España necesita al juego

Alvaro Morata of Spain celebrates scoring their first goal with team mates during the UEFA Euro 2016 Qualifying match at Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, Seville
Picture by Daniel Hambury/Focus Images Ltd +44 7813 022858
27/03/2015

Partamos de la base de que, en el fútbol de selecciones, debido al reducido tiempo de entrenamiento del que gozan los seleccionadores y a los pocos partidos de competición efectiva de los que disponen para carburar sobre el césped, que es donde verdaderamente las escuadras se engrasan, los sistemas pulcramente trabajados tácticamente suelen brillar por su ausencia. Quitando honrosas excepciones (la Chile de Sampaoli podría ser una de ellas), la mayoría de equipos que se suelen dar cita en las competiciones internacionales son conjuntos de individualidades ordenados en base a un par de ideas primarias. Es por ello que, per se, no debería preocupar excesivamente que el juego de España no encandile en los amistosos previos a la Eurocopa de Francia. Tampoco llegó a hacerlo la Alemania de Löw prácticamente hasta las semifinales del Mundial y acabó levantando la Copa al cielo, por poner un ejemplo reciente. Sin embargo, esta vez la cosa cambia. España sí necesita protegerse con el juego.

Con la retirada de las leyendas Xavi Hernández y Xabi Alonso, a España se le cayó su sistema. Aquellas dos bestias del centrocampismo ordenaban todo lo de su alrededor y daban sentido al resto de sus compañeros, originando una dominancia que quizá no se ha visto jamás en el fútbol de selecciones. Con su manejo del esférico, del balón y de los tiempos del partido disfrazaban a la selección española de uno de los sistemas más trabajados y efectivos de la historia del fútbol. Sin embargo, desde que, tras la amarga despedida de Brasil, dejaron de ser seleccionables, la selección española quedó desnuda: no ha vuelto a encontrar un modelo que le vuelva competitiva. La única idea troncal, por la herencia que dejaron, la hegemonía que ya ha trascendido y la características de sus jugadores que está clara, es la de tener el balón y practicar un fútbol asociativo, pero todo lo demás está en el aire. España vuelve a ser once individualidades que hacen lo que pueden dentro del césped. Y bajo esa premisa, lo tiene muy difícil para competir con sus vecinos continentales.

FIL SPAIN TRAINING 043De Gea tuvo más trabajo del esperado en el Italia – España del pasado jueves. Foto: Focus Images Ltd

Uno se sienta a ver a la selección francesa y se encuentra a un crack resolutivo como Dimitri Payet sacando la cabeza bajo la atenta mirada de Martial, Griezmann, Coman o Pogba. En Alemania, Reus, Müller, Özil o Draxler forman un frentes de ataque que ya ha demostrado ser capaz de liquidar a transiciones a las mayores potencias del planeta. Bélgica promete juntar en el país galo a De Bruyne, Hazard, Lukaku o Ferreira Carrasco e incluso Inglaterra dispone de una delantera con atacantes tan demoledores como Sterling, Sturridge, Barkley o Harry Kane. Uno veía el pasado jueves a una versión bastante descafeinada de Italia poner a prueba a De Gea como si no hubiera mañana y no podía evitar preguntarse cómo saldría parada esta España ante una de las selecciones mencionadas en un teórico intercambio de golpes. No puede resistir, pues apenas dispone de este perfil de jugador. Mata, Alcácer, Nolito, Pedro, Aduriz y Morata, los atacantes de la actual convocatoria, no están nada mal, pero parece claro que están al menos un escalón por detrás en resolución de las mejores delanteras del continente. Si España se la juega a que las estrellas de arriba decidan, lo normal es que no gane ante las selecciones candidatas al título. La fuerza de España, la ventaja diferencial, aquello que produce en masa y nadie más puede copiar, reside en sus centrocampistas. Los Busquets, Iniesta, Cesc, Thiago, Isco, Silva o Koke son aquello a lo que se puede agarrar para competir y superar a los mejores. Pero para que estos pesen, necesitan del juego. De un sistema colectivo que los ordene, los organice, los proteja y permita que sus cualidades florezcan. A día de hoy, España no lo tiene. Y, ella sí, lo necesita.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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10 comments

Busquets es el crack que debe marcar la diferencia. Con el en el campo yven buena forma, la selección siempre tiene mayor control de los partidos.

Morata, Costa, Pedro, Adúriz,, Mata, incluso Silva. Sobre el papel, y por nombre, como la de los países que nombras. O mejor

No estoy de acuerdo. En términos de resolución, de autosuficiencia, de eficacia en un intercambio de golpes creo que no están a ese nivel.

Cazorla como Xavi y Bruno Soriano como Xabi Alonso, volviendo a tener a Busquets, y España volvería a estar al primer nivel.

Muy Buenas.
Pues yo creo q el Sr. Valverde tiene más razón que un santo. Ninguno de nuestros delanteros tiene nivel para un intercambio de golpes (solo hay que mirar los números, tirando a tristes, de la delantera este año, solo se salva el único jugador que apenas ha jugado en la roja), y no solo eso, si no que nuestro centro del campo (Busi, Iniesta, Thiago, Silva) no sabe vivir detrás del balón, defendiendo ordenaditamente. Ni somos Italia, ni tenemos el físico del Francia o Bélgica para un correcalles, ni tenemos la resolución en los últimos metros que dice el autor. Nuestro único remedio es volver a los orígenes, defender con balón, tocar con gusto y confiar una vez más en la magia de los bajitos en los últimos metros. Con esas premisas, yo creo que la columna vertebral del centro del campo debe de contar innegociablemente con Busi (orden), Iniesta (toque) y Silva (magia) + los que mejor estado de forma tengan. Eso más un delantero, nada de falsos 9s (a mi siempre me ha gustado Alcácer, pero ahí ya no me atrevo a decir quién debería jugar). ¿Vosotros que creéis? ¿Cuál sería vuestro eje sobre el que montar la selección?

Completamente de acuerdo con lo que comentas. Yo también creo que Busquets, Iniesta y Silva son innegociables. Si España va a intentar potenciar su estilo de “defender con balón” y mantener casi de forma tirana la posesión, quizá apostaría por Busi, Iniesta, Cesc, Silva (derecha), Isco (izquierda) y Morata arriba como elemento punzante. Creo que son los que mejor pueden “jugar a no perderla” y asociarse y moverse en espacios muy reducidos.

No creo que Morata en este estado de forma sea menos resolutivo que un Payet, un Giroud, un Coman, un Draxler, un Hazard, un Sturridge, un Barkley. Tampoco Diego Costa si finalmente es convocado y está a la altura de su rendimiento en enero-febrero.

BRUNO,BRUNO,BRUNO,BRUNO,…..con Bruno y Busquets el 0-0 esta asegurado ,con un gol que marquen ,partido ganado….igual que en Sudafrica con Busi y Alonso.

Hola, buenos días.
Mi nombre es Sara y soy autora de dos blogs sobre fútbol y la Eurocopa.
Les escribo porque me gustaría saber acerca de la posibilidad de ofrecer un enlace de mi blog a cambio de un enlace en este artículo.
Espero por una respuesta y agradezco la atención.
Atentamente,
Sara

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