Las claves del éxito de Islandia

Islandia debutará en una Eurocopa. Foto: Focus Images Ltd.

Las películas que echan por la tele los domingos por la tarde suelen ser, además de malas, bastante inverosímiles. Encajados en el sofá, nos conmovemos con la historia del pequeño Jimmy, un espabilado joven de carita redonda que necesita ganar el premio de la liga de béisbol regional para poder costearle un tratamiento carísimo a su madre enferma. Su equipo es pésimo, el peor. Pero de repente, por arte de magia, logran mejorar exponencialmente sus dotes para el deporte bajo la batuta del entrañable Jimmy y consiguen hacerse con el torneo. La tarde-noche de Reykjavík también trajo una historia de las de final feliz; mucho más real, eso sí. Llena de fracasos, tropiezos, momentos duros y persistencia, mucha persistencia.

El fruto de muchos años

Pese a la sorpresa que ha generado el pase de Islandia a la Eurocopa por primera vez en su historia, lo cierto es que este hito no ha sido fruto de una serie de casualidades, ni tampoco producto sólo del esfuerzo épico de once jugadores tremendamente inspirados. La clasificación de la selección islandesa es la recompensa natural que llega tras años de una clara apuesta por la formación de entrenadores, la creación de buenas academias y la construcción de múltiples estadios cubiertos. Muy relevante es el último elemento, pues aunque parezca anecdótico, muchos actores de este triunfo islandés coinciden en remarcar los beneficios en el perfeccionamiento de la técnica y la táctica que ha supuesto poder entrenar en condiciones más o menos normales durante los meses que el país está cubierto por nieve. Pese a ser un pequeño lugar con poco más de 350.000 habitantes, Islandia tenía desde hace algún tiempo todos los ingredientes para conseguir su propósito pero le faltaba el más importante y a la vez el más difícil de obtener: el talento. Cuando éste llegó con una generación de notables futbolistas, se construyó un equipo con todos los mimbres para cumplir con el reto: buenos jugadores, un equipo compacto, un cuerpo técnico que sabía lo que había que hacer y un país que apoya especialmente todas aquellas causas que le pueden dar visibilidad y prestigio a nivel internacional.

Pero como ya hemos dicho, esto no es la historia de Jimmy y pese a tener un buen equipo, los de Lars Lagerbäck y Heimir Hallgrímsson cayeron en un par de partidos clave en la fase de clasificación para el Mundial de 2014 (el empate a uno contra Noruega, por ejemplo) lo que les condenó a jugarse el pase a Brasil contra toda una selección de Croacia. Aguantaron en el Laugardalsvöllur (0-0) pero cedieron en Zagreb (2-0). Parecía que el cuento de hadas se acababa allí, con las lágrimas de retirada de Eidur Smári Gudjohnsen (que luego no fue tal). Pero los islandeses, obstinados por naturaleza, acostumbrados a sufrir todo tipo de inclemencias e invasiones extranjeras desde hace siglos, no dejaron caer este maravilloso equipo en el saco de los recuerdos que pudieron ser y han montado una escuadra que dará que hablar en la próxima Euro 2016.

La derrota en la repesca por el Mundial frente a Croacia tenía que ser el último partido de ‘Guddy’ con su selección. Sin embargo, Lagerbäck y Heimir decidieron llamarle de vuelta por su experiencia (37) y su capacidad para combinar con Gylfi Thor Sigurdsson.

Solidez y carácter

La base de este equipo está muy clara: una extraordinaria solidez como grupo, la gran solidaridad defensiva de todos sus jugadores y un carácter competitivo que les permite no dejarse ir en fases del partido en las que sufren. Curiosamente, un aspecto clave para su clasificación han sido los pocos goles que ha concedido en esta fase (3 en 8 partidos). Y decimos curiosamente porque, a diferencia del centro del campo y la línea ofensiva donde hay jugadores de cierto renombre internacional, la línea defensiva es de un perfil más bajo: el portero Halldórson del recién ascendido a Eredivise Nec Nimega, la pareja de centrales Árnason y Ragnar Sigurdsson juegan en el Malmö y Fc Krasnodar y los laterales Skúlason y Saevarsson en el Odense y el Hammarby.

