Recurrir a la tradición para enfrentar a la modernidad

Head coach of Italy Antonio Conte shakes hands with Leonardo Bonucci following the International Friendly match at Stadio San Nicola, Bari
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04/09/2014

Una selección Italia descendiente de la del año 2000

Justo hoy se cumplen 16 años de la inolvidable final de la Eurocopa de Bélgica y Holanda. Italia se colaría sorpresivamente en el último encuentro de aquel torneo y enfrentaría a la favoritísima Francia, que venía de proclamarse Copa del Mundo dos años antes. El combinado de Dino Zoff se quedó a tan solo un minuto de levantar al cielo de De Kuip su segunda Copa de Europa de selecciones, pero un error de Cannavaro en el 94′ en un balón aéreo prolongado por Trezeguet provocó que Wiltord mandara a la prórroga un encuentro que Italia había dominado de principio a fin. En el tiempo extra, la azzurra no pudo superar el golpe anímico y de nuevo Trezeguet convertiría a aquella selección gala en eterna con un gol de oro que finiquitaría definitivamente el encuentro. Aquel combinado italiano, pese a que desapareciera del recuerdo colectivo tras no tocar metal, superó de forma contundente a la majestuosa Francia de Zidane, Henry, Vieira, Djorkaeff, Blanc, Thuram o Deschamps. Mereció ganar la final ante uno de los mejores combinados nacionales que han visto los tiempos. Rozó la historia con los dedos. 16 años después, el espíritu de esa Italia vuelve a invadir a la azzurraTras tontear con estilos alternativos, la llegada de Antonio Conte ha devuelto a esta selección a sus orígenes.

Italia 200 - Football tactics and formations
La formación de Italia ante Francia en la final de la Eurocopa del 2000. Foto: sharemytactics.

Antonio Conte, hoy seleccionador, formaba parte de aquel colectivo que se proclamó subcampeón en el año 2000. El centrocampista pullés comenzó el torneo siendo una pieza titular e importante en el esquema de Zoff, pero una criminal entrada de Hagi le obligó a volverse a Italia después de los cuartos de final. Sin duda, durante aquella intensa convivencia, el técnico del Chelsea se impregnaría de aquella forma de sentir el fútbol hasta sentirla suya e incorporarla a la identidad que más tarde desarrollaría como entrenador. La selección italiana que ha construido se parece mucho a la que percibió como futbolista. De cara a la reconstrucción que le tocó a hacer tras coger al combinado nacional en 2014, ha tomado como cimientos los conceptos en torno a los que creció. Recibió la Italia de Pirlo y… se la ha entregado a su particular BBC. Algo muy similar a lo que hizo Zoff. Esta Italia es hija indiscutible de la que en el año 2000 se quedó a las puertas de la gloria.

Italia erasoan vs Belgika Euro 2016 - Football tactics and formations
La formación de Italia en su duelo ante España. Foto: Focus Images Ltd

Siendo francos, la actual plantilla de Italia cuenta con bastante menos calidad individual y eso otorga más mérito al vigente seleccionador transalpino. Esa es la principal diferencia entre ambas escuadras. Maldini, Cannavaro, Nesta o Totti (qué inolvidable final jugó este genio del fútbol en Rotterdam) son piezas de una jerarquía a la que Conte no puede ni aspirar. En el apartado ofensivo es donde más sangrantes son los contrastes: Zoff podía permitirse dejar en el banquillo a futbolistas como Del Piero o Inzaghi, mientras que los atacantes titulares actuales son futbolistas de una entidad radicalmente inferior. Mas en el apartado táctico, ambas escuadras son muy similares. En esencia, juegan prácticamente igual. Las dos le otorgan un peso capital de su juego a la participación de los defensores (les obliga a custodiar imperialmente todo el carril central), comparten esquema (5-3-2) y basan sus ataques en un juego directo de altísimo ritmo sobre sus puntas, liderado por un mediocentro de perfil más técnico (De Rossi ahora, Albertini en el 2000) que es el encargado de encontrarles rápidamente. La reminiscencia es inevitable.

