Un gigante disfrazado de héroe

Luka Knezevic - Strika

Es difícil olvidarte de un futbolista si la primera vez que lo ves jugar marca tres goles de cabeza. Milan Djuric emergió en mi vida con tres testarazos idénticos ante la selección sub-21 de Alemania hace cosa de tres años y desde entonces no es que haya progresado demasiado. Se estrenó la pasada temporada con el modesto Cesena en la Serie A y ahí sigue, aunque juegue este curso en la Serie B. Pero su trayectoria es la de un delantero que nunca ha anotado más de cinco goles en una temporada en su paso por media docena de equipos de Serie B italiana y cuya principal virtud son sus casi dos metros de estatura (199 centímetros según el Cesena).

Sin embargo, sus goles con las categorías inferiores de Bosnia llevaron a Djuric a debutar con la selección absoluta este año. Contra todo pronóstico, se ha convertido en un héroe nacional en su país. El pasado mes de octubre, con Bosnia jugándose un puesto en la repesca en sus partidos ante Gales y Chipre con la baja de Edin Dzeko, salió al rescate este poderoso delantero con apariencia de jugador de baloncesto o incluso pívot de balonmano. Djuric desatascó dos partidos muy complicados gracias a su corpulencia y capacidad para ganar duelos aéreos en lo que supuso un plan de emergencia muy eficaz para Bosnia e imparable para sus oponentes. Así Djuric abrió la lata a balón parado ante Gales -luego asistió a Ibisevic en el 2-0 definitivo- y decantó la balanza ante Chipre pocos días después al anotar el tanto de la victoria. Cómo no, sus dos primeros goles con el combinado nacional los marcó de la única forma posible: con la cabeza.

Aunque de nada servirán si no derrotan a Irlanda en la repesca.

Durante unos días, Djuric se convirtió en el ídolo nacional bosnio. Foto: Focus Images Ltd.
Durante unos días, Djuric se convirtió en el ídolo nacional bosnio. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Luka Knezevic – Strika.

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2 comments

Soy un firme defensor de la figura del delantero centro alto desatascador de partidos. Me parece un tipo de futbolista necesario en todos los equipos aunque sea solo como recurso. Se ganan no pocos partidos cerrados con un cabezazo, una peinada o una segunda jugada.

Estoy muy de acuerdo. Es un recurso muy útil y bastante difícil de defender ante un rival que te planta un tipo tan alto y corpulento cerca del área. Y a veces da la sensación de “estar mal visto” apostar por este perfil de futbolistas.

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