Portugal compra su billete

Portugal afición Edu Ferrer Alcover

A pesar de la llegada de Fernando Santos para reemplazar a Paulo Bento al inicio del camino a la Eurocopa, la selección portuguesa no se ha convertido en un conjunto especialmente estimulante que destaque por el trepidante ritmo de sus encuentros, un juego especialmente fluido o una facilidad pasmosa para generar ocasiones de gol. Sin embargo, es cierto que el técnico luso ha reforzado la base de un equipo parecía haber entrado en una cierta descomposición y ha logrado que Portugal no pierda en duelo oficial precisamente desde la noche en la que Albania tomó el estadio municipal de Aveiro y provocó la destitución de su predecesor en el primer choque de la fase de clasificación. Trece meses después Portugal ha certificado su clasificación para la Eurocopa. Por primera vez desde la Euro de 2008, la selección lusa no necesitará de la repesca para clasificarse para un gran torneo internacional, e incluso le sobra una jornada. Con el nuevo formato acceden más equipos, por supuesto, pero la primera plaza del grupo ya la tiene asegurada.

Dinamarca tampoco era un rival que invitase a un duelo especialmente abierto, a pesar de jugarse sus opciones de clasificación directa para la Euro en este choque, su último de la fase de grupos. La selección danesa afrontaba el partido de Braga tras cuatro encuentros seguidos sin conocer la derrota (los tres últimos sin encajar goles) y tampoco se expuso demasiado ante un conjunto luso que se siente mucho más cómodo si puede transitar y que alineó a Cristiano Ronaldo como delantero centro ante la falta de un ariete de garantías en la convocatoria. El juego de ambas selecciones fue lento y espeso, demasiado previsible e incluso impreciso, pues tanto Portugal como Dinamarca erraron pases fáciles en parcelas cómodas. Hasta las mejores ocasiones parecían, en parte, fruto de la casualidad, como un mal centro en el que Nani puso la cabeza como pudo para impactar el balón… y la pelota terminó desviada por el larguero.

Nani tuvo una de las ocasiones más claras del primer tiempo. Foto: Focus Images Ltd.
Nani tuvo una de las ocasiones más claras del primer tiempo. Foto: Focus Images Ltd.

En Dinamarca, la velocidad de Braithwaite fue la única vía de escape en la que se podía intuir peligro, más allá de lo que pudiera generar el golpeo de un Eriksen bastante desconectado del juego. Sin embargo, Bendtner amenazó casi en la primera jugada del segundo tiempo cuando se anticipó a Coentrao y se topó con la madera. Pero fue algo aislado, pues Portugal controló el ritmo de un partido en el que el empate ya le valía para certificar su presencia en la Eurocopa del próximo verano a pesar de que tampoco lograra intimidar a Schmeichel con continuidad. Más nítida fue esta visión cuando Joao Moutinho cazó una pelota muerta en el área a la salida de un córner y fusiló al guardameta danés para hacer el 1-0 definitivo. No maravilló ni produjo demasiado en ataque, le faltó profundidad en los costados con Bernardo Silva y Nani buscando casi siempre el carril central y con Cédric poniendo centros imprecisos desde la banda derecha, pero fue compacta en el centro del campo con Danilo y Tiago y se aseguró una pequeña cuota de calidad con el esférico a través de Moutinho, autor del tanto que sella el pase de una selección portuguesa que pocas veces convence pero que suele reservar su mejor versión para los días importantes en los que toca vestirse con traje ante los rivales de mayor entidad. Aunque arrastra una serie de carencias crónicas y nunca termina de renovarse, pues en la etapa de Fernando Santos leyendas vivientes como Carvalho y Tiago han jugado con asiduidad después de parecer nombres pertenecientes al pasado.

A Dinamarca ahora le queda apoyar a Armenia. Si Albania no gana en Ereván el próximo domingo, los daneses tampoco necesitarán la repesca para estar en Francia 2016.

Foto de portada: Edu Ferrer Alcover.

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