Desnaturalizar a Kroos es desnaturalizar a la Mannschaft

Aquella Italia consiguió realizar un reto muy ambicioso. Logró neutralizar el talento ofensivo casi sin parangón en la historia del continente del que disponía Francia en el año 2000. Y lo hizo desde un camino muy definido. No asumió un encuentro en el que Francia ejecutara su discurso y ellos resistieran estoicamente ante él aceptándolo de base, sino que trató de propiciar un escenario distinto en el que el talento galo quedara desnaturalizado y se sintiera incómodo y sin poder pesar. A través de imponer un ritmo e intensidad elevadísimos, desplegó su juego directo de forma vertiginosa y desnortó a una Francia que no pudo ejecutar su juego asociativo, se vio superada por la situación y tardó en aterrizar al encuentro, ya por detrás en el marcador. Un planteamiento muy parecido al que Conte ordenó para vencer a España en octavos de final.

Antonio Conte dirige sus últimos partidos con la selección italiana / Foto: Focus Images Ltd
Antonio Conte dirige sus últimos partidos con la selección italiana / Foto: Focus Images Ltd

Hoy, al seleccionador transalpino le toca encarar un objetivo similar: la completa tarea de resistir ante la mayor constelación de atacantes de la competición, a un combinado de futbolistas de una calidad y determinación descomunal. Intentar sobrevivir de forma reactiva al arsenal de recursos ofensivos de los que dispone Joachim Löw parece una quimera: el camino hacia las semifinales pasa por propiciar un contexto en el que Alemania no se sienta confortable. Por defender con proactividad. O lo que es lo mismo: impedir que Toni Kroos pueda comandar el encuentro como lleva haciéndolo todo el torneo. De otro modo, es muy difícil que la selección germana no domine.

Si Kroos encuentra tiempo y espacio para dirigir a Alemania, se jugará a lo que la selección teutona quiere. Bajará el ritmo del encuentro, incrustará al bloque transalpino contra Buffon desorganizándolo para contraatacar y activará de forma constante a cada una de sus piezas ofensivas en situaciones de peligro. Pero si el ritmo sobrepasa a Toni, si se juega a un ida y vuelta en el que el mediocentro del Madrid no pueda agarrar al partido del cuello, las opciones de Italia crecen. Si el balón atraviesa al 18 verticalmente de forma constante obligándole a correr de un lado para otro, la Mannschaft sufrirá. Sabemos que la transición defensiva teutona no es especialmente sólida, que sus atacantes no son muy disciplinados en el retorno y que, una vez superada la presión inicial, se produce cierto desorden defensivo colectivo que tiene potencial de ser aprovechado. El juego directo sobre Pellé – Eder puede resultar decisivo amenazando el espacio que se produce a la espalda de Toni. Italia no podrá contar con la excepcional pierna diestra de De Rossi (lesionado) ni de Thiago Motta (sancionado), por lo que para activarlos tendrá que ser algo más rudimentaria. Bonucci es un hombre clave de cara a llevar a su selección a una nueva dimensión. La calidad de sus ataques dependen en buena medida de él. Debe ser capaz de superar la enérgica presión que los Müller, Draxler y cía establecen tras perder el balón y surtir a sus puntas de pelotas de calidad. Tiene calidad para hacer ambas cosas.

Toni Kroos of Germany during the International Friendly match at Veltins-Arena, Gelsenkirchen Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 04/06/2016 ***UK & IRELAND ONLY*** EXPA-EIB-160605-0196.jpg
Kroos es uno de los protagonistas del encuentro entre Italia y Alemania. Foto: Focus Images Ltd

Alemania: juntarse por dentro para dañar por fuera

Si Italia representa en esta Eurocopa una vuelta a la sensibilidad histórica de su país, Alemania significa una completa modernización y evolución de su identidad futbolística, una decidida apuesta por la vanguardia. Es una selección que domina los partidos a través del pase, preparada para tener el balón de principio a fin, diseñada para dañar en ataques estáticos. Sin duda, el trabajo de Löw en los últimos dos años ha sido muy meritorio: ha transformado a un colectivo que cuando no podía transitar, las pasaba canutas (caso de Alemania en el Mundial de Brasil) en una maquinaria engrasada y ágil para abrir cerrojos. El gran examen de la calidad de su posesión, sin embargo, llega ahora: se enfrentan a la mejor defensa del campeonato. ¿Están preparados para hacerlo?

