Las expectativas

England U17 manager John Peacock before the 2014 UEFA European Under-17 match at Ta' Qali National Stadium, Attard
Picture by Tom Smith/Focus Images Ltd 07545141164
09/05/2014

Alemania levantó el Campeonato de Europa Sub-17 de la UEFA celebrado en el país germano en 2009 y Mario Götze fue designado como jugador más valioso del torneo. Los que presenciaron en directo la competición no olvidan la exhibición del mediapunta del Bayern Múnich en el triunfo por 4-0 ante Inglaterra. Curiosamente, cuatro eran los nombres propios de aquella selección inglesa en la que tantas expectativas tenía puestas el mundo del fútbol británico y todos ellos jugaban de centrocampistasJohn BostockGary Gardner, Jack Wilshere y Jonjo Shelvey. 

Sobre Bostock escribió Adam Crafton este verano: John fue considerado una de las mayores perlas del país y basta rescatar un párrafo de su artículo para comprobar la dimensión de su figura en aquel momento: “Graduado en la academia del Crystal Palace, hizo su debut como profesional en el primer equipo a los 15 años. Era el chico más deseado. El Chelsea hizo una oferta por él cuando solo tenía 14. El Arsenal le envió una camiseta de Cesc Fàbregas como regalo y el Barcelona subió la puja haciéndole llegar las botas de Ronaldinho. Finalmente, se decidió por el Tottenham, que pagó una cifra cercana a las 700.000 £ -decidida por un tribunal- cuando tenía 16″. Ahora, con 23, el ex capitán de la Sub-17 inglesa busca estabilizar su carrera en el Oud-Heverlee Leuven, recién ascencido a la Jupiler Pro League belga, después de un lustro de vaivenes. 

John Bostock, cedido por el Tottenham en el Swindon Town en la temporada 2012-13. Foto de John Rainford/Focus Images Ltd.
John Bostock, cedido por el Tottenham en el Swindon Town en la temporada 2012-13. Foto de John Rainford/Focus Images Ltd.

Descartado uno, nos centramos en los otros tres. El primero, Gary Gardner, hermano de Craig (West Bromwich Albion), sufrió una gravísima lesión con 18 años: se rompió los ligamentos de la rodilla. Y con 21, cuando comenzaba a tener continuidad en su club, la mala suerte se volvió a cebar con él: se destrozó el cruzado y permaneció ocho meses de baja. Ya recuperado, salió cedido al Coventry y después ha pasado por otros tres equipos de Championship: Sheffield Wednesday, Brighton y Nottingham Forest. 2015 debía ser el año de su explosión y en la pretemporada con el Villa dejó muestras de su calidad, pero una entrada a destiempo sufrida contra el Swindon Town le ha impedido estrenarse bajo las órdenes de Tim Sherwood. Aunque ha renovado con los villanos para las 3 próximas temporadas, resulta difícil predecir qué le deparará el futuro a uno de los chicos que maravilló a John Peacock (foto de portada), entrenador de aquella Sub-17 inglesa.

Gary Gardner con el Coventry. Foto de Daniel Chesterton/Focus Images Ltd.
Gary Gardner con el Coventry. Foto de Daniel Chesterton/Focus Images Ltd.

El círculo se cierra porque solo dos de los cuatro han llegado a debutar con la selección absoluta: Wilshere y Shelvey. La trayectoria del primero ha sido objeto de análisis en numerosas ocasiones, la más reciente en La indefinición de Jack Wilshere: “La duda reside en saber si será capaz de voltear su situación actual haciéndose con un puesto en la alineación titular del Arsenal o si su camino en el norte del Londres seguirá marcado por picos y valles. Es indudable que estamos ante uno de los futbolistas ingleses más talentosos, con una arrancada muy explosiva llevando la pelota pegada al pie y una habilidad especial para asociarse a gran velocidad en espacios reducidos. Sin embargo, sus defectos no se han pulido con el paso del tiempo: arriesga más de lo que le gustaría a Wenger en posiciones comprometidas, le cuesta soltarla y acostumbra a caer en las provocaciones de los rivales con facilidad. Con 23 años, es el momento de que empiece a despejar dudas y conozcamos al verdadero Wilshere sobre el terreno de juego”. ¿Es Jack menos de lo que se suponía? Las dudas sobre su rol en el combinado inglés han ido aumentando en los últimos tiempos porque construir alrededor de un centrocampista frágil en lo físico y en lo psicológico conlleva un riesgo difícil de asumir por el seleccionador.

Jack Wilshere of England looks unhappy as he is substituted and shakes hands with his team mates on the bench during the 2014 FIFA World Cup match at Mineirao, Belo Horizonte, Brazil.  Picture by Andrew Tobin/Focus Images Ltd +44 7710 761829 24/06/2014
Jack Wilshere en el Mundial de Brasil.
Foto de Andrew Tobin/Focus Images Ltd.

Finalmente, sobre el último se centran ahora todas las miradas: Jonjo Shelvey es el hombre de moda. No acudía a una convocatoria inglesa desde hace 3 años y su rendimiento ante San Marino dejó buen sabor de boca. Pese a la fragilidad del rival, Shelvey dejó detalles en la línea de lo que ha venido mostrando en el Swansea de Garry Monk: posicionamiento correcto, control del juego, capacidad para poner en ventaja a sus compañeros filtrando pases por encima de lo que su físico permite intuir y un buen golpeo desde media distancia. ¿Y si el tapado de los cuatro chicos de oro es el que finalmente llega más lejos? Con 23 años, todo es posible.

Jonjo Shelvey of England in action during the UEFA Euro 2016 Qualifying match at Stadio Olimpico, Serravalle Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 05/09/2015
Jonjo Shelvey contra San Marino.
Foto de Paul Chesterton/Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

 

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