La falta de pegada condena a Grecia

Grecia Erik Costello

La Grecia que se vio anoche en el Groupama Arena de Budapest tiene poco que ver con la de los anteriores cuatro partidos de clasificación para la Eurocopa 2016. El seleccionado que dirige Sergio Markarián fue, sobre todo en la segunda parte, un equipo osado, que salió a ganar y que generó buenas situaciones para llevarse el partido ante un rival sólido durante esta fase de clasificación. Las sensaciones que dejó el duelo son buenas para Grecia, pero el resultado es malo. La afición helena, a buen seguro, se habrá preguntado por qué no vino antes Markarián, visto lo visto con Ranieri en las primeras cuatro jornadas. El 0-0 mantiene a Grecia a 6 puntos de Hungría (tercera), una distancia difícil de recortar teniendo en cuenta que quedan 15 unidades por disputarse.

Ambos equipos salieron con los dispositivos esperados, exceptuando de la entrada en el once griego de Kyriakos Papadopoulos, que dejó fuera del once a Tachtsidis y propició que Samaris jugase de interior en el 4-3-3 empleado por Markarián. La primera parte fue, en cierto modo, lo que uno podía esperar: partido cerrado, igualado e, incluso, bastante trabado. Ambos equipos salieron con gran intensidad, con la clara orden de cerrar los espacios, cortar con faltas todo intento de salida al contragolpe y no hacer concesiones en defensa. Hungría no quería la pelota, así que Grecia se vio obligada a construir desde atrás, algo que durante el primer tiempo le costó mucho. El combinado magiar hizo una harmónica presión que complicó la salida de balón helena. Hungría, además, pobló el centro del campo con Elek, Tözsér y Gera, lo que sumado a las pocas ayudas de los interiores impidió que Grecia realizase una salida limpia.

Sergio Markarián Grecia - Ministerio de la mujer de Perú Markarián hizo un buen trabajo como seleccionador peruano. Foto: Ministerio de la mujer de Perú.

La baza de Hungría fue esperar a que Grecia bajase la guardia y salir rápido para que Stieber y Dzsudzsák sacaran provecho de su velocidad. Cada robo húngaro propiciaba un tremendo bullicio en el Groupama Arena, esperando que los extremos, destinados a ser los brazos ejecutores del plan de Dárdai, generasen ocasiones de peligro. La primera del partido la tuvo Balázs Dzsudzsák, que sacó un disparo ajustado al palo desde el pico izquierdo del área. Karnezis hizo una buena intervención y envió la pelota a córner. Poco después, Hungría volvió a coger desprevenida a Grecia y en un 2 vs 1 en banda llegó una acción de mucho peligro: Stieber cayó a la derecha, atrajo a Stafylidis, soltó en el momento justo y Szalai, que llegaba solo, puso un balón por abajo para Gera, que disparó muy arriba desde la frontal. Hungría tuvo muy complicado generar ocasiones, porque la defensa griega en bloque estuvo a gran nivel, siendo Sokratis y Torosidis los mejores.

Grecia generó pocas ocasiones en el primer tiempo. Torosidis, que realizó un gran partido defensivo teniendo enfrente a Dzsudzsák, también estuvo activo ofensivamente. No fueron pocas las veces en que el lateral de la Roma subió la banda para colgar balones precisos que los atacantes no supieron aprovechar en la mayoría de ocasiones. Uno de los que más decepcionó fue Athanasiadis, que pierde credenciales para seguir siendo el ‘9’ de Grecia por su incapacidad para imponerse en el área y su poca precisión en el remate. El único disparo a puerta de la primera parte fue de Fetfatzidis, que sacó un tiro desde la frontal que Király detuvo sin mayores problemas.

Pero la cosa cambió en la segunda parte, en la que Grecia salió definitivamente a por el partido. Los de Markarián tuvieron suficientes ocasiones en los primeros 10 minutos del segundo tiempo como para ponerse por delante. Hungría, en un efímero intento de recuperar el balón más arriba y de buscar un arreón inicial potente, sufrió el asedio griego. Los delanteros húngaros tardaban en volver y la defensa y el medio campo se distanciaron, así que las oportunidades empezaron a sucederse. La primera fue para Athanasiadis, que cabeceó mal un buen centro desde la izquierda de Stafylidis. También pudo marcar Kone, que remató sin fuerza un buen centro desde el mismo lado de Lazaros. La más clara la tuvo Fetfatzidis, que fue, sin duda, el mejor de Grecia junto con Torosidis. El extremo del Chievo mandó fuera un potente disparo desde la frontal tras una rápida combinación helena cerca del área. Fetfatzidis, además, protagonizó una de las acciones de más calidad del partido: recibió un pase de Torosidis en la parte derecha del área, hizo un gran reverso con un zaguero húngaro encima y puso un peligroso balón raso que despejó in extremis Tözsér.

Tras unos minutos complicados, Hungría se repuso y volvió a ordenarse. Dárdai movió primero el banquillo e introdujo a Nemanja Nikolic por un gris Ádám Szalai, además de verse obligado a sustituir por lesión al pivote Ákos Elek, que dejó su sitio al ex del Real Zaragoza Ádám Pintér. Los dos reemplazos húngaros fueron quienes tuvieron las mejores ocasiones en la recta final de partido. La primera fue para Pintér: tras un mal despeje de Samaris, sacó un tremendo derechazo que Karnezis mandó a córner. En ese saque de esquina, Dzsudzsák colgó al segundo palo, Kádár la durmió con la cabeza y Nikolic, a la media vuelta, disparó muy alto en el área pequeña. Grecia también las tuvo en la recta final, en lo que fue una buena demostración de la falta de pegada que tuvo anoche el cuadro heleno: la primera fue para Manolas, que se alzó por encima de todos pero no sacó un buen remate de cabeza a la salida de un córner. La segunda fue para Katsouranis, que volvía hoy a la selección. El campeón de Europa 2004 remató de forma muy blanda un pase atrás de Torosidis, que anteriormente había hecho una muy buena internada por la derecha.

La pelota no quiso entrar y Grecia se mantiene a 6 puntos de Hungría, pero con un partido menos por delante. La esperanza a corto plazo para el cuadro heleno es ganar en Tórshavn en junio y esperar un pinchazo húngaro en Helsinki. Independientemente de lo que pueda ocurrir en la próxima jornada, parece que la reacción griega llega tarde y que es realmente complicado que Markarián consiga meter al equipo en la Eurocopa 2016.

Foto de portada: Erik Costello.

Related posts

1 comments

Deja un comentario

*