Aunque atribuirles sólo a ellos la responsabilidad de las buenas estadísticas en goles recibidos es un poco tramposo, ya que en el esquema de 4-4-2 todos los jugadores juegan un papel muy activo en el rol defensivo. Así, hombres de ataque como Bjarnasson (Basilea) o Gudmundsson (Charlton) desempeñan una labor fundamental defendiendo también en el centro del campo. Pero si hablamos de defender, apretar y bascular en el centro del campo el capitán Aron Gunnarsson es el auténtico encargado de compactar el entramado islandés. El jugador del Cardiff City desempeña una labor brutal de destrucción y de ayudas en la medular; además, de vez en cuando le sobran fuerzas para llegar y generar peligro con sus tiros a media distancia si la acción lo requiere. Es un volante puramente defensivo pero con criterio y técnica para dar un poquito más en la creación si lo necesita. Además de todo ello, Gunnarsson tiene una gran potencia en el saque de banda que su selección explota a la perfección (el gol en la derrota contra la República Checa llegó de este modo).

Islandia - Football tactics and formations
Con algún matiz en las posiciones de arriba, éste puede ser considerado el once titular de Islandia.

Excelente y ultra competitivo en el apartado defensivo, Islandia explota al máximo los limitados recursos que tiene cuando goza de la posesión. Una opción muy habitual es la del balón largo buscando a Kolbeinn Sigthórson. El ex del Ajax, incomodísimo para los centrales, es una auténtica mina para bajar balones, descargarlos hacia las bandas o simplemente para provocar segundas jugadas de las que sacar algún provecho. Si Islandia consigue llegar al campo contrario con el balón en juego, el cuero va directamente al hombre más talentoso, a la estrella: Gylfi Thor Sigurdsson. El jugador del Swansea es quien pone la chispa, el que dispara, el que rompe líneas y el que asiste.

Éstos serían, a grandes rasgos, los puntales en los que se sustenta la selección entrenada por la pareja de iguales Lagerbäck y Heimir Hallgrímsson. Parece que el once tipo está bastante definido, con algunas pequeñas variaciones que pueden entrar desde el banquillo. Por ejemplo, la vuelta de Gudjohnsen a la selección, además de ser un referente en el vestuario, también le da al equipo más capacidad de combinación entre líneas con Gylfi Thor, por ejemplo. O Hallfredsson también puede entrar para que el del Swansea adelante un poco más su posición. Si bien es cierto que este puede ser un punto débil de Islandia en caso de lesión o sanción, la diferencia entre titulares y suplentes, especialmente del centro del campo para atrás, donde los 4 jugadores que conforman la línea defensiva lo han jugado prácticamente todo. Otro ‘pero’ que se le puede poner a la clasificación islandesa para la Eurocopa es que, pese a su casi inmaculada trayectoria, casi ningún partido se ha ganado de forma contundentemente tranquila. Incluso en el 2-0 contra Holanda o en el 0-3 contra Kazajistán, el equipo tuvo momentos de cierto apuro y vivió ciertos momentos que pudieron haber cambiado el signo del partido. Por poner un ejemplo más reciente, la última victoria en Ámsterdam (0-1) estuvo muy condicionada por la expulsión de Martins Indi y la lesión de Robben, factores a priori ajenos al mérito propio de un equipo. Aunque bien pensado, ¿qué más se le puede pedir a un equipo que se clasifica para la Eurocopa por primera vez en su historia? Además, este equipo ya ha demostrado sentirse relativamente cómodo en los momentos de sufrimiento.

Gunnarsson Islandia - Focus
Aron Gunnarsson(26) es, junto a Sigurdsson, el timón de la selección islandesa. Pese a jugar en el Cardiff City, no hay que descartar verle pronto en un equipo de mayor potencial. Foto: Focus Images.

Obviamente, el haber llegado hasta Francia ya debería de ser, en principio, un éxito y lo más normal es que el camino de Islandia en la Eurocopa 2016 acabe en la Fase de grupos. No obstante, sin ser adivino y teniendo en cuenta que en un año pueden pasar un sinfín de cosas, dudo mucho que vaya a ser la típica perita en dulce. Va a estar en disposición de rascar algún punto, y si tiene la suerte de caer en un grupo más o menos benévolo tampoco sería tan sumamente descabellado un pase a la siguiente ronda. Para los que se preguntan sobre la continuidad del proyecto islandés más allá de la Eurocopa de Francia, ya hemos comentado que el talento de una generación es algo imposible de calcular y de gestionar. Sin embargo, el trabajo de raíz sigue siendo excelente. Por poner un ejemplo: la selección U-21 encabeza con dos victorias su grupo de clasificación para el Europeo y el sábado mismo derrotó (3-2) a toda una Francia que tenía entre sus filas, ni más ni menos que a jugadores como Laporte, Rabiot o Kingsley Coman. Parece que lo vivido en la tarde-noche de domingo en Reykjavík no será flor de un día y habrá que empezar a considerar a esta isla nórdica como el centro de formación de futbolista en auge en el que se está convirtiendo.

Foto de portada: Focus Images.

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