Clase de historia

Gabor Kiraly of Hungary during the International Friendly match at Veltins-Arena, Gelsenkirchen
Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222
04/06/2016
***UK & IRELAND ONLY***
EXPA-EIB-160605-0203.jpg

Del mismo modo que Austriahungría fue un imperio a caballo entre el siglo XIX y el XX, el país magiar fue una de las grandes potencias futbolísticas del continente en la primera mitad del siglo pasado. Sin embargo, muchos húngaros solo han visto a su selección competir en grandes eventos a través de los vídeos antiguos -mayoritariamente en blanco y negro- y de los relatos de sus padres y abuelos que explican unas bondades que a muchos les deben parecer ciencia ficción. Ningún ciudadano magiar menor de 30 años ha visto nunca a su país jugar una Eurocopa o un Mundial. Hasta este martes, cuando se medirán a Austria en Burdeos.

El fútbol húngaro se encuentra en una grave crisis de identidad, con una fiebre reciente de construir nuevos estadios a pesar de que no se llenan, sin clubes de suficiente nivel para alcanzar con regularidad las fases de grupos de la Champions y la Europa League en los últimos años. En Hungría faltan referentes que movilicen a la población a interesarse por el césped en lugar de la pelota amarilla propia de las piscinas de waterpolo. El fútbol formativo tampoco carbura, por lo que no existe una base que genere jugadores que puedan cambiar el rumbo del país a medio plazo. La cruda la realidad la reflejan datos como los de Szalai, que apunta a delantero titular en el debut a pesar de no ver portería desde 2014.

No obstante, la pésima fase de clasificación de Grecia y la debilidad de un grupo que completaban selecciones como Irlanda del Norte, Rumanía, Finlandia e Islas Feroe ha permitido que Hungría se aproveche de la ampliación de cupos de cara a la edición de 2016. Se lo ganaron tras eliminar a Noruega a base de orden, pues individualmente el equipo anda justo de calidad. El golpeo de Dzsudzsak con su pierna izquierda es el gran aliciente de una selección en la que los jóvenes centrocampistas Nagy y Kleinheisler aportan algo de clarividencia en campo rival cuando el equipo tiene la posesión. Lovrencsics apunta a baja de última hora, por lo que entraría Németh en una de las bandas. Le falta pegada al bombinado húngaro, y si el adversario maneja la pelota y la mueve con fluidez se terminan produciendo desajustes en la línea defensiva, que tampoco va sobrada de fiabilidad.

Por este motivo, Austria es la gran favorita en el debut. El equipo de Koller ha sido uno de los mejores combinados en la fase de clasificación: no perdió ningún partido y actúa como un bloque. Apenas encajó un par de dianas en su camino hacia la Eurocopa y cuenta con varias armas para rajar a todo tipo de adversarios. Harnik es letal en rupturas si los rivales regalan espacios, Janko desatasca por arriba encuentros ante adversarios encerrados, Alaba y Baumgartliner gozan de un golpeo de balón potente para marcar desde fuera del área, Fuchs y Junuzovic ponen centros precisos y pueden anotar goles de falta directa y Arnautovic es un buen regateador. El abanico de recursos es mucho más variado que el de su oponente e incluso en defensa cuentan con un campeón de la Premier con el Leicester, Christian Fuchs, y uno de los zagueros jóvenes pretendidos por medio continente, Aleksandar Dragovic.

Aleksandar Dragovic of Austria during the International Friendly match at the Ernst Happel Stadium, Vienna Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 04/06/2016 ***UK & IRELAND ONLY*** EXPA-PUC-160605-5254.jpg
Aleksandar Dragovic. Foto: Focus Images Ltd.

Así pues, las expectativas en Austria son elevadas porque incluso quedando segunda de grupo el cruce de octavos sería benévolo con el equipo centroeuropeo al evitar una campeona de grupo. Tiene tiempo para irse entonando a medida que avance el torneo. Sus individualidades llegan en un momento óptimo e incluso Sabitzer o Schöpf pueden tener algún momento en el que resulten útiles saliendo desde el banquillo. En contra de los austríacos está la escasa experiencia en torneos de este nivel, pues esta es la primera Eurocopa para la que se clasifican después de coorganizar la edición de 2008. El último gran torneo para el que se clasificaron también se disputó en Francia, pues fue el Mundial de 1998. El recuerdo ya queda lejano, aunque no tanto como aquella Copa del Mundo de 1954 en la que Austria y Hungría eran dos de los cuatro mejores países del planeta o ese duelo en cuartos de final del Mundial de 1934, el único precedente entre ambas en una fase final de un gran torneo. Difícilmente volverán esos tiempos, pero tanto Austria como Hungría tienen en sus manos marcar el recuerdo de toda una generación de compatriotas.

ALINEACIONES PROBABLES AUSTRIA-HUNGRÍA (18:00H)

La victoria de Austria se paga a 1.75 euros en bwin

Hungary vs Austria - Euro 2016 - Football tactics and formations

Las cuota mostradas en los enlaces a las apuestas pueden variar en las próximas horas. MarcadorInt recomienda siempre jugar con responsabilidad y advierte que los mensajes publicitarios sobre apuestas van dirigidos sólo a mayores de 18 años.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

Related posts

Deja un comentario

*