David Silva produce

Silva-Manchester City-Focus

David Silva es una delicia: acompaña su pierna izquierda con el resto del cuerpo como si se tratase de una mano que sostiene una pluma de diseño capaz de escribir líneas y líneas sin apenas esfuerzo. Lo es incluso cuando su fútbol no se transforma en algo tangible, porque su forma de conducir la pelota y de mover la zurda en todas las direcciones se asemeja a la del joystick de una videoconsola. Ese gesto de protección del esférico, cubriéndolo con mimo mientras lo roza con el interior de su pie y se traslada erguido buscando líneas de pase imposibles, tiene perdidamente enamorado al fútbol inglés. Del mismo modo que la delicadeza con la que recibe el balón, fija su mirada en la portería e inicia un zigzag de izquierda a derecha sin retorno esquivando a todos los rivales que salen a su paso. Allí, en el Manchester City, dirige a la orquesta citizen con la fe ciega de su técnico, Manuel Pellegrini, y la devoción de un Etihad entregado a su virtuosismo. Y además produce: desde agosto de 2010, ningún futbolista ha dado más asistencias (49) ni creado más ocasiones de gol (467) que el centrocampista canario [fuente: OPTA]. Con la Selección española no siempre ha sido así y ahora, a punto de entrar en la treintena y habiendo acaparado más trofeos que focos vestido de rojo, afronta el reto de reproducir no solo su sello sino también sus números en el combinado dirigido por Vicente Del Bosque.

David Silva ha anotado goles de museo, pero su contribución en la Selección nunca ha sido principal.

Frente a Eslovaquia, Silva mantuvo el punto de chispa que arrastra desde el comienzo de la temporada. Se le ve fresco y rápido en la toma de decisiones. Más atrevido y más vertical que nunca. Si a David se le unen Pedro, infalible cuando se enfunda la camiseta de España, y Jordi Alba, un cohete a la hora de atacar el espacio que genera el extremo del Chelsea al arrastrar a su par hacia el interior, resistir es una tarea compleja para el rival por mucho que se cierre con una línea de cuatro defensas y otra de cinco centrocampistas. Si a esto se le añade la ausencia de los dos centrales titulares -Skrtel, sancionado, y Durica, lesionado- la tarea de los hombres de Jan Kozak ya se presumía complicada desde la previa. Porque la clave para los visitantes no solo era generar y concretar un par de ocasiones claras mediantes salidas rápidas a la contra, lo vital para su supervivencia en este encuentro era la solvencia de su cerrojo. Y éste se quebró demasiado rápido, antes de llegar al minuto 5.

Del Bosque España Focus
Vicente del Bosque. Foto: Focus Images Ltd.

Con viento a favor, España jugó cómoda. Que es más de lo que se podía esperar atendiendo tanto a los precedentes como a la importancia del choque, clave para ascender a la primera plaza del Grupo C y viajar con cierta tranquilidad a Macedonia mientras Eslovaquia recibe a Ucrania, la tercera en discordia. Si el objetivo es sacar conclusiones más profundas, tocará esperar. Las sensaciones son mejores pero faltan piezas por ajustar.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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