Jerome Boateng of Germany during the UEFA Euro 2016 match at Stade de France, Paris, France. Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 16/06/2016 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-FEI-160616-5308.jpg
Boateng representa de forma paradigmática la nueva identidad de Alemania. Foto: Focus Images Ltd

El gran principio del juego alemán consiste en juntarse por dentro para dañar por fuera. Sus extremos acuden a posiciones interiores para asociarse, juntan a los defensores rivales en el carril central y tanto Kroos como Boateng aprovechan para llevar el balón al lado débil, aquel que la basculación ha dejado desierto. Allí esperan abiertos los laterales, que explotan los espacios que se les concede, pisan línea de cal y surten con sus centros a Mario Gómez y Thomas Müller, dos de los mejores rematadores del continente. La idea está diseñada con mimo para optimizar las características de sus futbolistas. Lo que ha construido Löw es digno de aplauso. Pero no es infalible.

Esta Italia, que ya se cargó sorpresivamente a la Mannschaft en las semifinales de la última Eurocopa con aquel doblete de Balotelli, va a obligar a que Alemania borde su idea. En primer lugar, porque con las anticipaciones de sus centrales va a impedir que los mediapuntas germanos puedan asociarse con comodidad cerca de la frontal. Además, su enérgico achique lateral y su defensa de cinco va a poner a prueba la agilidad ofensiva de Alemania: Kimmich y Hector no van a estar tan solos. Kroos, con total seguridad, contará con el aliento de Parolo y Sturaro para impedirle poder pensar y, saliendo en embestida, quieren castigar los riesgos que conceden los teutones al desplegar a tanta gente para atacar. Burdeos promete acoger un duelo de argumentos futbolísticos inabarcables. Que ruede el balón.

Alineaciones probables Alemania – Italia (21:00h)

La victoria de Italia al final de los 90 minutos se paga a 4.00

Italia erasoan vs Belgika Euro 2016 vs Away team - Football tactics and formations
Posibles onces iniciales. Foto: sharemytactics
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Foto de portada: Focus Images Ltd

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3 comments

Hacéis un trabajo muy bueno y me encanta leeros, creo que ha llegado el momento de agradeceros todo lo que hacéis. Habéis ganado un seguidor para lo que resta de Euro y en las diferentes ligas que tengan esas crónicas.

Gracias por aportarnos tanto con tan poco.

Un saludo.

Lo que yo creo que critica Perarnau es que para definir a esta gran selección italiana se diga que “se limita a defender” “a la épica” o “que practica Catenaccio”, algo con lo que estoy de acuerdo. Que esta selección se parece llamativamente a la selección de 2000 me parece una evidencia para cualquiera que observara con atención a ambos colectivos. No en que sean “defensivas” o cualquier análisis de brocha gorda, sino en su esquema (es exactamente el mismo), la importancia de su defensa (tanto en fase defensiva anticipándose como en fase ofensiva generando superioridades en salida de balón) y su forma de atacar (juego directo sobre su doble punta, muy parecida) Que Conte fuera futbolista en una y seleccionador en otra, me parece una coincidencia relevante. Aquella Italia practicó un gran fútbol mereciendo incluso en la final ser campeona de Europa y está tambien. Que durante la etapa de Prandelli se apostó por un fútbol radicalmente distinto a ese, es un hecho. Por tanto, la “vuelta a los orígenes” no me parece una simpleza, sino un dato que se ajusta a lo que se ha producido en el ciclo Conte.

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