independientemente del contexto. Gareth no desfalleció, se despidió de la Eurocopa siendo un auténtica máquina de jugar al fútbol, firmando un apoteósico y emocionante último esfuerzo con el que mantener su conciencia tranquila. Como colofón a un verano inolvidable, dejó sobre el césped de Lyon quizá su mejor actuación de siempre. Gareth podrá contarle a sus nietos que si Gales no llegó a la final de aquella Eurocopa, si aquel cuento se materializó en una gloriosa historia que narrar y no en un solemne trofeo ante el que detenerse, fue porque un solo individuo no estaba ese día en disposición de cambiar el destino. Jamás se podrá reprochar que no hiciera todo lo que estuvo en su mano, nunca despertará sudoroso una noche de verano con un amargo “qué hubiera pasado si…” inundándole la cabeza. Bale dormirá tranquilo. Simplemente no era posible.

Cristiano Ronaldo of Portugal pictured commiserating with Gareth Bale of Wales after the UEFA Euro 2016 match at Stade de Lyons, Lyons Picture by Anthony Stanley/Focus Images Ltd 07833 396363 06/07/2016
Cristiano Ronaldo terminó apareciendo para acabar con el sueño de Bale. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd

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5 comments

Guillermo, desde el máximo respeto hacia ti tengo la sensación de que si el partido que hizo Bale lo hubiese realizado un futbolista que no formase parte del Real Madrid, no lo describirías de la misma manera. Bale jugó bien, pero ni mucho menos fue decisivo ni “hizo temblar al mundo”. Seguro que se dejó la piel, pero ni siquiera generó grandes ocasiones para su equipo. Estoy de acuerdo con que tiró del carro todo lo que pudo, pero tampoco creo que fuese su mejor actuación de siempre (recuerdo cierta noche en San Siro, por poner un ejemplo).
Pienso que en un portal de esta calidad el amor o simpatía por un determinado equipo no debería influir en los juicios de los redactores (aunque sea de forma leve). En cualquier caso, soy un gran admirador de tu trabajo. Un saludo.

No podría estar más de acuerdo contigo Carlos. Entiendo que es necesario “dar bombo” a partidos un tanto planos y con poco jugo como lo fue este, pero de ahí a fantasiar con la figura de Bale hay un buen trecho. Gran trabajo!

Qué mania de la gente de mezclar su “forofismo” en esta web. Ha sido un artículo espectacular Guillermo, lo que ha hecho Bale en esta Eurocopa impresionante, ha demostrado ser un líder como nunca lo había visto antes.

Yo lo vengo comentando desde hace tiempo,pero bueno..Al final lo unico que queda,es lo que los no forofos deciamos.Gales era Ramsey y 10 mas.Un Saludo

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