Lewandowski puede con todo

Seamus Coleman of Republic of Ireland and Robert Lewandowski of Poland during the UEFA Euro 2016 Qualifying match at the Aviva Stadium, Dublin
Picture by Lorraine O'Sullivan/Focus Images Ltd +353 872341584
29/03/2015

¡Han hecho lo imposible! ¡Han vencido a los campeones del mundo!“. El comentarista de la televisión no podía esconder la alegría tras ganar a Alemania. La selección de la República de Irlanda lo había logrado. Venciendo a los alemanes dependían de ellos mismos: una victoria contra Polonia (o un empate por dos o más goles) significaban una clasificación para la próxima Eurocopa. El triunfo había sido de lo más costoso: Alemania chutó 17 veces durante el partido, en 40 de los 41 partidos anteriores había marcado al menos un gol y, por si fuera poco, Given, portero irlandés, se lesionó antes del descanso y tuvo que entrar Randolph. El aguante y la resistencia de los locales, en un Aviva Stadium que olía el éxito, tuvieron recompensa. Shane Long salió desde el banquillo con un gol en sus botas, el primer balón que tocó, y dio tres puntos que permitían soñar. No sólo era una victoria de prestigio; era una noche mágica que había subido la moral hasta las nubes.

Para entender el partido contra Polonia había que mirar al de Alemania, porque si Long fue titular en Varsovia no fue por casualidad: marcó el gol contra Alemania siendo suplente y marcó, en la primera vuelta, el gol que daba un empate salvador ante Polonia, la misma Polonia a la que tenían que derrotar para clasificarse. Antes de eso sólo había salido de inicio en un partido.

Pero Martin O’Neill confió en su oportunismo.

Irlanda encuentra su premio (marzo 2015): “Pero no entraba el gol. No entraba. Y Martin O’Neill decidió acudir a Shane Long, que aunque no tenga unos magníficos números de cara a puerta es un jugador con aura, con esa chispa de los momentos decisivos, y tenía prendida la mecha para los últimos minutos del partido”.

Picture by Lorraine O'Sullivan/Focus Images Ltd +353 872341234 12/11/2013 Martin O'Neill pictured during the Republic of Ireland press conference at Grand Hotel, Malahide, Dublin.
Martin O’Neill, seleccionador irlandés (Foto: Focus Images Ltd)

En Polonia aguardaba paciente un Robert Lewandowski que ha decidido inventarse un nuevo calendario: hay semanas en las que marca una vez y otras en las que marca tres; el resto del tiempo es verano. Como nueve en solitario, el delantero del Bayern Munich se midió cuerpo a cuerpo ante Keogh y O’Shea, a quien terminó provocando la expulsión en el tiempo de descuento. En otras palabras: un defensa del Derby County, de segunda división, y otro del Sunderland, colista de la Premier League. Lewandowski recibió golpes hasta en las pestañas, pero dejó su sello en la ficha del partido. Al borde del descanso, cuando Maczynski se disponía a centrar desde la banda, se alejó de la pareja de centrales. Dio varios pasos hacia atrás y, cuando el balón salía en dirección al área, se colocó para atacar con fuerza su remate. El resultado fue un misil de cabeza hacia la portería: el 2-1 a favor de Polonia.

En Irlanda hubo otra novedad además de la titularidad de Shane Long. Fue la de Whelan -pivote defensivo- en el centro del campo, que sacó del once a Hoolahan -mediapunta-, casualmente el mejor futbolista del triunfo ante Alemania. La ausencia de este último evidenció las carencias de los de O’Neill: era difícil para ellos llegar a la portería de Fabianski sin alguien que hiciese de puente, ya que entre Krychowiak y Linetty dominaron la medular, a pesar del gran partido de McCarthy.

El primer gol del partido fue obra de Krychowiak a la salida de un córner, pero a la jugada siguiente empató Walters gracias a un penalti que provocó Shane Long, aunque la falta fuese fuera del área. Poco después Lewandowski volvió a darle ventaja a los polacos. Irlanda intentó reaccionar en el segundo tiempo metiendo a Hoolahan y McGeady, a quienes pedía el partido a gritos para abrir la sólida defensa local, pero la entrada de Szukala -y la consiguiente defensa de tres- echó el cerrojo definitivo: el central del Osmanlispor de casi dos metros estuvo inmenso despejando balones.

Irlanda ganó por 1-0 a Alemania. Polonia venció por 2-0 a Alemania.

Las dos selecciones habían cumplido previamente ante los máximos favoritos. Pero, tras el 1-1 de la ida en Dublín, el 2-1 de la vuelta manda a los polacos a la Eurocopa de 2016 y deja a los irlandeses esperando en la repesca.

Lewandowski, 13 goles en la fase clasificatoria (Foto: Focus Images Ltd)
Lewandowski, 13 goles en la fase clasificatoria (Foto: Focus Images Ltd)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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